Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.

viernes, 13 de enero de 2017

RESEÑA: El enemigo en el espejo.

EL ENEMIGO EN EL ESPEJO



Título: El enemigo en el Espejo.

Autor: Leif Davidsen (Isla de Fionia 1950), ha viajado por todo el mundo y ha sido corresponsal para la televisión danesa en varios países: trabajó en España en 1977 como periodista para la cadena nacional. En 1980 fue destinado como corresponsal en Rusia. Fue redactor jefe del servicio de noticias extranjeras de Danmaks Radio. En los 90 se encargó de una popular serie de televisión que retrataba la Dinamarca del momento. Sus thrillers políticos son grandes éxitos de ventas en Dinamarca y algunos han sido traducidos a varias lenguas. Desde 1999 Davidsen vive en Copenhague, con su esposa, dedicado a la carrera literaria al tiempo que sigue colaborando en los medios de comunicación de su país. Obras suyas son El danés serbio o La foto de Lime. El enemigo en el Espejo recibió excelentes críticas en Dinamarca, pero el temor a una amenaza islamista ha hecho que pocos editores internacionales hayan querido traducir la obra.


Editorial: Funambulista.

Idioma: danés.

Traductor: Sergio Torremocha.

Sinopsis: el 11 de Septiembre de 2001, el terrorismo islamista sacude todo el planeta en Nueva York. Occidente se moviliza para contrarrestar la amenaza terrorista. Vuk, el serbio-danés protagonista de esta novela, antiguo sicario a sueldo de algunos servicios secretos, vive bajo otra identidad en Estados Unidos con su mujer y sus hijos. La CIA lo descubre en una de sus pesquisas y le brinda la posibilidad de no ser extraditado a Dinamarca por sus asesinatos: colaborar en esta nueva guerra contra el mal del lado americano, a cambio de su inmunidad. Esta última misión de Vuk lo llevará a Dinamarca y a España tras la pista de un elemento importante dentro de Al Qaeda. Pero el destino pondrá en su camino al comisario danés Toftlund, su antiguo antagonista, que no olvida nada del pasado de Vuk.

Su lectura me ha parecido: trepidante, pausada, tensa, interesante, demasiado descriptiva, de rabiosa actualidad, completa, impactante, sugerente, necesaria...Queridos lectores y lectoras, hoy os quiero hablar de un momento, de un instante, de unas imágenes que dieron la vuelta al mundo en cuestión de segundos. Cuando aconteció era todavía muy pequeña, me encontraba todavía en el colegio y en un universo propio en el que poco importaba lo que estaba pasando en el mundo. Tanto es así que aquel señalado día, cuando llegué a casa para comer antes de volver al colegio, los dibujos animados acompañaron, como cada medio día, a las comidas nutritivas y llenas de vitaminas. Al final de ese día, y casi por sorpresa, me enteré de lo que había pasado, sin embargo, tampoco le presté tanta atención, aunque si recuerdo lo impactante que fue observar como dos aviones impactaban de lleno contra dos rascacielos en pleno Manhattan, y como éstas, acabaron por venirse abajo, generando una inmensa nube de polvo que parecía engullir a la ciudad por completo. En aquel momento, como ya he comentado, estaba aún en la más tierna infancia, y no fui consciente hasta años después de la importancia de dicho atentado. Como tampoco de sus conecuencias, de las más inmediatas y de las que tardarían un tiempo en llegar. Antes del 11S el mundo era otro, tras el 11S, todo cambió, desde el orden mundial hasta la concepción del mayor enemigo de los Estados Unidos, que como cabía esperar, se extendió a otros países alineados. Hay historiadores que piensan que todavía nos hayamos en la edad contemporánea, que se inició con la Revolución Francesa y que se extiende hasta nuestros días, una servidora, en mi más humilde opinión, pienso que desde ese día, la historia entró en una nueva era. Un tiempo dominado por las nuevas tecnologías, por internet, por los vertiginosos cambios, por la inmediatez y por una nueva psicosis. Aquel 11 de septiembre de 2001 nada volvió a ser igual, algo que se refleja en El enemigo en el espejo: un thriller de los de toda la vida, y con reflexión añadida.


La historia de como El enemigo en el espejo llegó a mis manos fue simple, pero me gustaría permitirme la licencia de contárosla desde el principio, el verdadero principio. Como ya he comentado en la introducción, el 11S me pilló de pequeña, a una edad en la que no prestas atención a estas cosas y que vives feliz en tu mundo de inocencia y de juegos infantiles. Sin embargo, el conocido como 11M ya me alcanzó con otra mentalidad, estaba en el penúltimo curso de primaria, pero era consciente de que aquello también marcaría un antes y un después no sólo en mi país, sino también a nivel global. Luego, a medida que vas creciendo y vas leyendo, te das cuenta de la importancia y de como el poder puede obrar auténticas barbaridades, usar los atentados como justificación para que Estados Unidos, y España de paso, entrasen en una guerra absurda como fue la de Irak, cuyas consecuencias y mala resolución del conflicto las estamos pagando actualmente. Luego vino la época de las películas y de alguna novela que abordaba el 11S, todas ellas desde un patriotismo casi enfermizo en las que se ensalzaba a los Estados Unidos como los mejores superando tragedias, pero que en ninguna de ellas menciona su ya conocido carácter vengativo. Luego vino la universidad, donde en los últimos cursos del grado, gracias a una asignatura optativa, empecé a sentir curiosidad por la historia reciente de oriente medio, por la discriminación que la comunidad musulmana sufre en Europa, por la construcción de los estereotipos y por como todo esto esta favoreciendo terriblemente a la aparición de una ultraderecha europea de nuevo cuño y adaptada a los tiempos que corren. Es por ello que como Trabajo Final de Master decidí centrar mi investigación en un caso concreto, el de la islamofobia en Francia a través de las novelas de Michel Houellebecq. Y es en medio de esos meses de investigación, apareció ante mis ojos El enemigo en el espejo. Un libro que ya de por si llama poderosamente la atención, no sólo por su ilustrativa portada, también por una sinopsis que se alejaba bastante de todo lo que había ojeado de ficción que tratase el tema. Poco tiempo después, comencé a colaborar con la editorial Funambulista, que era la que había publicado esta novela, y ante la perspectiva de elegir lecturas para reseñar lo tuve muy claro. Aquella sería la primera lectura de ficción que trataba en 11S que iba a leer, así que con gran interés y curiosidad comencé a leerlo, obteniendo como resultado una sensación más satisfactoria de la que en un principio me esperaba.


