Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.

viernes, 29 de enero de 2016

RESEÑA: Atrium.

ATRIUM

Título: Atrium. 

Autor: Alejandro Guerrero Borgia es el seudónimo de un joven escritor que nació hace 31 años en Valladolid. Creador de novelas y relatos desde muy temprana edad se dedica desde hace tres años al género erótico. Atrium es su pasaporte de entrada al mundo literario con una novela fresca y realista que no dejará indiferente a nadie. Sus personajes, así como su estilo, reflejan el mundo moderno actual sin necesidad de sumergirse en la ficción. 




Editorial: Autopublicado, se puede adquirir en Bubok y Amazon. 

Idioma: castellano. 

Sinopsis: Atrium es una novela erótica que nos descubrirá la vida de cuatro jóvenes universitarios abocados a trabajar en el mundo de la noche y la prostitución de lujo. Myriam, Daniel, Laura y Elsa nos harán sentir en primera persona cada experiencia como si fuera nuestra, difuminándonos en la delgada línea que perciben entre la necesidad y el placer. Su historia idílica se derrumba, cuando la seguridad prometida se desvanece y son manipulados por el temor a ser descubiertos y juzgados.

Su lectura me ha parecido: breve, sugerente, diferente, a ratos introspectiva, repetitiva en ocasiones, explosiva en otras, retraída cuando toca...Queridos lectores y lectoras, sabéis cuando, muchas veces, tendemos sin quererlo a caer en ciertos prejuicios, los cuales no aparecen por ciencia infusa, sino que nacen de la experiencia y de haber recorrido mucho en el duro y apasionante camino de la experiencia. Pues bien, con el libro que hoy tengo el placer de reseñaros, ocurrió algo similar a lo que os he contado al principio de este párrafo. No soy una especial amante de la literatura erótica, y de hecho, mantengo la tesis de que todavía tiene que escribirse la novela que dará la vuelta a todos esos best sellers vacíos de contenido que han ido apareciendo estos últimos años y que devolverá al género el interés y el prestigio que se ganó gracias al Marqués de Sade o a Pauline Réage entre otros autores importantes. Por ello, y por toda esa morralla, a la que me niego llamarla literatura, pensé que estaba ante una de esas novelas, no obstante, y aunque la novela tampoco sea la quinta maravilla del mundo, me tuve que tragar todos los prejuicios de una sola sentada. Hoy, la pequeña novela que os traigo pertenece por cronología a todo es boom editorial, aunque a pequeña escala, pues, procede de un ámbito más humilde, naciendo de la mente de un joven autor novel español, el cual, a pesar de la temática y el género de la novela, ha sabido sacarle mejor partido al género que miles de E.L. James juntas. Os hablo, amigos y amigas de Atrium: un recorrido por la sordidez de la noche y la psicología del escondite.

La historia de como este escrito llegó a mi ya la podréis haber intuido si habéis prestado atención a la biografía del autor y a lo que he comentado en el primer párrafo de esta reseña. Un día, hace unos meses, me desperté con un nuevo mensaje en el buzón de entrada del correo de trabajo, en él, Alejandro Guerrero Borgia me explicaba que me había escrito porque quería dar a conocer su novela, su ópera prima, la cual, llevaba por título el intrigante nombre de Atrium. También me detalló que dicho texto se insertaría dentro de la novela erótica y que esperaba que me gustase su lectura. Como os habréis imaginado, una servidora, sin pensárselo dos veces, aceptó el reto, y digo reto por lo que comentaba al principio de la reseña, pues, pensaba que iba a encontrarme ante una novela del montón, pero la cosa no fue así. A pesar de que no es la mejor novela erótica que he leído en mi vida, eso lo quiero dejar claro, la verdad es que, por lo que a continuación comentaré, me sorprendieron varias cosas y que contribuyeron a que esta novela mereciera un espacio, aunque sea pequeño, en este lugar de crítica y opinión. Desde aquí y antes de adentrarnos en el párrafo crítico, me gustaría agradecer a Alejandro, su autor, su infinita paciencia, profesionalidad, pero sobretodo su valentía.


