Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.
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viernes, 11 de septiembre de 2015

RESEÑA: Ciudades de Papel

CIUDADES DE PAPEL

Título: Ciudades de Papel.

Autor: John Green (Indianápolis 1977) se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y Teología en el Kenion College. Tras iniciar su carrera en el mundo editorial como critico y editor, ha sido galardonado con el Premio de honor Printz y el Premio Edgar por sus diversas novelas para el público juvenil. Con su última novela ha demostrado su capacidad para emocionar a lectores de todas las edades y se ha convertido en uno de los autores más vendidos de los últimos años. Bajo la misma Estrella ha sido recibida por la prensa con un aluvión de criticas entusiastas y permanece en lo más alto de las listas de ventas en todo el mundo desde su publicación. John Green, además, también es autor de otros libros juveniles como El Teorema Katherine, Ciudades de Papel, Buscando a Alaska o Will Grayson, Will Grayson escrito con David Levithan.


Editorial: Nube de Tinta.

Idioma: Inglés.

Traductor: Noemí Sobregues.

Sinopsis: En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón...Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Spiegelman se presenta en mitad de la noche para proponerle que le acompañe en un plan de venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vinculo de una infancia compartida y que parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas. 

Su lectura me ha parecido: sencilla, fresca, ágil, directa, a ratos divertida, tierna, entrañable, algo pastelera...El libro que hoy vengo a reseñaros en este espacio de crítica y opinión  no será ni el mejor libro del mundo ni el peor, bajo mi punto de vista. Sin embargo, me gustaría iniciar este texto hablando de cómo la literatura posee muchos beneficios. Al leer estas líneas seguramente os estaréis preguntando a que me refiero cuando hablo de esto y por qué tienen que ver con la literatura, pues veréis, pienso que los libros, pero sobretodo su contenido, esas historias, sujetas a el subjetivismo del lector y teñidas de ese brillo tan especial, logran casi lo imposible. Ayudan a mejorar en la ortografía, a enganchar a la lectura, a comprender mejor el mundo en el que vivimos, a apreciar los recovecos del lenguaje, a prestar más atención, a estimular la imaginación, a saciar nuestra curiosidad intelectual....Pero también, existen en el mundo ciertas lecturas que logran, milagrosamente, y sólo milagrosamente, levantar el ánimo, despejar el camino, hacerlo más transitable para no perder nunca la ilusión. Pues bien lectores y lectoras, este libro en concreto apareció en uno de esos momentos y sinceramente, me salvó de sucumbir en el abismo del hartazgo y el pesimismo. Sin más preámbulos, amigos y amigas os presento Ciudades de Papel: una historia del montón a veces necesaria. 


La historia de como Ciudades de Papel reposó durante unas semanas sobre mi mesita de noche es de las más recientes y de la cual guardo un recuerdo nítido y peculiar. Aconteció durante este año, más o menos a la altura de finales de Mayo, principios de Junio, hallándome en plena vorágine de últimos exámenes de la carrera y con la fecha de entrega del TFG pisándome fuertemente los talones. Y por si fuera poco, durante esos días también caí enferma y por unas cosas y otras, me costó bastantes días recuperarme completamente, lo cual, retrasó parcialmente mi ansiado final, mi libertad absoluta después de unos meses de estrés y de nervios. Como habréis podido comprobar, no estaba pasando por un buen momento, y como consecuencia de ello, las lecturas de aquellos días, las cuales tendré que volver a retomar, no fueron las más idóneas. No obstante, y en medio de aquella vorágine de mala suerte, encontré varias lecturas que lograron sacarme poco a poco de aquel estado de negativismo y de ver cada día que pasaba más negro aún. Una de aquellas lecturas, ¡como olvidarlo!, fue Ciudades de Papel. Recuerdo que lo saqué prestado de la biblioteca unas semanas antes de caer enferma, y que lo encontré fortuitamente, sin a penas esperármelo. Tenía otros planes, pero al recordar el agridulce recuerdo que me dejó Bajo la misma Estrella, pensé que merecería la pena, que estaría bien probar de nuevo con un libro del mismo autor. Al finalizar su lectura, determiné que no había resultado una pasada ni nada por el estilo y que no me encontraba ante una gran novela, sin embargo, logró despertarme de aquel oscuro sueño que ya estaba durando demasiado tiempo. 