Centrándonos en realizar la correspondiente crítica, debemos apuntar en primer lugar que El enemigo en el espejo presenta una lectura pausada, lenta y demasiado descriptiva. Pero no por ello carente de la acción, el misterio y el punto trepidante que ha caracterizado a las novelas de corte policíaco desde que se inventaron. El tema da mucho de si, eso esta claro, sobretodo en los tiempos que corren, pero, y precisamente por ello, Davidsen no puede evitar irse por las ramas en algunos aspectos, describiendo hasta el más mínimo detalle desde la investigación llevada a cabo hasta cosas que resultan superfluas para la trama. Hasta ahí el punto a mejorar para futuros escritos, todo lo demás merece su merecida recompensa. El enemigo en el espejo rezuma auténtica originalidad, por todos lados. La base clásica de la novela policíaca está ahí, y las técnicas propias del thriller literario también. Lo novedoso reside, en este caso, en la elección del tema y el espacio cronológico donde ambientar la historia. Nos encontramos en los primeros años del XXI, donde el mundo está sumido en un estado de anómala calma, pero en el que algunos, a quienes consideraron en su momento chalados o simples charlatanes, ya apuntaban que e avecinaba una nueva era, diferente a la de un siglo XX marcado por la Guerra Fría. Son unos años en los que, tras el 11S, se experimentaron muchos cambios sociales, políticos, económicos e incluso culturales. Un tiempo en el que la alerta fue máxima, y que en cierto modo, reavivó muchos debates y abrió otros nuevos. Un caldo de cultivo perfecto para lanzarse, como magistralmente ha hecho Davidsen, a escribir una novela ambientada en esos momentos, y en la que además, para darle todavía más interés y morbo, su principal trama sea una investigación policial contra el terrorismo islámico. En fin, miel sobre hojuelas. Y lo mejor de todo es que a pesar de las extensas y a veces innecesarias descripciones, Davidesen consigue que el lector siga la historia hasta el final, sin despegar los ojos del papel. Seguidamente, en El enemigo en el espejo se aborda muy bien la cuestión de la población musulmana en Europa, el proceso de adaptación a una cultura y como ésta parece rechazar ciertas poblaciones que vienen de fuera. El autor habla en concreto de su Dinamarca natal, donde paradójicamente en la actualidad es uno de los países donde el ascenso de la ultraderecha es cada vez más acusado. Así mismo, el libro habla sobre ello, y más concretamente el tema de situación de la mujer musulmana, un tema que en autores de occidente pasa totalmente desapercibido y del que es necesario hablar para descartar estereotipos y tópicos. Finalmente, la novela rebosa de información, lo que denota el gran trabajo de documentación que Davidsen ha realizado para la redacción de esta novela.


En lo que respecta a la reflexión puramente personal, he de reconocer que he tenido un dilema. Existían dos temas que la novela me sugería y que me pedían a gritos que los abordase en este último párrafo. Así que en esta ocasión, trataré de ser lo más sintética posible para que ambos aparezcan plasmados en estas líneas. Más allá de lo que me haya podido parecer la lectura de esta novela, El enemigo en el espejo retrata uno de los aspectos más definitorios y que caracteriza plenamente a la época post 11S, una cronología que arranca de ese día y que podría extenderse hasta la mismísima actualidad, incluyendo el día de hoy y los que vendrán. Además de los avances tecnológicos y el cambio en la concepción de las relaciones sociales, lo que también caracteriza a este siglo XXI tras el fatídico atentado es la psicosis. Pero no la psicosis que tan magistralmente nos ha legado Hitchcock, concentrada en un sólo personaje de la película, más bien una psicosis más amplia, a nivel colectivo. Y esto no es nuevo, ni mucho menos, si dirigimos un momento la vista atrás comprobaremos como en algunos países de Europa, pero sobretodo Estados Unidos, se vivió un estado de permanente psicosis, donde todo lo relacionado con el comunismo era visto como el mismísimo demonio en persona. Hoy en día seguimos en ese estado de psicosis, con tintes tal vez más sugestivos y obsesivos tal vez. Pero existe una diferencia, antes para Estados Unidos y los países alineados el enemigo procedía de países del este y entonaba la internacional, ahora es musulmán y recita el Corán. Todo esto ha llevado, desgraciadamente, a que occidente acabase por construir estereotipos adaptados a los nuevos tiempos para referirse a los musulmanes, y por extensión a la población árabe en general. Una visión adulterada y donde caben toda clase de falsedades y descalificaciones sin venir a cuento que sólo genera odio y rechazo a una población que nada tiene que ver con las sangrientas acciones protagonizadas por un grupúsculo radicalizado. Por todo ello, y como ya hice en su momento en la reseña de Sumisión de Michel Houellebecq, desde aquí pido que no volvamos a caer en el error de dejarnos llevar por esta construcción interesada. Y digo volver porque Europa ya lo cometió una vez, con diferente víctima, pero con un verdugo que parece haber resucitado del pasado para seguir sembrando odio contra quienes no han hecho absolutamente nada. Hoy es Trump, mañana puede ser Le Pen, por lo que más que nunca debemos ser conscientes de ello. No repitamos la historia, no consintamos que se discrimine y que se estigmatice. El enemigo en el espejo: una historia de investigación, terrorismo, sospechas, incógnitas, psicosis colectiva, compañerismo, libertad, venganza, asuntos del pasado...Uno de los libros que mejor describe el clima político-social actual.

Frases o párrafos favoritos:

"- Hoy es martes, 11 de septiembre.
El japonés tradujo, el jefe dijo algo y todos empezaron a reír.
- ¿Qué le resulta tan divertido? - inquirió John.
- Discúlpeme. Kujoyanki-san dice que mientras estemos en el desierto, la fecha no tiene importancia alguna. Ahora, regresemos al mundo. Esto es muy raro. Tal vez porque nuestras experiencias nos han transformado, pero...¿y el mundo? El mundo sigue siendo como siempre fue. Eso es lo que resulta tan extraño, John-san."

Película/Canción: hasta que eso se produzca, os dejo con la pieza de BSO que me ha acompañado durante la redacción de esta reseña.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

lunes, 9 de enero de 2017

RESEÑA: La novia del Lobo.

LA NOVIA DEL LOBO

Título: La Novia del Lobo.

Autor: Aino Kallas (Víborg, Finlandia 1878 - Helsinki, Finlandia 1956) fue una destacada escritora finlandesa-estonia. Sus novelas están entre las mejores piezas de la literatura finlandesa. Su padre fue uno de los primeros en publicar poesía escrita en lengua finlandesa. A pesar de escribir su obra en finés, con frecuencia trató temas relacionados con Estonia, como en su obra más conocida La Novia del Lobo. Vivió en Londres de 1922 hasta 1934, mientras su marido era embajador de Estonia en el Reino Unido. En la década de 1950 se publicaron sus diarios comprendidos en el periodo 1897-1931.


Editorial: Nórdica Libros.

Idioma: finés.

Traductor: Luisa Gutiérrez.

Sinopsis: esta legendaria historia nace de los viejos mitos de los hombres lobo de Estonia, pero cuenta en realidad, mucho más que eso: es también una metáfora de la ausencia de libertad de las mujeres en el siglo XVII. El relato se sitúa en Hiiumaa, una isla en el oeste de Estonia, y comienza con un guardabosques llamado Priidik que observa a un grupo de mujeres del pueblo que lavan a sus ovejas y se enamora de la joven doncella Aalo.