Pasando en este punto a analizar críticamente esta novela, lo primero que debemos de comentar es que es una novela demasiado corta, demasiado breve, tan breve que prácticamente se le podría calificar el término "novela corta" o directamente "relato erótico". Este hecho tal vez, bajo mi punto de vista juegue una pequeña mala pasada al escrito, pues, cuando finalizas su lectura, sientes como que te falta algo, como si la historia por si sola desease continuar pero se detiene casi en seco, dejándote un poco desconcertado. Esta es una opinión puramente personal, eso que quede claro, a otras personas les podrá resultar perfecta dicha decisión, sin embargo, y sabiendo que me estoy metiendo donde no me llaman, pienso que si hubiese continuado un poco más la narración, seguramente la historia hubiese ganado mucho más. Seguidamente, y dejando de lado el tema de la brevedad, lo que me ha llamado la atención de Atrium ha sido ese intento por insertar una historia de intenso y explícito calado erótico en un contexto tan hostil como es el de la crisis económica. Los protagonistas son jóvenes y algunos de ellos no tienen más remedio que acceder a este mundo por problemas económicos fundamentalmente. Esto también, la premio planeta del año pasado, Alicia Giménez Bartlett, lo abordó en su premiada novela "Hombres Desnudos", no obstante, resulta interesante ese matiz en cierto modo crítico. Por último, y para finalizar, mencionar que el tema de la noche y de la nocturnidad aparecen de una forma un tanto metafórica, pues, durante el día los personajes viven su vida, pero por la noche se convierte en un momento en el que se procede al ocultismo y el momento oportuno para liberar pasiones, hasta las más bajas pasiones. Este recurso es un clásico de la literatura, es evidente, pero que en Atrium se representa muy bien, incluso cuando sus personajes realizan actos pertenecientes a ese ámbito de la noche, se sienten incómodos, como si los hubieses sacado de su área de confort, algo que resulta muy interesante a lo largo del libro. 


En este último párrafo, destinado a la reflexión y a la crítica, no he podido evitar, a pesar de que se podían extraer muchos puntos y temas interesantes sujetos a opinión, decantarme por uno en concreto, el cual, me surgió mientras ultimábamos los detalles de la publicación de la novela. Desde que el mundo es mundo, siempre ha habido quien, desde las altas esferas no solo del poder político, también desde otros ámbitos como la religión o el mundo académico, han pretendido imponer su visión del mundo, de la economía, de la sociedad y de la cultura en general; y como no, en relación con ello, siempre existieron lecturas impuestas por esas élites del poder esenciales y libros que por otro lado, sufrieron una implacable y terrible censura. Dentro de esa literatura prohibida, como no, los libros de alto voltaje erótico y sexual fueron los primeros en censurarse, o directamente, se impedía su publicación, los ejemplos a lo largo del tiempo son variados y es imposible hacer una lista completa de todos ellos. Esta pequeña introducción tiene su lógica, sobretodo hoy en día, pues a pesar de que la sociedad ha cambiado desde entonces y que el boom del la literatura erótica ha supuesto una especie de notable apertura, que no renovación, del género en el mercado editorial, todavía, a día de hoy, cuesta leer una novela de estas características en un parque, en el bus, en el metro...Hace unos meses leí una crítica del nuevo,polémico y vacío de contenido libro de E.L James Grey en el que la autora comentaba el hecho de que los libros de esta entrega, a pesar del éxito que han tenido, todavía se leían como a escondidas o ocultándolos en fundas, sobretodo entre las mujeres de una determinada franja de edad. Con todo ello, pienso que aunque no exista una censura impuesta y penada, la sociedad misma se auto censura, lo cual me parece una completa estupidez, pues el placer de leer, sea lo que sea, es un tesoro que debemos cuidar y del que debemos extraer lo máximo posible, sin importarnos si X libro estuviese censurado en el pasado. Atrium: un relato de pasión, desgarro, ambición, oscuridad, placer desenfrenado, corrupción...La peculiar mirada de un escritor, que no escritora, al mundo de la sexualidad.