Centrando nuestro interés ahora en abordar la crítica propiamente dicha, lo primero que cabe decir, en favor de la novela es que presenta una lectura muy ágil, demasiado ágil, Ciudades de Papel es el perfecto ejemplo de libro que, si se coge con ganas, te lo puedes leer en pocos días, algo que sin duda es un aspecto muy importante, pues, bajo mi sincera opinión considero que es necesario que existan este tipo de novelas rápidas que entre lectura y lectura densa, nos ayude a desconectar un poco y a agilizar nuestro habito lector. En segundo lugar Ciudades de Papel presenta una historia bastante típica para mi gusto, en la que el tópico "chico tímido y "rarito" se enamora de chica atrevida y popular" se cumple a la perfección. Si en Bajo la misma Estrella vemos una historia de amor poco convencional, extremadamente emotiva y con una profundidad bastante inusual para este tipo de historias, en Ciudades de Papel encontramos una misma historia de amor poco convencional pero que no llega al espectador del mismo modo en el que llegaron Hazel y Gus en Bajo la misma Estrella, es más diría que parecen sacados de la clásica película de adolescentes americana. En tercer lugar, considero de todas formas que John Green ha sabido crear un sello muy personal que en cierto modo gusta al lector, algo que por otra parte no es fácil. Sus novelas están plagadas de historias en las que los sentimientos y las emociones humanas, las más primitivas como el amor, la amistad, la solidaridad o incluso la tristeza están presentes de una forma muy patente y especial. En un tiempo en el que el mundo se mueve por modas y convencionalismos, John Green ha sabido marcar una tendencia y un estilo muy personal recuperando algo que ya existía en la literatura juvenil pero adaptándola a los tiempos que corren. 


Para finalizar esta reseña, y a pesar de que este libro esconde una leve pero profunda reflexión sobre el valor de la amistad, no voy a centrar las últimas líneas en hablar sobre ese tema, que por otra parte, está muy sobre explotado. Me gustaría empezar la tradicional reflexión con una anécdota personal, la cual, tiene indirectamente algo que ver con Ciudades de Papel. Ocurrió hace unas semanas, mientras paseaba mi mirada por las repletas estanterías de una conocida librería de mi ciudad, cuando de pronto, a mi lado, un padre y una hija discutían. ¿El motivo? La hija, a la cual le echaría los 13 o 14 años recién cumplidos, le había enseñado a su padre que libro quería que le comprase, que no era otro que, sorpresa, sorpresa, Ciudades de Papel. Al verlo, el padre torció el labio, arrugó la frente y con un tono demasiado severo le soltó lo siguiente: "¿No hay nada mejor? ¿De veras?". Entonces la hija le contestó muy valientemente: "Tu no eliges lo que tengo que leer o no, lo decido yo, que para eso voy a leer el libro". En ese momento una vocecita dentro de mi cabeza aprobó las decididas palabras de la chica y me sentí bastante orgullosa de su atrevimiento. Sinceramente no se cómo acabó la historia, sólo se que antes de perderlos de vista, el padre, tratando de que su hija "entrase en razón" le mostraba otros libros para leer, los cuales, hasta a mi a su edad me resultaban muy poco atractivos. Con esta pequeña anécdota, la cual, puede incluso pasar desapercibida para cualquier mortal, quiero resaltar la importancia de la libertad a la hora de leer, a uno no se le puede obligar a leer un determinado libro, ni siquiera en el colegio, lo cual odiaba completamente, y mucho menos menospreciar los gustos lectores. Un libro no es un mero capricho, ni un objeto que tu puedas imponer a alguien, no, un libro es amor, es pasión, es alegría, es entusiasmo, es emoción, es empatía...En definitiva, es personalidad, y si la arrebatamos, entonces nos cargamos inconscientemente a un posible futuro ciudadano con criterio y con espíritu crítico. Espero que el final de la historia acabase bien y que aquel malhumorado padre le comprase Ciudades de Papel a su hija, y si no lo hizo, ahí va un mensaje a todos aquellos progenitores que alguna vez hicieron lo mismo: ¿Os gustaría que os lo hiciesen a vosotros? Ciudades de Papel: una historia de amor, rebeldía, misterio, amistad, lucha, sentimientos...Una historia simple, pero como ya he dicho al principio necesaria. 

Párrafos o frases favoritas: 

"Le gustaban tanto los misterios que un día, ella misma se convirtió en uno."

Película/Canción: hace poco se estrenó en los cines de todo el mundo la esperada adaptación de esta novela, con las interpretaciones de Cara Delevinge (Pan) y Nat Wolff (Bajo la misma Estrella) dando vida a Margo y a Quentin, los protagonistas del libro. 



¡Un saludo y a seguir leyendo!

martes, 30 de diciembre de 2014

RESEÑA: Bajo la misma Estrella.