Su lectura me ha parecido: intensa, ligera, mágica, penetrante, reflexiva, crítica, libre, original, sorprendente... Queridos lectores y lectoras, como todos muy bien sabemos, el peso de la tradición sigue siendo muy fuerte en la época actual. Esto se nota no sólo en lo que nos rodea, también, y aunque no seamos conscientes, en nuestra forma de ser y actuar como personas. Fiestas, costumbres, acciones...Todas ellas las interiorizamos desde que tenemos uso de razón y casi sin darnos cuenta. Es cierto que no toda la tradición es buena, la hay que es denigrante y que merece ser criticada o incluso erradicada, sin embargo, otras, por más que lo intentemos, siempre van a aparecer de un momento a otro a lo largo de nuestra existencia. Uno de los cauces más importantes de transmisión de toda esta tradición es sin duda la oralidad, es decir, el contar de generación en generación historias que se remontan a tiempos inmemoriales, y que a pesar de su antigüedad, siguen tan vivas como hace cien años. Ese intercambio y herencia cultural la han sabido atesorar y reunir muy bien muchos autores célebres de la literatura universal, haciendo que cuentos como Caperucita Roja o Los músicos de Bremen sean hoy en día auténticos clásicos. Todos ellos no sólo transmiten historietas sin más, sino toda una filosofía y unas enseñanzas que nos hablan del pasado y de como vivían las personas en aquel lejano tiempo. El libro que hoy tengo entre mis manos pertenece a esa categoría, y aunque no sea tan famoso como lo puede ser La Cenicienta, espero que la crítica que esconde y su acercamiento al pensamiento del siglo XVII no pase desapercibida para nadie. La Novia del Lobo: naturaleza, magia y costumbres ancestrales en una hermosa narración.


La historia de como La Novia del Lobo llegó a mis manos aconteció hace poco, concretamente antes de estas navidades que ya hemos dejado atrás. Conocía desde hace un tiempo las publicaciones de la editorial Nórdica Libros, y la verdad, desde que vi algunos de sus títulos expuestos en las librerías, siempre quise acercarme a alguno de ellos, en especial a los pertenecientes a autores escandinavos, por algo se llama así la editorial. Tenía otros libros en mente cuando de pronto, La Novia del Lobo se cruzó en mi camino. Fue obviamente en una librería, en una del centro concretamente, donde observé la belleza de su portada por primera vez. En ese momento me fue imposible apartar la mirada, sostenerlo entre mis manos y quedar asombrada por la originalidad de sus ilustraciones. La verdad es que todo ello, junto con una sinopsis la mar de apetecible, hicieron que una servidora se prendara de ella, hasta el punto de que durante el pasado año la busqué por algunas de las bibliotecas públicas que suelo frecuentar, desgraciadamente sin éxito alguno. Ante aquel panorama desolador, ya pensaba que La Novia del Lobo iba a formar parte de esa lista que todos y todas tenemos de lecturas imposibles. Sin embargo, un día, cercano a las fiestas de navidad, logré hacerme por fin con un ejemplar. Fue en la biblioteca principal de mi ciudad, y para mi sorpresa, lo encontré sobre una estantería en la sección infantil, algo que, conociendo previamente la sinopsis, me sorprendió y alegró a partes iguales. La Novia del Lobo fue una de mis lecturas navideñas, y por poco casi se convierte en la última del año. Una experiencia lectora que ha conseguido hacerse un hueco en el exigente y selecto club de mis imprescindibles.


En lo que respecta a la crítica, empezaremos diciendo que La Novia del Lobo presenta una lectura ligera, ágil, pero pausada en los momentos de mayor tensión narrativa, por lo que en resumidas cuentas no nos encontramos ante un libro de gran complejidad formal. Tal vez Kallas lo quisiese intencionadamente de este modo, pues, el cuento o el relato breve es sin duda uno de los mejores formatos para plasmar ideas, en poco espacio si, pero con claridad. Por otro lado, el cuento, como bien hemos comentado en más de una ocasión, no es sinónimo de simpleza, sino que en él, si se domina el género, la profundidad y la belleza tienen cabida. La Novia del Lobo es un hermoso y sutil ejemplo de ello, en una trama a priori sencilla, la autora introduce elementos de crítica social y da rienda suelta a su pluma para introducir al lector en el entorno en el que se va a mover, el cual, según denota la prosa de Kallas, posee un encanto espectacular. Además, el hecho de jugar con un estilo muy cercano al cuento tradicional y de fácil lectura, puede atraer a lectores cuyo espectro de edad es muy amplio. Por eso, tras haberlo leído, entendí el por qué encontré este ejemplar en la sección infantil-juvenil de la biblioteca a la que acudí, sin duda, un gran acierto por parte de los trabajadores. Seguidamente, La Novia del Lobo se caracteriza por la belleza de los paisajes en los que Kallas ha decidido ambientar la historia. No hace una descripción muy pormenorizada de los mismos, por lo que deja al lector la libertad de poder imaginar como eran aquellos bosques, aquella isla, aquellos lugareños, aquellos lobos...De hecho, una vez acabé de leer el cuento, una servidora no pudo evitar buscar en internet paisajes de Estonia, muy especialmente la isla de Hiiumaa, donde transcurre la historia, y enamorarme al instante de una naturaleza salvaje y perfecta en todos los sentidos. En relación con todo ello, en La Novia del Lobo se aborda el tema de la tradición desde la perspectiva que todos conocemos y no al mismo tiempo, es sorprendente apreciar como en Estonia durante la edad Moderna se creía en la existencia de los hombres lobos, identificándolos con seres malignos que expanden el mal allá por donde van. Esto es así porque eran los que causaban las muertes de ganado e incluso de algún ser humano, de ahí que aquellos hombres y mujeres de antaño creasen leyendas para poder protegerse de una amenaza real, sirviendo de este modo de advertencia para las futuras generaciones. Aino Kallas en La Novia del Lobo recoge con gran maestría esa tradición supersticiosa para darle, como ahondaremos a continuación, un sentido mucho más profundo del que aparenta. Por último, agradecer a Nórdica Libros por haber tomado la decisión de editar esta historia con bellas ilustraciones que, sin duda, acompañan a la perfección con la historia y la esencia de la misma. Mis más sinceras felicitaciones a Sara Morante por su esplendido talento.


Para poner punto y final a la redacción de esta reseña, debemos detenernos en la crítica que subyace de la lectura que hoy he presentado ante todos vosotros. En La Novia del Lobo, como ya he comentado en el anterior párrafo, se habla de superchería. de leyendas terroríficas que pretendían contener y condicionar a toda una comunidad, de peligrosa brujería, de combate contra dicho mal. Todos tenemos en la cabeza la imagen de alguna película donde se ha representado una quema de brujas medieval, incluso conocemos algún personaje histórico que ha sufrido esta terrible muerte. Pero hay que comentar que estas prácticas se extendieron durante toda la edad Moderna, y aunque en las sociedades contemporáneas es una práctica que ha quedado afortunadamente obsoleta, todavía existen comunidades rurales donde creencias como estas persisten y cuyo castigo al que osa coquetear con el mal, es un brutal escarnio público. Pero más allá de eso, debemos darnos cuenta, queridos lectores y lectoras, que el delito de brujería queda aparejado es su mayoría al género femenino. Existieron hombres condenados por dicho delito, sin embargo, y como he mencionado antes, todos tenemos en nuestra cabeza la imagen de una mujer devorada por las llamas en tiempos medievales o modernos. Y esto es así seguramente porque a los hombres, que eran los que ostentaban el poder, les interesaba mantener a sus mujeres a raya, sumisas y calladitas. Metiéndoles el miedo en el cuerpo a través de la religión y las leyendas, se conseguía que el género femenino permaneciese silencioso, mientras que a los hombres les correspondía la heroica tarea de luchar contra ese mal, y pobre de la mujer que quisiese combatirlo o la que quisiese desmarcarse de la norma, entonces se convertía automáticamente en bruja. Incluso a día de hoy, que no se condena a la hoguera, se suele usar el término "bruja" despectivamente contra la mujer. En La Novia del Lobo, como en todos los cuentos, todo esta medido al milímetro y en todos se esconde un mensaje crítico con su tiempo o una intención clara y deliberada. En el caso de este libro, Kallas muestra a través del personaje de Aalo a esa mujer que, por decisión  propia, decide acercarse a los lobos y a lo salvaje, donde encuentra un espacio menos viciado por las creencias y donde se siente feliz, más feliz que con los seres humanos, más feliz que con un marido obsesionado con las leyendas y la religión. Una mujer que intenta ser libre, una mujer que no dista mucho de las de aquel convulso siglo XIX que vio nacer y crear a la autora y que no se diferencia de muchas mujeres con las que podemos cruzarnos por la calle. Una crítica concisa y sin dejarla a la libre interpretación que sacude conciencias y visibiliza el atemporal problema de la libertad femenina. La Novia del Lobo: una historia de descubrimiento, conciencia, rebeldía, libertad, naturaleza, peligro, creencias religiosas...Un cuento crítico que debería tener mayor visibilidad en el mundo actual.