Frases o párrafos favoritos:

"Al día siguiente por la mañana salí de casa como Óscar me había pedido. Dentro de la bolsa había encontrado una caja con el último juego que él había imaginado. Me duché despacio, dejando que el jabón acariciara mi piel, y me arreglé con parsimonia, casi de forma ceremonial. En el fondo aquello me excitaba y era tan sólo por el hecho de sentirme su fantasía. Óscar no era un cliente normal, había empezado a disfrutar de él y de sus juegos. Cuanto más tiempo pasaba a su lado, más ganas tenía de adivinar cual sería su siguiente perversión."

Película/Canción: mientras hacía la reseña no pude evitar buscar alguna canción que pudiese adecuarse a la historia, y en aquella búsqueda, encontré una canción que desprende ese tono discotequero  que impregna la novela, espero que os guste:





domingo, 24 de enero de 2016

DEL LIBRO A LA PANTALLA: La Quinta Ola (2016)


¡Buenas tardes queridos lectores/as! Hoy os traigo una nueva entrada en la sección Del Libro a la PantallaEn esta ocasión nos ocuparemos del estreno de la primera entrega de la que está llamada a ser la nueva sensación juvenil de los próximos años. Basada en la novela de Rick Yancey, os presento la adaptación de La Quinta Ola. 


Título original: The 5th Wave.

Director: J. Blakeson.

Guión: Patrik Ness.

Reparto: Chöle Grace Moretz, Nick Robinson, Alex Roe, Maika Monroe y Liev Schreiber.

Lo que la crítica ha dicho: 


"La Quinta Ola no es ni la mitad de mala de lo que dirá la mayoría. Porque a pesar de la juventud de sus protagonistas, que aparentan la edad que tienen (no como las estrellas de Los Juegos del Hambre, por ejemplo), el planteamiento arranca sólido e incluso interesante." SensaCine. 

"Mezcla de apocalipsis donde se va la luz, con jóvenes que tienen que ejercer como adultos." La Vanguardia. 

"El filme hace por los extraterrestres lo que Crepúsculo hizo por los vampiros." El País. 




¿La habéis visto?
¿Creéis que es una buena adaptación?
¿Creéis que vale la pena?

...Espero vuestras opiniones...

¡Un saludo y a seguir leyendo!

miércoles, 20 de enero de 2016

RESEÑA: La Viola de Tyneford House

LA VIOLA DE TYNEFORD HOUSE



Título: La Viola de Tyneford House.

Autor: Natasha Solomons (Londres 1980) novelista y guionista, esta joven escritora londinense obtuvo un resonante éxito de ventas con Mr. Rosenblum sueña en inglés, su primera novela. La Viola de Tyneford House, inspirada en la vida de su tía abuela Gabi Landau, nos brinda una historia inolvidable y llena de sentimientos. 


Editorial: Alianza Editorial. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Mariano Antolín Rato. 

Sinopsis: en la primavera de 1938, Viena ha dejado de ser un lugar apacible tras la llegada al poder de los nazis. Hija de una familia acomodada, Elise Landau consigue salir de Austria, pero sólo por medio de un anuncio de trabajo: en la mansión isabelina de Tyneford, en la lejana y antipática Inglaterra. Hija de familia acomodada, mimada desde su infancia, Elise, quien siempre tuvo servicio en casa, tendrá que trabajar de camarera. Sobre el mundo se ciernen nubes oscuras y en Tyneford se enfrentará a los celos y a las envidias, a las humillaciones clasistas. Pero también descubrirá el amor. 

