Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.
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martes, 13 de septiembre de 2016

RESEÑA: Cuentos Eróticos.

CUENTOS ERÓTICOS


Título: Cuentos Eróticos. 

Autor: Donatien-Alphonse-François, Marqués de Sade (París 1740 -Charenton 1814), hijo de una familia de la antigua nobleza provenzal, se educó en un monasterio benedictino y en un colegio, donde fue tutelado por un sacerdote y tío suyo. A los diez años presenció las continuas orgías que éste organizaba en su castillo de Saumane. Ingresó en la Escuela de Caballería de la Guardia Real y participó en la Guerra de los Siete Años. A los veintitrés se casó por conveniencia con la hija de un nuevo rico. Cuando meses después de su boda fue detenido, acusado de actos de perversión sexual, blasfemias y profanación religiosa. Por su condición de noble fue desterrado a las propiedades que su familia poseía en la Provenza. En 1772 varias prostitutas lo acusaron de haberlas fustigado y sodomizado. En el juicio se le condena a muerte y a que su cuerpo sea quemado. Escapó entonces a Italia, acompañado de su cuñada. Por influencia de su suegra son apresados y encarcelados en la fortaleza de Miolans, de la que se fuga. Encarcelado en Vincennes, pasó seis años en ella, hasta su traslado a la Bastilla en 1789 y al hospital psiquiátrico en Charenton, donde murió finalmente tras varios intentos de fuga. Algunas de sus obras, tales como Justina o los infortunio de la Virtud (1791), Juliette o las propiedades del Vicio (1796), Los ciento veinte días de Sodoma y La filosofía del Tocador (1795) fueron calificadas de obscenas y hasta bien entrado el siglo XX estuvo prohibida su publicación.

Editorial: Hermida Editores.

Idioma: francés.

Traductor: Enrique Martínez Fariñas.

Sinopsis: en sus Cuentos Eróticos, el "Divino Marqués" expresa el rechazo a la moral burguesa, con sus prejuicios y normas que asfixiaban la libertad de los hombres y de las mujeres para gozar plenamente de la sexualidad. El erotismo que destilan los relatos de Sade responde a su concepción de la libertad del deseo erótico, en la que priman la sensualidad y la trasgresión.

Su lectura me ha parecido: irónica, perspicaz, sutil, crítica, pícara, resultona, placentera, reflexiva, divertida, liberadora, sorprendente, muy necesaria...Queridos lectores y lectoras, nos hayamos ante uno de esos momentos en la historia de este espacio en el que de verdad, y no miento, he superado una gran barrera, una barrera que abrumaba y que hacía la figura del escritor, de este escritor en concreto, un lugar hasta ahora inexpugnable. A lo largo de los últimos años hemos visto como las librerías de todo el país se han inundado de literatura erótica. Aunque es un hecho reprobable, la trilogía Cincuenta Sombras de Grey fue la que provocó que durante todo ese tiempo, los lectores, sobretodo lectoras, se enganchasen a un tipo de literatura que exploraba los placeres prohibidos y que inundaba de morbo cada una de sus páginas. Ahora, y a pesar de que se ha desinflado un poco el fenómeno, observamos como se ha diversificado ésta literatura, encontrando ejemplares para todos los gustos, pasiones, fobias, deseos ocultos. No obstante, hay que decir, y de seguro que más de uno se me echará al cuello, que la literatura erótica ya existía, es más, muchas de las tramas que hoy se leen como best sellers del momento, ya se escribieron antes, mucho antes, asentando las bases en una época de mayor escándalo si cabe. No estoy diciendo, que conste, que ya todo esté inventado en literatura, pero si que es cierto que, con esta política dirigida por modas, se están perdiendo autores clásicos en esta materia que sin duda, como lectores, merecen nuestro total y mayor respeto y admiración. El autor del libro que hoy tengo el placer de reseñar es sin duda el maestro, el instructor, el padre de toda una tradición literaria que aún, a día de hoy, puede seguir explotándose más allá de la dictadura del best seller. Cuentos Eróticos: la puerta a un universo sensual y literario donde todo es posible.

La historia de como Cuentos Eróticos pasó a formar parte de mi particular y adorada librería es fácil, pero para contarla bien, tenemos que empezar por el principio. Lo cierto es que una servidora, desde que escuchó por primera vez nombrar al Marqués de Sade, siempre he sentido cierta curiosidad. Primero por su figura en el contexto histórico que le tocó presenciar, ya lo habéis leído en la breve biografía del principio, se podría decir que el hombre no paró quieto y que tuvo una vida de lo más ajetreada y excitante nunca mejor dicho. Seguidamente, y ya conociendo un poco mejor la obra del autor, la curiosidad fue en aumento, y más tras una clase de Literatura Universal en la que la profesora nos introdujo un poco en la narrativa anterior al romanticismo y al realismo, exponiendo unos mínimos apuntes de lo que consistió la literatura del Marqués de Sade. Fue en ese momento en el que me dije que tenía que leer algo de él, enseguida, y que no debía esperar más. Pero la selectividad, la universidad y una creciente sensación de respeto casi exagerada de cruzaron en mi camino. Fue entonces cuando la figura del "Divino Marqués" me imponía, tanto que durante mucho tiempo, y aunque siempre existió esa tentación, no fui capaz de animarme con alguno de sus libros, tenía una imagen muy estereotipada de él y pensaba que su prosa sería densa y aburrida. Lo explicito y las escenas de sexo me daban igual, lo que me tiraba al final siempre para atrás era esa sensación de estar ante uno de los grandes y no poder acercarte a su trabajo por simple pereza o llevada por erróneas concepciones. Todo siguió así hasta que un buen día, encontrándome colaborando con Hermida Editores, me topé en su catálogo con los Cuentos Eróticos. Al principio tuve remilgos, pero al cabo de un tiempo me dije que era ahora o nunca, y que no podía seguir postergando una lectura de este calibre. Al final, tras meditarlo, decidí pedirlo y, para mi sorpresa, acabó convirtiéndose en una de las mejores lecturas de este verano.