Frases o párrafos favoritos:

"Esta es la historia de Aalo, esposa del guardabosques Piidik, transformada en lobo por Satán, que adoptando dicha forma huyó de su legítimo marido internándose en el bosque, donde convivió con bestias salvajes y con el Diabolus sylvarum, o demonio del bosque, y fue por ello llamada entre los campesinos la Novia del Lobo."

Película/Canción: aunque sería una idea muy interesante adaptar este cuento al cine o a la televisión, de momento debemos conformarnos con su maravillosa lectura. Hasta que eso suceda, os adjunto la pieza que me ha acompañado durante la redacción de esta reseña. Se trata de una canción conocida y de un grupo español del que soy fan absoluta, espero que la disfrutéis:



¡Un saludo y a seguir leyendo!

miércoles, 4 de enero de 2017

RESEÑA: La Naranja Mecánica.

LA NARANJA MECÁNICA


Título: La Naranja Mecánica.

Autor: Anthony Burgess (1917-1993) desarrolló una intensa carrera como educador en Gran Bretaña y Malasia entre 1946 y 1960. Desarrolló su actividad creativa tanto en el campo de la literatura como en el de la música, alcanzando justa fama como compositor. Escribió música de cámara y algunas obras para orquesta, y publicó entre otros libros un ensayo sobre Joyce, una panorámica de la ficción contemporánea y varias novelas: Enderby por dentro, Nothing Like the Sun, The Waiting Seed, Trémula intención y Poderes terrenales. La mayor parte de su obra literaria se sitúa fuera del campo de la ciencia ficción y de la literatura fantástica, pero su novela más conocida, La Naranja Mecánica, se inscribe precisamente en este género.

Editorial: Booket.

Idioma: inglés.

Traductor: Aníbal Leal y Ana Quijada (introducción y capítulo 21).

Sinopsis: publicada en 1962, sitúa la acción en el futuro cercano de la década de 1970. En ella se narra la historia de cuatro adolescentes o nadsats, tal como se llaman en la jerga creada por el autor. El protagonista, Alex, y sus amigos, o drugos, viven en un mundo de crueldad y destrucción. Tras la brutal violación de la mujer de un escritor, Alex es detenido y llevado a un centro de rehabilitación, donde será elegido para participar en un novedoso y drástico experimento que pretende que aborrezca la violencia. Una vez reinsertado en la sociedad, el tratamiento tendrá consecuencias impredecibles.

Su lectura me ha parecido: interesante, desconcertante, algo tediosa, muy reflexiva, violenta, impactante, original, inteligente...Como muchos de vosotros sabréis, una servidora se considera una fan absoluta de las novelas distópicas. Tanto es así que en este espacio dedicado a la crítica y al debate he dedicado sendas reseñas a los maestros del género, a saber Orwell, Huxley y Bradbury. Sus atmósferas hostiles, en las que un régimen totalitario controla, vigila, somete y obliga a sus ciudadanos a comportarse de una determinada manera me han parecido desde siempre harto reflexivas e importantes para entender el pensamiento, y ya de paso, la historia del propio siglo XX. Mi pasión por este género me ha llevado a descubrir a otros interesantes autores, entre los que se encuentra el de este libro que hoy reseño ante vosotros. Un libro que, sinceramente, no alcanza la calidad literaria de los autores nombrados anteriormente, pero que sin embargo, su originalidad y debate constante obliga al lector a plantearse muy seriamente algunas cuestiones que, incluso a día de hoy, siguen sucediendo para nuestra desgracia. Un libro en el que el lenguaje es casi más importante que la forma. Un libro que, aunque muchos opinen lo contrario, no puede superar a su extraordinaria y mítica adaptación cinematográfica. En definitiva, como primera reseña del año, he considerado oportuno rescatar la figura y la obra de un autor británico del que en 2017 se cumplen 100 años de su nacimiento. A lo largo de su vida publicó algunos títulos, pero sin lugar a dudas, Anthony Burgess será eternamente recodado por La Naranja Mecánica: lo explícito, la violencia y a reflexión puestas en bandeja.



La historia de como llegó este libro a mis manos, y de como posteriormente, pasó a formar parte de mi librería particular tiene su recorrido particular. Me encontraba haciendo el TFG mientras cursaba mi último curso de la carrera de Historia, y como muchos muy bien sabréis, decidí realizarlo sobre el Totalitarismo visto desde las novelas Distópicas del siglo XX. Para ello, reuní en mi poder libros tan clásicos y tal leídos como Un mundo feliz, 1984 o Farenheit 451. Esos tres iban a ser en un principio los libros en los que iba a basar mi investigación, y de los cuales, extraería conocimientos y saciaría en parte mi curiosidad con respecto a este tema tan fascinante. Cuando acabé con los análisis a las obras mencionadas, y siendo consciente de que me sobraba tiempo y espacio para poder pulirlo y rematarlo, decidí introducir La Naranja Mecánica al trabajo. Lo cierto es que, tras haberme leído una versión bastante vieja que saqué prestada de la biblioteca de mi barrio, pero sobretodo, tras conocer el potencial que esta atesoraba con respecto al tema de las distopías y el totalitarismo, no podía pasar la oportunidad de analizarlo y sacar las conclusiones pertinentes. La verdad es que fue harto complejo, pues no había mucho escrito al respecto, y La Naranja Mecánica se diferenciaba en gran medida de sus antecesores. Durante ese mes que duró ese último empuje a mi investigación, adquirí una edición mucho más nueva y sentí la necesidad de volvérmelo a releer, con fines académicos pero también desde la mirada del lector que disfruta de una buena novela. Al final, y aunque la novela en si resultó no ser lo que esperaba, completó la redacción y presentación de un TFG por el que saqué un 9 como nota final. Tras dicha experiencia y viéndolo desde la perspectiva que da el tiempo, la verdad es que hice un buen trabajo, sin embargo, siempre se me quedó la espinita de entrar más profundamente en el libro, pues, desde mi punto de vista, su lectura encierra más aspectos de los que aparenta. Finalmente, y como todo el que se considere cinéfilo, pude ver la versión de Kubrick, la cual, se convirtió al instante en uno de mis títulos imprescindibles.