Su lectura me ha parecido: sencilla, ágil, algo previsible, ligeramente ñoña, muy documentada, clásica en su argumento, bien escrita...Queridos lectores y lectoras, este mundo necesita historias. Lo se, seguramente os habréis quedado perplejos al leer estas primeras frases, pero lo cierto es que no las he escrito así por que si, como invadida por el azar, en absoluto. Todos tenemos un pasado, el cual, muchas veces rememoramos unas veces conscientemente y otras sin a penas darnos cuenta, pero también, debemos ser conscientes de que nuestros amigos, nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros conocidos, incluso gente que no conocemos; atesora en su memoria recuerdos, vivencias, experiencias, momentos de una vida a fin de cuentas. Y muchas de ellas, aunque parezca a priori que no, si las escuchamos bien, pero sobretodo, si dejamos que nos las cuenten, pueden hacernos volar a otro lugar, viajar en el tiempo a épocas pasajeras, a sociedades que distan mucho de la nuestra, a comportamientos y pensamientos que hoy diríamos vagamente que están "pasados de moda"... En definitiva, que en cada una de esas historias puede descubrirnos un tesoro muy importante que merece pasar de generación en generación, como esa joya de la familia inquebrantable e igual de valiosa. Es esta, la historia que se narra en el libro que hoy reseñaremos, un ejemplo de esa transmisión y de ese interés o esa curiosidad por saber, pero sobretodo, de ese intento de que historias como la de Gabi Landau, que aunque aquí la autora haya decidido camuflarla bajo el nombre de Elise, no se pierdan nunca. Amigos y amigas, hoy hablaremos de La Viola de Tyneford House: la historia más predecible, y a la vez, la exquisitez en su narración. 


La historia de como este libro hoy forma parte de mi exclusiva estantería (que por cierto, ya tengo una propia para mis lecturas afianzadas y venideras) es realmente sencilla. La primera vez que vi el libro fue mientras daba una vuelta por una de las concurridas librerías de mi ciudad, estaba en la sección de novedades, junto con otras novelas de la misma editorial. La verdad, y eso tengo que reconocerlo, sinceramente pienso que habría que felicitar al que se ha encargado del diseño de las portadas, no sólo la de este libro, sino también de las del resto de la colección, con ese fondo negro, adornado con motivos florales bastante llamativos que sin duda, captan la atención del lector fácilmente, por lo menos, con migo lo consiguió. Ese día tuve el privilegio de leer la sinopsis de La Viola de Tyneford House con gran interés y curiosidad, y al hacerlo, inmediatamente me sentí en la necesidad de leer dicha novela en algún momento de mi vida. Semanas más tarde comencé a colaborar con Alianza Editorial, y al echar un vistazo a los libros que podía pedirme para un segundo envío, vi éste entre esa amalgama de libros, y en ese momento, como habréis podido imaginar, no me costó mucho añadirlo a ese pedido, el cual, llegó a tiempo para saciar mi curiosidad lectora. La Viola de Tyneford House me acompañó durante las navidades, y podría asegurar a ciencia cierta, que fue el último libro que me leí el año pasado, por lo que no está nada mal para finalizar el 2015. El resultado: una historia clásica pero con matices totalmente sorprendentes. 