BAJO LA MISMA ESTRELLA



Título: Bajo la misma Estrella

Autor: John Green (Indianápolis 1977) se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y Teología en el Kenion College. Tras iniciar su carrera en el mundo editorial como critico y editor, ha sido galardonado con el Premio de honor Printz y el Premio Edgar por sus diversas novelas para el público juvenil. Con su última novela ha demostrado su capacidad para emocionar a lectores de todas las edades y se ha convertido en uno de los autores más vendidos de los últimos años. Bajo la misma Estrella ha sido recibida por la prensa con un aluvión de criticas entusiastas y permanece en lo más alto de las listas de ventas en todo el mundo desde su publicación. John Green, además, también es autor de otros libros juveniles como El Teorema Katherine, Ciudades de Papel y Buscando a Alaska.


Editorial: Nube de Tinta.

Idioma: inglés.

Traductor: Noemí Sobregues Arias.

Sinopsis: a Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, sólo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel (conocer a su escritor favorito), cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura a contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte.

Su lectura me ha parecido: según el Markus Zusak, autor del aclamado libro La Ladrona de Libros: "Una novela sobre la vida y la muerte, y sobre los que están atrapados entre los dos...Reirás, llorarás y te quedarás con ganas de más." "Una mezcla de melancolía, dulzura, filosofía y humor" versa el New York Times. "John Green aúna lo profundo y lo cotidiano en esta desgarradora novela" escribe un o una periodista en el Washington Post o "Una historia dolorosamente bella sobre la vida y la muerte" opinan en el School Library Journal. Muchas serán las alabanzas y las críticas favorables que leerás de esta novela, y no es para menos, por fin, después de mucho vagar por el universo de la literatura juvenil sin éxito, por fin, me he topado con una novela buena, de esas que te logra tocar la fibra sensible, de esas en la que no encontramos una trama absurda y sin sentido, de esas que engancharían hasta al que presume de no leer... En definitiva, un fenómeno literario mundial que ha cruzado fronteras y que ha sabido llegar a todos los públicos. Sin embargo, en mi caso, esta novela resultó una lectura más, y de verdad, me supo bastante mal, pues la novela esta muy bien escrita y merece mucho la pena, no solo por el tema que trata, sino por otros aspectos que la hacen irresistible al lector, sumergirse de lleno. En definitiva, eso es lo que pasa cuando aquí, una servidora, vio la película antes de leer el libro, lo que fue un error, pues no disfruté tanto de la lectura como si lo hubiese echo a la inversa. Por todo ello, creo que esta es la ocasión ideal para despedir el 2014 con la reseña de una de las novelas, que sin duda, ha marcado el panorama literario mundial. En definitiva os presento a Bajo la misma Estrella: la excepción a la regla dentro de la literatura juvenil.


Bajo la misma Estrella llegó a mis manos gracias a que lo vi expuesto, en una de las pobladas estanterías de la biblioteca de mi barrio, ese pequeño espacio en el que puedo encontrar todas aquellas lecturas que me gustaría leer y que no puedo comprar, pues señoras y señores, el presupuesto para libros es muy limitado y habrá que leer libros como sea. Recuerdo que lo habían puesto de esta forma, supongo que para resaltar la novedad del mes, pues, como todos sabéis, este libro había causado gran impacto y éxito en medio mundo. Una servidora, como buena amante de la literatura y de los libros, conocía de sobra ya este echo. Todo el mundo leía a John Green, todo el mundo hablaba de lo buenas que eran sus novelas, en fin, todo el mundo sabía que existía un libro llamado Bajo la misma Estrella que hacía las delicias de cualquier lector. El problema fue que pospuse esa lectura demasiado tiempo, tiempo en el que, entre otras cosas, pude ver la película basada en este libro. La película esta bien, aunque demasiado triste para mi gusto, pero logró conmoverme, lo suficiente para que un día, sin pensármelo dos veces, me atreviese con la lectura de Bajo la misma Estrella. Mi viaje con esta novela fue bastante apacible, con los previsibles altibajos emocionales, sin embargo, al haber visto la película, estaba demasiado condicionada por las imágenes que mi memoria había atesorado en mi cabeza. En pocas palabras, me lo esperaba todo, y por ello, no resultó la lectura que yo esperaba encontrar.