En lo que respecta a la crítica propiamente dicha, La Naranja Mecánica presenta una lectura densa, compleja y altamente explícita. Algo que, sinceramente, no me esperaba en absoluto. Supongo que esta especie de choque entre el lector y el libro se produce muy a menudo, y más tratándose de La Naranja Mecánica. Aunque no la hayamos visto, todo el mundo conoce la adaptación de Kubrick, es más, creo que la película se ha convertido en un mito absoluto y en un ejemplo que todo aspirante a director tiene que ver al menos una vez en la vida. Todos conocemos el personaje de Alex, su atuendo, su lenguaje, su sádica y brutal forma de ejercer la violencia, su fanatismo por Beethoven. Y si hacemos un esfuerzo, podemos incluso acordarnos de la famosa escena de la violación, cuya improvisación y libertad de los actores ha suscitado más de alguna leyenda o bulo en el mundo cinéfilo. Dejando a un lado la adaptación cinematográfica, aunque inevitablemente es imposible hacerlo del todo, antes de adentrarme en la novela, pensé que ésta iba a recordarme a la película, y que cuyo ritmo iba a ser igual de frenético y de apabullante. Sin embargo, me topé con una lectura que resultó ser todo lo contrario. Lo explícito estaba ahí, eso es innegable, pero acompañado de una lentitud bastante insospechada que hizo que en más de una ocasión estuviese tentada de abandonar su lectura a mitad. Por otro lado, hemos hablado de complejidad, y si, La Naranja Mecánica, a pesar de todo, posee un elemento que hace que se equilibre la balanza de una forma extraordinaria, y ese elemento es todo el universo que Burgess crea y diseña con una precisión milimétrica. Un espacio en el que encontramos a un Londres sumido en un régimen totalitario de tintes distópicos, pero del que no se sabe mucho hasta que entran en acción los Drugos, y muy en especial Alex DeLarge, a quien acompañaremos a lo largo del libro en sus acciones violentas, en su encarcelamiento, en su transformación durante el experimento y en su inquietante final. Este personaje, sin lugar a dudas, es el más interesante y mejor construido de la novela, si en 1984 o Un mundo feliz por ejemplo encontramos a un héroe que se revela contra el sistema establecido, en La Naranja Mecánica Alex representa el antihéroe por excelencia, es decir, un personaje imperfecto y en este caso abominable, que acaba indirectamente y sin percatarse de ello, haciendo una crítica a un sistema que pretende una terrible alienación. Por otro lado, el libro posee, para más inri, su propio lenguaje inventado, inspirado ligeramente en el ruso. Guba, filosa, drugo, cheloveco, lubilubar, moloco, polear, ubivar o nadsat son algunos de los términos cuyo significado se encuentra, dependiendo de las ediciones, en un anexo al final del libro. Este aspecto le da más profundidad de la que ya muestra con atmósferas lúgubres y las críticas explicitas al modelo totalitario. Finalmente, y a modo de resumen, concluiremos diciendo que La Naranja Mecánica posee un campo de reflexión amplio en el que se abordan temas como la violencia, la alienación, la reinserción, la amistad, la presión social, las obsesiones o las distintas caras del mal.


En este cuarto párrafo, donde ahondamos en la reflexión y en el debate, es imposible no hablar sobre la violencia, uno de esos temas universales y tremendos que la humanidad ejerce en muchas ocasiones y sin pararse a pensar en las consecuencias. La Naranja Mecánica es clara en ese sentido, las escenas de peleas, agresiones o violaciones se suceden sin filtro y sin edulcorante alguno, y seguramente, en esa forma tan descriptiva, y en el propio experimento al que someten a Alex (consistente en reproducir ante sus ojos escenas de gran contenido violento), está el sentido del libro. La Naranja Mecánica se escribió en los años 60, en plena época de la contracultura estadounidense y donde la Guerra de Vietnam comenzaba a hacer estragos en el ejercito americano. Aunque el mundo había pasado ya por otras terribles y sangrientas guerras, la de Vietnam fue la primera que se siguió minuto a minuto por las televisiones, mostrando el horror y los crímenes de una guerra absurda donde Estados Unidos no pintaba nada. Fue tal la conmoción de aquellas imágenes que era lógico que surgiesen movimientos contrarios a la guerra y un sentimiento de rechazo hacia las instituciones de una época caracterizada por lo que se llamó La Guerra Fría. Desde entonces, muchos conflictos han pasado ante nuestros ojos: Afganistán, Ruanda, Serbia, Irak y ahora Siria. Pero desde aquellos años 60 hasta nuestros días, occidente parece haber desarrollado una especie de peligrosa indiferencia hacia lo que sucede más allá de las fronteras europeas o norteamericanas. Podemos estar viendo las imágenes de un bombardeo en Siria donde mueren civiles, entre ellos muchos niños, y quedarnos tan panchos frente al televisor. Sin embargo, por el contrario, se nos pone la piel de gallina y nos entra miedo cuando rememoramos el 11 S, el 11 M, 7 J o vemos las imágenes de los atentados del Charlie Hebdo en París o el de Niza el pasado verano. Esto nos tiene que hacer pensar muy seriamente lectores y lectoras, pues, al fin y al cabo, nos encontramos insertados y devorados por un sistema despiadado que pretende controlar la opinión pública a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Tal vez, con este afán de pretender aborrecer o ver normal la violencia en, por ejemplo, oriente medio, se quiere promover algo más perverso, cuyas consecuencias ya estamos observando con el auge de la ultraderecha en Europa y con la elección de Trump en EEUU. A lo mejor Burgess no andaba tan desencaminado, y el exceso de violencia gratuita, provoca una alienación sumisa y peligrosa. La Naranja Mecánica: una historia de sumisión, control, violencia, amistad, traición, reinserción, manipulación... Un libro mítico y que todos deberíamos leer.

Frases o párrafos favoritos:

"La iniciativa la lleva los que saben esperar."

Película/Canción: en el año 1971 se estrenaba una de las películas más polémicas, imitadas y adoradas de todos los tiempos. Una cinta que pasará a la historia por el sello indiscutible de Stanley Kubrick, por su famosa banda sonora y por la magistral interpretación de Malcom McDowell dando vida a Alex DeLarge. La película no se estrenó en todos los países y fue nominada a los Oscars en categorías tan importantes como Mejor película o Mejor director, yéndose de absoluto e incomprensible vacío.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

viernes, 30 de diciembre de 2016

RESEÑA: Manual para mujeres de la limpieza.

MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA

Título: Manual para mujeres de la limpieza. 

Autor: Lucia Berlin (1936-2004). Publicó sus primeros relatos a los veinticuatro años en The Atlantic Monthly en la revista de Saul Bellow y Keith Botsford, The Noble Savage. Escribió de manera esporádica hasta los años ochenta y, tras la insistencia del poeta Ed Dorn, decidió publicar su primer volumen de relatos, Angels Laundromat. Sus historias se inspiran en sus propios recuerdos: su infancia en distintas poblaciones mineras de Idaho, Kentucky y Montana, su adolescencia glamurosa en Santiago de Chile, sus estancias en El Paso, Nueva York, México o California, sus tres matrimonios fallidos, su alcoholismo o los distintos puestos que desempeñó para poder mantener a sus cuatro hijos: enfermera, telefonista, limpiadora, profesora de escritura en distintas universidades y en una cárcel. Su relato de cinco párrafos Mi jockey ganó el Jack London Short Prize de 1985. Manual para mujeres de la limpieza es una selección de sus mejores relatos que se presentan por primera vez en español. 