En lo que respecta a la critica, comenzaré apuntando que mi primera toma de contacto con La Viola de Tyneford House fue algo difícil, no se si fue porque no estaba en uno de mis mejores días o que ya de entrada la historia me pareció a primera vista clásica, previsible y pastelera en el sentido que todos nos imaginamos. Muy a lo Downton Abbey vamos. No obstante, y a pesar de que ese clasicismo, esa previsión, esa romántica historia de amor y ese carácter británico muy del estilo de la serie nombrada antes prevalecían, algo hacía que a pesar de ello, la historia no perdiese ritmo, que no decayese, que hasta enganchase al lector en cierto modo. La respuesta a esa explicación la debemos encontrar en su literatura, es decir, en la forma en la que está escrita la novela, lo cual te deja impactado pues, es de una calidad interesante, ligeramente clásica, como inspirándose en la escritura de Jane Austen, por lo que le da un punto elegante y exquisito al mismo tiempo que logra traernos al presente una historia acontecida en el pasado y que la autora parece mostrarnos con la dignidad que se merece. Este es un punto muy a favor de la novela, pues, sorprende encontrar autores que escriban bien, incluso en las novelas más simplistas, las cuales, ya no lo parecen tanto una vez has finalizado su lectura. Por otro lado, La Viola de Tyneford House es una especie de reflejo, muy novelado por supuesto, de una sociedad clasista, donde las envidias y las diferencias sociales estaban a la orden del día, y la autora se adentra en ese mundo con una visión reveladora, a través de los ojos de una protagonista que desciende desde lo pudiente y acomodado hasta lo más bajo e indigno para la época. No obstante, y aunque ella encuentra dificultades al principio, encuentra su lugar, se abre paso, aprende y acaba comprendiendo mejor la sociedad en la que vive, la cual, no la podía ni siquiera imaginar, como si de repente le hubiesen quitado la venda de los ojos. Ese viaje como iniciático hacia la madurez y hacia la conciencia me ha parecido interesante y, tal y como lo expresa Solomons, resulta hasta hermoso. Por último, no debemos pasar por alto que La Viola de Tyneford House es una novela con un marcado carácter biográfico, que como apuntábamos al principio de la reseña, resulta enriquecedor, pero que no deja de ser condicionante para que el lector no pueda evitar empatizar con Elise, con sus miedos, sus preocupaciones, sus inseguridades, sus alegrías....Sus sueños. 


En este último párrafo, destinado a la tradicional reflexión final, he de confesaros que lo he tenido realmente complicado a la hora de pararme a pensar de que podía hablaros para la conclusión de esta reseña. Al final, y después de darle muchas vueltas, me percaté de que La Viola de Tyneford House no solo cuenta la historia de su protagonista, de sus vivencias y de las personas que la rodean tanto en el servicio como en los habitantes de la gran e imponente mansión, también se habla de una guerra, concretamente de la Segunda Guerra Mundial, de un continente que se resquebraja y de unos ciudadanos que huyen, y que para hacerlo, no dudan en emprender un viaje arduo y traumático en un desesperado intento por salvar la vida. Se que esta reflexión hubiese venido mejor para la lectura de la gran novela Suite Francesa, la cual recomiendo a todo el mundo, pero también es aplicable a esta novela, pues, a lo largo de la historia no se deja de hacer referencias, una y otra vez, como ese martillo incesante que nos golpea en la conciencia, al tema de los que escapan, a los que escapan, a los que dejan todo, a esos hombres, mujeres, niños que buscan un refugio, un lugar en el que ser aceptados y poder salvaguardarse hasta que la guerra finalice al otro lado de la frontera. El pasado verano la sociedad contempló con gran impotencia como miles de sirios trataban de llegar a Alemania, como muchos de ellos llevaban a cuestas mochilas con toda una vida de recuerdos del lugar que dejan atrás, como algunos países se negaban a dejarlos pasar llegando algunos a construir muros o alambradas para impedir su paso, como una miserable periodista húngara ponía la zancadilla a un hombre con su hijo en brazos, como esas fuerzas del orden les gaseaban con gas pimienta, como un niño llamado Aylan yacía muerto en la orilla de una playa turca...Desde aquí me gustaría concienciar del hecho de que nosotros, europeos, también fuimos en el pasado refugiados, las fotografías de entonces lo demuestran, no hay más que echarles un vistazo para comprobar que entre aquellas instantáneas de por ejemplo los exiliados de la Guerra Civil cruzando los Pirineos no son muy distintas a las que podemos ver en los medios de comunicación. Europa, en definitiva, debe despertar y volver de ese estado amnésico para ser solidaria, pues, como ya he dicho, fuimos refugiados, aunque algunos se empeñen en no hablar de ello. La Viola de Tyneford House: una historia de amor, tristeza, clases sociales, superación, aprendizaje, valentía...Un pedacito de nuestro pasado, novelado y bien expresado. 

Frases o párrafos favoritos: 

"Todavía no hay hierbajos que asomen en las hileras de lavanda y tomillo, y el césped es terciopelo segado que extiende en tiras muy verdes. No hay marcas de disparos agujereando el antiguo muro del jardín, y las ventanas del salón están abiertas de par en par; los cristales no están destrozados por los bombardeos. Veo la casa como era entonces, aquella primera tarde."