No obstante, de la lectura de Bajo la misma Estrella se pueden extraer aspectos bastante interesantes que pueden aportar al lector una apreciación muy positiva de la novela en cuestión. En primer lugar, Bajo la misma Estrella es un libro ameno, sencillo y que presenta un estilo impecable en cuanto a redacción. En segundo lugar, John Green nos habla de la enfermedad del cáncer desde una perspectiva nueva, centrándolo desde la visión, opinión y percepción de dos adolescentes a los que les queda toda una vida por delante de no ser por el cáncer que ambos padecen. De una forma muy inteligente, Green, centrando la trama en una esplendida historia de amor, logra no perder a ese publico juvenil adicto a las novelas románticas, pero con el incentivo que lo hace con una relación amorosa muy especial y original, lo cual es bastante meritorio. En tercer lugar, el libro está impregnado de una filosofía de optimismo y de carpe diem increíble, algo que no deja de ser atractivo para el lector. Y en cuarto lugar, me ha gustado el personaje de Hazel, sin embargo, encuentro muchísimo más interesante el de Gus, pues, es un personaje con una profundidad psicológica increíble y cuyo carácter y forma de ser no pasan desperdiciadas para el lector más exigente, es un personaje con el que no puedes evitar empatizar, hasta el punto de llegar a comprenderlo y a entenderlo, y con el que incluso, llegamos a soltar alguna lagrima. Como aspectos discordantes con todo lo anterior, tal vez un exceso de dramatismo en algunos capítulos, es una historia triste, muy triste, lo se, pero a veces resultaba demasiado trágica. Por lo demás, es una lectura totalmente recomendable, sobretodo para el público juvenil.


Se que el tema que voy a tratar en este último párrafo, dedicado a la reflexión y al debate, es muy típico, y más tratándose de Bajo la misma Estrella, pero es inevitable. No se puede hablar de este libro sin reflexionar acerca del termino "enfermedad". Muchas veces, no somos conscientes de el gran cambio que supone el ser conocedores de que cualquier ser querido puede sufrir, en cualquier momento, una enfermedad tanto o más grave. En este punto no me estoy sólo refiriendo al cáncer en sus diferentes tipos y formas de manifestación, también pienso en otras como por ejemplo el alzheimer, la leucemia, el ELA o el SIDA sin ir más lejos. El saber que padeces una enfermedad gravísima cambia por completo tu vida, y por extensión, también a la vida de los que rodean o están más cerca de dicha persona. Es un cambio brutal en todos los sentidos que todos deberíamos apreciar. Hace poco, tuve el placer de ver la película Dallas Buyers Club, una cinta totalmente desgarradora sobre el SIDA, en la que pude apreciar, como se discriminaba a los enfermos de dicho virus en los años 80, y eso me hizo pensar que desgraciadamente el término "enfermedad" siempre ha supuesto un motivo de intolerancia, injustificada a todas luces, y que servía para marginar a una parte de la sociedad, algo que resulta repugnante e inmoral bajo mi punto de vista. Por ello, pienso que entre todos, debemos ponernos, alguna vez, en el lugar de otro, en el lugar del afectado, en el lugar de esa persona que lo está pasando mal, pero que, trata de seguir adelante con o sin apoyos, para lograr vencer a la enfermedad en unos casos, o en otros, lograr obtener un mejor nivel de vida, para poder sobrellevar mejor los problemas y efectos de la dolencia. Por todo ello, y retomando lo que dije al principio del capitulo, debemos abogar por una sociedad que no tilde despectivamente, que no discrimine, que no juzgue y que no se guíe por estereotipos al hablar de cualquier enfermedad. Es más, si algo enseña Bajo la misma Estrella es que nunca se debe perder la esperanza, no darse por vencidos, que hay que ayudarse, ser solidarios y mantener siempre presente que la vida está para vivirla, no para pasarla compadeciéndose de uno mismo sin demostrar lo mucho que vales y las grandes metas que aún puedes llegar a alcanzar. Como dijo el científico Stephen Hawking, enfermo de ELA desde los 21 años: "la vida es una cosa maravillosa y todavía, quedan muchas cosas por hacer". Bajo la misma Estrella: una historia de amor, superación, sacrificio, solidaridad, cariño, perseverancia, lucha....Un libro con un final muy lacrimógeno, una lectura que no os dejará impasibles. 

Párrafos o frases favoritas:

"Las huellas que dejamos los hombres suelen ser cicatrices."

Película/Canción: de todos es sabido que el pasado verano se estrenó la esperadísima adaptación de Bajo la misma Estrella a la gran pantalla, con las emotivas interpretaciones de Shailene Woodley (Divergente) y de Ansel Elgort (Divergente) que podéis apreciar en el trailer: 


¡Un saludo a seguir leyendo y hasta el año que viene!