Editorial: Alfaguara. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Eugenia Vázquez Nacarino. 

Sinopsis: tras años de injusto olvido, Alfaguara se suma al fenómeno editorial del descubrimiento de Lucia Berlin, todo un clásico de la narrativa estadounidense. Con su inigualable toque de humor y melancolía, Berlin se hace eco de su vida, asombrosa y convulsa, para crear verdaderos milagros literarios con episodios del día a día. Las mujeres de sus relatos están desorientadas, pero al mismo tiempo son fuertes, inteligentes y, sobre todo, extraordinariamente reales. Ríen, lloran, aman, beben: sobreviven.

Su lectura me ha parecido: extraña, libre, impactante, condensada, exenta de barroquismos, humilde, grande, muy necesaria, extremadamente reflexiva, dura como la vida misma...Queridos lectores y lectoras, hoy quiero sincerarme ante vosotros. Todos tenemos momentos de meditación, pero es especialmente durante estos días cuando muchos de nosotros nos detenemos y hacemos balance de cómo ha sido el año que próximamente dejaremos atrás. En mi caso, la balanza está equilibrada, ha sido un año estupendo pero en el que también han sucedido cosas que han hecho que éste haya sido de lo más agitado emocionalmente. Os puedo decir que 2016 ha sido el año en el que he afianzado mi relación con las editoriales, en el que he ampliado mis conocimientos de historia en el Máster de especialización, en el que he podido conocer a gente interesante y en el que he abierto algunos horizontes culturales. Pero 2016 también ha sido el año de la frustración, de la impotencia, del sentimiento de decepción, del miedo, de ser cada vez más consciente de que el futuro es muy incierto y en el que he perdido a un ser muy querido. Al 2016 también lo recordaré por las inesperadas noticias, por el viaje express a La Haya o por el magnífico congreso de historiadores celebrado en Santander. En 2016 seguí escribiendo, seguí mostrando mi opinión día a día, seguí echando de menos pisar un escenario, seguí intentando mejorar día a día, seguí andando hacia adelante a pesar de todo. Pero si por algo será recordado 2016 es por la afianzamiento de mi conciencia feminista. Si, 2016 significó ahondar más en el tema, leer a los estudiosos, adentrarme en las maestras y concienciarme de que hay que seguir luchando por una sociedad donde exista una igualdad real entre ambos sexos. Y por si fuera poco, 2016 ha sido un año de grandes libros, y de entre todos ellos, uno en concreto ha brillado con luz y méritos propios, algo que desde Jimena de la Almena me gustaría reconocer en esta última reseña del 2016. Pocos son los que no lo conocen y muchos los que, irremediablemente, han quedado seducidos y atrapados bajo el encanto y franqueza de Manual para mujeres de la limpieza: sin duda, el libro del año.


La historia de como este libro tan especial llegó a mi casa aconteció a mediados de este año, aunque lo cierto es que una servidora ya le había echado mucho antes el ojo, cuando de la noche a la mañana, Manual para mujeres de la limpieza se convirtió en el libro más comentado, leído y aclamado por la crítica de todo el país. A pesar de que algunos de los cuentos que componen dicho volumen se escribieron muchos años atrás, el impacto que causó su publicación fue tal que encabezó durante mucho tiempo la lista de los más vendidos del país. Por todo ello, Alfaguara puede estar de enhorabuena, no sólo han editado el pelotazo editorial del año, sino que además lo han logrado sin renunciar a la calidad literaria, por lo que muchos lectores les estaremos eternamente agradecidos. Centrándonos en lo que nos ocupa, recuerdo, mientras observaba aquella portada la mar de inquietante y enigmática, no podía evitar pensar en la rareza del título: Manual para mujeres de la limpieza. Me pareció a priori ofensivo, luego extraño, luego exótico, luego empecé a pensar que guardaba una mordaz crítica tras él...En definitiva, en mi cabeza empezaron a converger muchas confabulaciones y teorías, algo que sin duda era realmente bueno de entrada. No hay nada mejor en estos casos que un libro despierte tal convergencia de ideas. Meses más tarde, acercándose el día de la madre y sabiendo que ella andaba interesada en él, no me lo pensé dos veces. Lo adquirí en la feria del libro de mi ciudad, es más, me acuerdo que la vendedora se refirió a su lectura con una sola palabra: "excelente". A mi madre le encantó el regalo, y tan pronto como pudo, inició su lectura. Durante el tiempo que duró ese viaje literario, yo no dejaba de preguntarle, pues por dentro sentía morir de inquietud y de ganas por adentrarme en sus páginas. Y cuando por fin aquello sucedió, mi madre me animó con gran entusiasmo a leerlo, algo que no tardé en hacer. Tras una experiencia literaria sin parangón, tuve la sensación de haber descubierto un diamante tan reluciente como la estela que Lucia Berlin deja tras de si.


Continuando con la crítica literaria, en primer lugar hay que señalar que Manual para mujeres de la limpieza presenta una lectura muy libre, pero en la que la consistencia y la base son muy potentes y sólidas. Cuando te adentras en este volumen de relatos, uno no puede evitar sorprenderse. De hecho, el primer cuento nada menos, titulado Lavandería Ángel, ya te sacude, no por lo emocionante o trascendental que pueda ser, sino por el hecho de encontrarte ante una narración para nada sujeta a los convencionalismos tradicionales. Este relato en concreto puede parecer tan simple como profundo al mismo tiempo si se sabe leer bien. Después, experimentamos una especie de evolución en cada uno de los relatos, donde la libertad reina sobre todo, pero en los que encontramos más intensidad en la escritura. Todo ello sin obviar que nos encontramos ante un libro de cuentos ligeramente anárquico en cuanto a su estructura. Cada relato presenta una longitud diferente, unos se pueden extender más allá de las 5 páginas y otros no llegar a las 2. Eso si, conforme vamos avanzando en su lectura, apreciamos el camino hacia la madurez de una autora excepcional. En ese sentido, los editores han acertado de pleno, pues de este modo ofreces una libertad al lector para estimular la imaginación que muy pocas veces encontramos en otras ediciones de cuentos. Seguidamente, Manual para mujeres de la limpieza rezuma verdad por todos lados, verdad en la actitud y verdad en la intención de la autora. Tanto es así que Berlin no se corta en demostrarlo en cada relato, sin un ápice de soberbia y sin dejarse vencer por las limitaciones que muchos escritores experimentan durante el proceso creativo. Por otro lado, el libro está impregnado de un sello autobiográfico muy fuerte, pues al leer, estamos también leyendo la historia de la propia Berlin. Sus miedos, inseguridades, sus opiniones respecto algunos temas universales, su agitada experiencia matrimonial, sus malabarismos a la hora de criar sus tres hijos, sus problemas con el alcohol, su posterior rehabilitación...Todo ello pasando de los convencionalismos, dando rienda suelta a su personalidad y a una genial espontaneidad que la hace única en el panorama literario. Finalmente, sólo me queda dar las gracias a esa o esas cabezas pensantes que han tenido la idea de presentarnos a Lucia Berlin, para que generaciones y generaciones de lectores disfruten de su prosa y de sus tremendas pero imprescindibles historias.