Película/Canción: de momento no existen noticias de una posible adaptación, aunque si que se puede encontrar en la red este bonito book trailer de la novela en cuestión que aquí os adjunto. 


¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Alianza Editorial (Grupo Anaya)

lunes, 18 de enero de 2016

EL RINCÓN DEL LECTOR: Villanos al poder.


¡Buenas tardes queridos lectores y lectoras! En esta primera entrada de la sección El Rincón del Lector del año, me gustaría aprovechar, en primer lugar, para daros a todos las gracias, a todos vosotros, lectores y lectoras, los cuales, con vuestros comentarios, con vuestras opiniones, con vuestras críticas, con vuestras visitas...Con todo ello, ayudáis y contribuis a que este espacio vaya creciendo con el paso del tiempo. Volviendo al tema que nos ocupa en esta entrada, y aprovechando que hace unos días falleció el gran Alan Rickman, me gustaría hacer un especial homenaje a ese personaje esencial de toda novela, ese personaje complejo, caricaturesco en ocasiones, siniestro en otras, ese que tanto odiamos pero que sin él, la historia sería completamente distinta, ese que a pesar de todo, acaba convirtiéndose en muchas ocasiones en nuestro favorito. Amigos y amigas, esta es la pregunta:

¿Cuál es para vosotros el mejor villano literario?


¡Un saludo y a seguir leyendo!

jueves, 14 de enero de 2016

RESEÑA: Crónica del Rey Pasmado.

CRÓNICA DEL REY PASMADO

Título: Crónica del Rey Pasmado. 

Autor: Gonzalo Torrente Ballester (1910-1999), se licenció en Ciencias Históricas en la Universidad de Santiago. Catedrático de Lengua y Literatura desde 1940, ejerce hasta 1947, fecha en la que se traslada a Madrid, donde vive hasta 1962. Durante esos años ejerce el periodismo y publica varios libros de estudios literarios. En 1957 se publica El señor llega, primer volumen de Los Gozos y las Sombras, trilogía que se hizo famosa por una serie televisiva. En 1966 se traslada a los Estados Unidos, donde permanece siete años como profesor universitario. Entre sus restantes obras destacan: La saga/fuga de J.B., La Isla de los Jacintos cortados, Don Juan, Fragmentos de Apocalipsis, Crónica del Rey Pasmado y Las Obras recobradas. Es Premio Cervantes de Literatura en 1985 y con Philomeno, a mi pesar obtuvo el Premio Planeta en el año 1988. 


Editorial: Austral.

Idioma: castellano.

Sinopsis: en la última novela de Gonzalo Torrente Ballester, el autor recrea una divertidisima estampa histórica llena de gracia picaresca y humor socarrón, de la antigua corte española. Siglos atrás, un rey tiene un súbito antojo, consecuencia de una enigmática salida nocturna acompañado de un no menos enigmático personaje, lo que provoca gran revuelo en la corte y largas enconadas discusiones entre frailes, moralistas e inquisidores: quiere ver desnuda a su esposa, la reina, pretensión inaudita de la que se hace eco regocijado el mentidero de la villa y corte de Madrid y que da mucho que hablar a los súbditos de su Majestad. Todo un santo tribunal, comprendido de sabios varones, intervendrá para intentar hallar una solución al conflicto que plantea esta extravagante petición del monarca.