Cerrando la redacción de esta reseña, he decidido acabar por todo lo alto, con una reflexión que llevaba muchísimo tiempo sin pronunciar y que tratándose de Manual para mujeres de la limpieza no podía obviar. Los protagonistas de este excepcional volumen, como habréis podido comprobar si os habéis adentrado en su lectura, son mujeres. Todas ellas, se han construido con un patrón muy determinado y revelador. Son mujeres que sueñan, que lloran, que se atreven, que se equivocan, que se divierten, que fracasan, que se levantan, que siguen hacia delante, que tropiezan, que trabajan, que beben, que viven...En definitiva, mujeres normales, únicas y auténticas. Sin los artificios que pretenden otorgarles los medios de masas de la época, las que no encontrarás en las revistas de moda o reflejadas en las primeras damas, modelos o actrices de Hollywood. Por todo ello, no es de extrañar que defina, sin equivocarme en absoluto, a Manual para mujeres de la limpieza como un libro profundamente feminista, por la representación que hace Berlin de todas esas mujeres que como cualquier ser humano tienen sus momentos bajos y que saben reponerse perfectamente de ellos, que avanzan con paso firme a pesar de las adversidades de la vida, mujeres que, en definitiva, son no son si no el reflejo perfecto e imperfecto de Lucia Berlin. Sinceramente, y lo digo desde el más absoluto convencimiento, pienso que se debería fomentar más la lectura de este tipo de libros. Lecturas ausentes de estereotipos y de tradicionalismos en cuanto a la construcción del genero femenino, en los que se observe como ésta puede escapar de las garras del monstruo que ha creado la sociedad a lo largo de la historia. Ya dije al principio de la reseña que a lo largo de este 2016 he reafirmado mi compromiso por la lucha a favor de la igualdad entre hombres y mujeres, algo que lecturas como ésta, y otras tantas más, han contribuido a ello y espero también que os inspiren en el próximo año 2017. Manual para mujeres de la limpieza: unas historias de amor, desesperación, libertad, dificultades, supervivencia, perseverancia, recuerdos, exentas de estereotipos y de chichés....Si este año el cuento ha sido el género favorito, éste libro, sin duda, ha sido la estrella más luminosa del universo.

Frases o párrafos favoritos: 

"En la profunda noche oscura del alma, las licorerías y los bares están cerrados."

Película/Canción: mientras esperamos ansiosos a que se produzca tal milagro, os dejo con una de las canciones más inspiradoras que ha dado la historia de la música y que, da la casualidad, que su cantante cumple 70 años. Larga vida a la gran Patti Smith:





¡Un saludo, a seguir leyendo y feliz año nuevo!

miércoles, 28 de diciembre de 2016

RESEÑA: Cuentos de Navidad.

CUENTOS DE NAVIDAD

Título: Cuentos de Navidad. 

Autor: Charles Dickens (1812-1870) es uno de los grandes narradores ingleses de todos los tiempos. Entre sus obras más conocidas se encuentran Tiempos difíciles, Grandes esperanzas, Oliver Twist, David Copperfield, La tienda de antigüedades, Historia de dos ciudades, Los papeles póstumos del Club Pickwick, El guardavía y otros cuentos de miedo o Casa desolada entre otras. Ha sido uno de los pocos autores que ha conseguido describir la cruda realidad de una época y trasladarla con gran maestría a generaciones de lectores. 


Editorial: Alianza Editorial.

Idioma: inglés. 

Traductor: Miguel Ángel Pérez Pérez. 

Sinopsis: además de las novelas que le valieron desde el momento mismo de su publicación un lugar inamovible entre el favor de los lectores, Charles Dickens consagró a la festividad navideña cinco novelas cortas ambientadas en estas fechas marcadas por el encuentro de las emociones, el balance de lo hecho y lo por hacer, y a menudo sangrante desigualdad que en ellas parece ponerse más de relieve. Teñidas con frecuencia de un componente fantasmagórico o mágico. Comenzando por la célebre Canción de Navidad y siguiendo con otros relatos como Las campanadas, El grillo del hogar, La batalla de la vida y El hechizado; son piezas todas ellas de amena y placentera lectura en la concreta ocasión navideña o en otra cualquiera. 

Su lectura me ha parecido: entretenida, densa, amplia, muy descriptiva, detallista, bella, reflexiva, intensa, deslumbrante, original...Queridos lectores y lectoras, como bien sabréis y como ya he explicado en este espacio en más de una ocasión, el trabajo del historiador es arduo y difícil. En primer lugar, es importante encontrar un tema de investigación que te apasione de verdad. No vale escoger uno de forma impulsiva, sino que te tiene que gustar muchísimo, tanto que te puedas considerar un "friki" del mismo. En segundo lugar, el proceso de recopilación de datos e información es el más complejo de todos, en el que incluso llegas a plantearte si lo mejor es tirar la toalla o empezar de cero. Y en tercer lugar, y seguramente ésto sea lo más complicado de todo, el mantener una pulcra objetividad, cuasi sagrada, para que el futuro trabajo quede lo más profesional posible. ¿Qué relación tiene toda esta explicación sobre el trabajo del historiador con el libro que hoy tengo el inmenso placer de reseñar? La respuesta es más fácil de lo que pensáis. El historiador maneja toda clase de documentos a lo largo de la investigación pertinente, y entre todos ellos, los relacionados con la literatura cada vez están adquiriendo mayor presencia. El autor que ha escrito el presente volumen es tal vez uno de los mejores escritores que ha dado la literatura universal, pero además, me atrevería a decir que fue de los que mejor logró describir una época única del siglo XIX. Una era victoriana donde se ensalzaban los logros coloniales pero que, como bien refleja este escritor, en los sectores más bajos de la sociedad encontramos miseria, injusticia, pauperismo, la cuestión obrera, las tradiciones más arraigadas o el paisaje oscuro de una Inglaterra rodeada de niebla y de contaminación industrial. Una época de grandes avances pero de muchos contrastes sociales. Todo ello lo supo reflejar, y por ello, historiadores como una servidora, no podemos evitar maravillarnos y estremecernos ante libros y relatos como los que se recogen bajo el título Cuentos de Navidad: un bello tratado de la tradición y de los temas recurrentes en señaladas fechas. 