Su lectura me ha parecido: divertida, pícara, entretenida, ágil, sencilla, animada, estupenda, reflexiva, enloquecedora, inteligente... Hace un tiempo, cuando todavía aún formaba parte del maravilloso equipo de la revista de mundo bloger EmBLOGrium, escribí un artículo sobre la ovela histórica, desde su nacimiento hasta su evolución hasta nuestros días. En dicho artículo que con gran estima todavía recuerdo, hablaba de la importancia de este género literario, no sólo para incentivar la curiosidad por descubrir nuestro pasado y despertar la pasión por la historia, también del hecho de que este tipo de novela tenga la capacidad de trasladarnos, como dirían los románticos, a lugares y a épocas alejadas en nuestro tiempo, distanciándonos de esta manera del presente, de los problemas y de las preocupaciones. Sin embargo, y esto os lo digo por experiencia, a los historiadores, por no decir a muy pocos historiadores, les entusiasma la novela histórica, Recuerdo una conferencia del escritor de novela histórica Santiago Posteguillo a la que asistí, cuyo título era "¿Cómo escribir una novela histórica sin morir en el intento?" a la que precisamente, no acudió ningún profesor del área de Historia Antigua, ni si quiera fueron los encargados de organizarla, sino que corrió a cargo del departamento de Arqueología. También recuerdo una vez, en clase de Introducción a la Historia en primero de carrera que el profesor, a raíz de una pregunta, se refirió al hecho de que no debíamos fiarnos de las novelas históricas para entender el pasado, y poniendo de ejemplo a Los Pilares de la Tierra, señaló que sus personajes están físicamente en el siglo XII pero que hablan y actúan como personas del XXI. Estoy de acuerdo con que no debemos buscar en las novelas históricas las respuestas a hechos del pasado, eso es de cajón, pero ojo, pienso que si hablan desde el XXI pueden ser objeto de investigación no con miras de investigar el pasado, sino para comprender el presente, y novelas como la que hoy tengo el placer de reseñar, podría constituir un claro ejemplo, que además, recomiendo a todos historiadores o no, que se adentren en ella, que lean Crónica del Rey Pasmado: la interdisciplinariedad al servicio de la buena literatura.


Crónica del Rey Pasmado fue una de mis lecturas del pasado verano, concretamente de las últimas semanas del mes de Agosto. Durante ese tiempo iba a asistir a un curso de agilidad oral en lengua inglesa en Madrid, y como iba a estar una semana, decidí llevarme consigo una lectura para que me acompañase durante todo el tiempo que estuviese allí. Reconozco que me guié más por el hecho de que fuera una lectura nada voluminosa en cuanto a hojas, necesitaba después de una anterior lectura bastante pesada, otra que en apariencia fuese más ligera. Al final, y casi por descarte, opté por Crónica del Rey Pasmado, un libro que no llega a las 300 páginas y que pensé que aliviaría mis noches o los momentos en los que me sentía separada de los míos. Al llegar a la capital, y una vez me instalé en la habitación de la residencia, aquella noche, comencé a leer el libro. Reconozco que al principio me costó un poco engancharme, no obstante, a las cinco páginas ya estaba sumergida en la lectura, como si bucease en un mar de belleza y de tranquilidad. Durante aquella semana que estuve en Madrid, su lectura me acompañaba cada noche, incluso en algún momento del día o de la tarde, haciéndome reír a carcajadas, apaciguando mis largas noches en aquella incómoda cama. Además, estando donde estaba, me parecía incluso adecuada su lectura, sobre todo cuando salíamos de excursión a visitar los monumentos, no podía evitar rememorar algún pasaje de la novela. El resultado: una gran novela en un entorno de lo más privilegiado, imprescindible.


En lo que respecta a la novela y su crítica, empezaré diciendo que Crónica del Rey Pasmado es una novela muy ágil, como ya he comentado antes, no llega a las 300 páginas, y eso añadido a una lectura entretenida y que se recrea lo justo y necesario, lo convierte en un libro que cualquiera puede leer sin miedo a aburrirse en el camino. Tenemos que destacar, seguidamente, la calidad en el lenguaje empleado. Este punto tan fundamental para que una novela adquiera ese toque especial lamentablemente no lo tienen todas las novelas de este género, sin embargo, y tratándose de Torrente Ballester, uno de los grandes escritores de la última mitad del siglo XX en España, era lógico encontrarnos con una novela como Crónica del Rey Pasmado, en la que apreciamos toda una serie de matices en el lenguaje, diferenciando entre el lenguaje del pueblo y el de la corte, que dan color a una novela ya de por si excepcional. Por otro lado, una servidora cree importante hablar sobre la construcción de los personajes de esta novela, el cual se convierte en uno de los pilares fundamentales de la narración de la trama. Encontramos una autentica paleta de personajes variopintos, algunos que existieron, otros que pudieron existir y otros totalmente inventados por el autor que conforman una estructura bien diseñada, pero a los que el autor, como no podía ser de otra forma, les da un toque de picardía y de humor que pocas veces hemos visto en este género. De este modo encontramos a un preocupado valido del rey, a un astuto jesuita, a una sensual cortesana o a la abadesa con actitudes sorprendentes. Finalmente, cabe decir que Crónica del Rey Pasmado, al igual que otras grandes novelas se mueve en el campo de la interdisciplinariedad, pues, conjuga los elementos más característicos de la novela de humor en una trama de corte histórico y regio, por lo que se produce un choque interesante a la vez que divertido que provoca en el lector sorpresa a la vez de generar infinidad de carcajadas.


Como broche final a esta reseña tan especial, en este último apartado, destinado a la reflexión y a la opinión, he decidido, tras una larga y ardua deliberación, hablaros sobre un tema antiguo, histórico, anacrónico en apariencia para nuestro tiempo, pero que no obstante, también podemos encontrar, en nuestro día a día. Me refiero, lectores y lectoras a la corte, aunque precisamente me refiero más a la cultura de corte. Como todo el mundo sabe, sobretodo por el cine y la literatura, que los reyes se rodean de un grupo de confianza amplio, una corte servil al monarca pero en la que existen como no, rivalidades, intereses, aspiraciones...En definitiva, deseos de prosperar y de escalar socialmente dentro de ese selecto grupo. Hoy en día, es lógico que dicha cultura de corte ha desaparecido en su forma física, es decir, ha desaparecido esa concentración del grupo en donde el rey asentaba su residencia. No obstante, y ahí viene la paradoja, algunos aspectos de esa cultura cortesana perviven hasta nuestros días, difuminadas pero asentadas, resumidas o representadas en actos, de los cuales, apenas somos conscientes. Este es por ejemplo el caso de los partidos políticos, en los cuales, hay un líder que manda y controla, una élite-directiva del partido, los cuales giran entorno a el presidente, y es ahí donde se urden las intrigas, las discrepancias y las luchas por el poder, y por último las bases, es decir, el extracto de la sociedad que no participa de la élite directiva pero que simpatiza de alguna manera con la ideología del partido en cuestión, las cuales, en muchas ocasiones no son escuchadas por el líder, por lo que se convertirían en ese pueblo, en esos súbditos a los que el rey prestaba atención cuando más le convenía o cuando no tenía más remedio. Este es un ejemplo, pero dentro de él, podríamos decir que se han constituido diferentes cortes, pequeñas cortes al rededor de esta cuestión, pues, no sólo los partidos políticos presentan esas formas, también los distintos parlamentos municipales, autonómicos, provinciales....En definitiva, lo que pensamos que está superado o que nos suena a antiguo, incluso anacrónico, todavía persiste en nuestra sociedad y seguirá estando por mucho tiempo. Crónica del Rey Pasmado: una historia de enredos, intereses, intrigas palaciegas, misterio, cortesanos... Una novela que recomiendo a todos los amantes de la historia, y de la literatura por supuesto.

Palabras o frases favoritas:

"La señal ineludible de que se ha alcanzado la debida madurez es la comprensión de que siempre habrá injusticias violentas."

Película/Canción: en el año 1991 se estrenó la película basada en la gran novela de Torrente Ballester, cinta que tiene el privilegio de encontrarse entre las películas más nominadas en los Premios Goya (un total de 15 candidaturas). Interpretada por Gabino Diego, Anne Roussel, Juan Diego, Javier Gurruchaga, Fernando Fernán Gómez y María Barranco ha logrado convertirse con el tiempo en un clasico del cine español.


¡Un saludo y a seguir leyendo!