La historia de como el volumen Cuentos de Navidad acabó formando parte de mi apreciada y abarrotada librería aconteció hace unos meses. Sin embargo, y antes de que esto sucediera, una servidora ya conocía de primera mano la navidad dickensiana. Como todos los que en algún momento fuimos niños inocentes y llenos de energía, a una servidora le encantaba la navidad. Si, era mi festividad favorita del año, incluso contaba los días que quedaban para que llegasen las fechas más señaladas, tales como la Noche Buena, la Navidad, Noche Vieja o el día de Reyes. Sobretodo este último, donde no pegaba ojo por las noches, nerviosa por saber que me habían dejado sus majestades sobre el sofá de mi casa. Pues bien, uno de los cuentos típicos de estas fechas que te cuentan ya sea en el colegio o que lo lees a través de su adaptación es sin duda Canción de Navidad. En mi caso, recuerdo haber oído nombrar aquella historia en clase de Inglés, estando en Primaria, donde el último día de clase a la profesora se le ocurrió hacernos leer en inglés un resumen de dicho cuento. La anécdota se diluyó poco a poco en mi cabeza a medida que iba creciendo, al igual que mi opinión sobre la navidad, la cual cambió con el paso del tiempo. No obstante, Canción de Navidad siempre estaba ahí, y resurgía cada vez que se acercaban las fiestas. La cosa cambió cuando, una vez me hallaba en el dilema de que escritor y producción literaria escoger para la realización de mi TFG, Charles Dickens se cruzó por mi camino. Comencé entonces a interesarme por él, y aunque al final me decantase por otro tipo de literatura para el trabajo, Dickens estuvo relativamente presente en los años siguientes. Fue entonces cuando Cuentos de Navidad se erigió ante mi como una aparición cuasi divina. Ya había conseguido leer mi primer libro de Dickens, Historia de dos Ciudades, y la verdad es que me apetecía adentrarme en una de sus facetas literarias más conocidas y explotadas hasta la saciedad. Por ello, y gracias a la colaboración con el Grupo Anaya, logré hacerme con un ejemplar en el que no sólo encontré Canción de Navidad, sino que me deparó otras sorpresas en forma de cuentos. 


En lo que respecta a la reseña y crítica propiamente dicha, es importante mencionar en primer lugar que nos encontramos ante una lectura entrañable, lúcida, mágica, dulce y crítica al mismo tiempo. Una lectura que llena de amor y de ternura al más duro de los lectores. Sin embargo, resultó ser también una lectura muy, muy, muy densa y lenta a más no poder. Esto es porque Charles Dickens es hijo de su tiempo, y como tal, se amoldó a un estilo literario impregnado del realismo más descriptivo, sin llegar a ser naturalista como algunos de sus coetáneos, pero que se complementa con toques típicos de la literatura victoriana. Y tratándose de Dickens, era de esperar que ambas formas de escritura se equilibrasen a la perfección. Este aspecto no es negativo, ni mucho menos, en ciertos momentos de la vida una agradece toparse con una lectura menos rápida y más pausada, sobretodo si lo que te interesa en ese momento es apreciar como eran las costumbres de la Inglaterra del siglo XIX. Seguidamente, en Cuentos de Navidad, encontramos una estructura muy similar entre los cuentos que componen el volumen: planteamiento, conflicto interno y desenlace con la necesaria moraleja u enseñanza. Salvo El grillo del hogar, que presenta un estilo más poético y diferente al resto, todos nos conducen hacia un problema que el autor resuelve creando situaciones realmente espantosas desde una perspectiva social, poniendo al límite a sus personajes principales para que reaccionen. De hecho, la sensación que Dickens logra transmitir es semejante a la de una buena bofetada en la cara, pretendiendo que el personaje en cuestión se caiga del guindo y mire a su alrededor para darse cuenta de que ha sido un egoísta toda su vida y que debe mirar un poco también por la gente que lo rodea. La moraleja siempre es la misma: haz el bien, se solidario, ayuda a los que menos tienen...¿Y qué mejor trasfondo que el de la Navidad, dulce, familiar y blanca Navidad, para poder hablar de estos temas? Una vez más, Charles Dickens demuestra ser un genio. Por otro lado, en este volumen de cuentos se abordan temas tan universales como el amor, el arrepentimiento, el compañerismo, la familia, la tradición, la fiesta, la religiosidad, lo mágico, la inocencia...Pero si hay un tema que sobresale por encima de los demás es el de la solidaridad. En estos cuentos siempre encontramos a personajes pobres, desamparados, que necesitan ayuda, y lo que para Dickens es muy importante, que con todo ello tienen que pasar la Navidad. Una Navidad que dista de la que puedan celebrar las clases más adineradas y que en muchos casos no pueden realizarla en condiciones. Es ahí donde la solidaridad, en su concepción más ideal y pura, entra en acción para procurar que estas personas logren pasar las fiestas de la mejor manera posible. Seguirán siendo pobres, pero para Dickens la Navidad es el momento mágico, donde triunfa el amor y la generosidad y donde todo es posible. Finalmente, una apreciación puramente personal. Me han encantado cada uno de los cuentos, sin embargo, y aunque Canción de Navidad sea el más famoso, si tengo que elegir el que más me ha gustado me quedo con La batalla de la vida. Éste primero también me ha sorprendido, siempre había leído adaptaciones o versiones, no obstante, el toparme con otros cuentos menos conocidos, ha sido de lo más enriquecedor. 


Para acabar, en este último apartado reservado para la reflexión y la opinión, como era de esperar, me gustaría hablaros de la Navidad. Si, esas fechas tan mágicas y llenas de felicidad en las que te atiborras de comida y de regalos. Cuando era pequeña, como es lógico y normal, me encantaba la Navidad, no había año en el que no disfrutase plenamente de ella, incluso era de esas niñas que vivía con muchísima expectación y nervios la llegada de Papa Noel y los Reyes Magos a casa. Con respecto a estos últimos, como todos a esas edades, casi no pegaba ojo la noche del 5 de diciembre, pensando que algo maravilloso estaba teniendo lugar al otro lado de la pared. Sin embargo, cuando una crece y toma conciencia propia, se da cuenta de que la Navidad, la bendita Navidad, ya no es lo que era. Evidentemente la inocencia del principio da paso a una crítica feroz de todo lo que tenga que ver con el espíritu navideño: empezando por el tema del consumo salvaje que se produce durante estas fechas hasta el hecho de tener que fingir una felicidad antinatural para quedar bien ante los demás. Durante un tiempo fui así, incluso actualmente en algunos momentos deseo que las fiestas acaben de una maldita vez. Pero tal vez, y este año especialmente, he empezado a apreciar el valor de ésta en lo que respecta a temas tan trascendentales como el amor, la familia o el recuerdo. No se si es porque es un paso más en mi madurez, porque he perdido a un familiar muy querido este 2016 o una mezcla de las dos; lo que si que está claro es que, de una forma u otra, valoro más cada día que pasa. Tal vez la Navidad Dickensiana de Cuentos de Navidad sea la más idílica y perfecta de todas, pero si disfrutamos y vivimos nuestra vida como queremos y siendo nosotros mismos, por mucho que nos puedan criticar, seremos de verdad felices, sin la necesidad de quedar atrapados por el actual y artificial espíritu navideño. Cuentos de Navidad: unas historias de amor, ternura, solidaridad, fantasía, redención, cambio, generosidad, amabilidad...Unos cuentos en los que debemos adentrarnos, sobretodo en Navidad. 

Párrafos o frases favoritas: 

"Es una compensación hermosa, desinteresada y noble puesto que hay un contagio en la enfermedad y en la pena, no haya en el mundo nada más irresistiblemente contagioso que la risa y el buen humor."

Película/Canción: en el año 2009 se estrenó la última adaptación de uno de sus cuentos más célebres. La propuesta se concibió en formato animado y Jim Carrey puso voz a el personaje principal, al egoísta y desagradable Señor Scrooge. Aquí os dejo el trailer: 



¡Un saludo, a seguir leyendo y felices fiestas!

Cortesía de Alianza Editorial
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