En lo que respecta a la critica literaria, comenzaremos diciendo que Cuentos Eróticos, para mi total y absoluta sorpresa, presenta una lectura amena, distendida, ácida, que en algunos puntos llegaba incluso a despertar una sonrisa. Una servidora, pensaba erroneamente que me iba a topar con todo lo contrario, con un libro denso, muy denso y altamente descriptivo, algo que no ha sido así, ni mucho menos, es más, es algo que me ha sorprendido encontrar en un autor de su siglo y que sin duda, revela muchas cosas en el terreno de la intencionalidad. Seguidamente, comentar que nos encontramos ante un compendio de relatos breves, muy sencillos en su estructura y profundos en su contenido. Por ellos desfilan toda clase de temas como la maternidad, la homosexualidad, la religión, el lesbianismo... Todos ellos desde una perspectiva muy original y a corde a la época en la que éstos fueron escritos, desde la farsa pero también desde la crítica. El orden de los cuentos no está elegido al azar, más bien al contrario, la sensación que transmite el libro al lector es que las historias son cada vez más largas e interesantes en cuanto a su contenido, comienza por relatos muy cortos, que no llegan a las cinco páginas, para adentrarse en historias que requieren más espacio y más contenido de información. Por otro lado, encuentro en estos cuentos, en su inmensa mayoría, cierta pretensión de enseñar, como de mostrar algo, como si el autor nos quisiese decir: "mirar, ésto es posible, ¡Hagámoslo!". En una sociedad de apariencias, de prohibiciones y de extrema mojigatería como la Francia de finales del XVIII no era de extrañar que muchos de estos relatos escandalizasen, pero también que abriesen a la sociedad a un mundo de posibilidades nunca exploradas hasta el momento. Seguidamente, comentar que en Cuentos Eróticos encontramos textos para todos los gustos, desde más filosóficos hasta más directos, desde más metafóricos hasta más explícitos en la descripción de los actos sexuales, desde los más cercanos a la tradición hasta los más trasgresores. Una tremenda variedad, sin duda pensada para un amplio público que ya comenzaba a iniciarse en la lectura privada y solitaria, donde es más proclive dejar volar la imaginación y despertar los instintos más bajos con total libertad. Por último, y esto es una cuestión meramente personal, agradecer a Hermida Editores que finalizasen los cuentos con una breve nota del propio "Divino Marqués", la cual me sorprendió dado su tono desenfadado, directo, socarrón y realmente sincero.


Finalmente y para dar por acabada la redacción de esta reseña, es pertinente que nos detengamos en una reflexión que, sinceramente, tenía muchas ganas de plantear en este espacio. Cuando escuchamos nombrar "Donatien-Alphonse-François" no nos dice nada, pero cuando en lugar de esa retahíla de nombres franceses, alguien habla sobre el "Marqués de Sade", normalmente suelen venir estos apelativos a la cabeza: el francés, el salido, el sádico, el sadomasoquista, el pervertido, el perturbado; pero sobretodo, el loco. Loco es el calificativo con el que los ignorantes suelen acompañar a su ilustre título nobiliario, pero queridos lectores y lectoras, el "Divino Marqués" estaba lejos de estar loco, todo lo contrario, era un genio adelantado a su tiempo. Para que os hagáis una idea, la Francia de por aquel siglo estaba imbuida en la llamada crisis del Antiguo Régimen, y los manuscritos de este escritor salen a la luz durante el periodo revolucionario, en medio del periodo del Terror y de la Guillotina. Unos textos que, a ojos de los de su tiempo y alguna mente cerrada de las que todavía quedan, nos hablan de sexo y de escándalo, pero a ojos de una mente mucho más abierta, suponen no sólo un avance para superar los tabúes del momento, sino una clara provocación y dura crítica a las costumbres y prácticas de la aristocracia del momento. Durante este siglo de las luces pero también de convulsión social y política, aparecieron infinidad de textos literarios donde se criticaba o se pintaba a la nobleza como el eje de la perversión. Las Amistades Peligrosas es tal vez el más conocido, pero la literatura del Marqués de Sade también podría incluirse en esta corriente, de critica a los que ostentan el poder político, social y económico. Pero, como no podía ser de otra forma, Sade va más allá de atacar a la nobleza, extendiendo su crítica y su particular visión al resto de la sociedad, incluyendo ámbitos tan icónicos como el clero, el ejercito, la burguesía, el mundo de la prostitución, de los intelectuales, el agrario... Nadie se salva de su agudo ingenio y de servir como inspiración para crear cuentos, unos Cuentos Eróticos que a día de hoy nos parecen del todo adelantados a su tiempo, pues no era la nobleza solamente la que tenía que cambiar, las clases populares también debían desterrar ciertas prácticas y dejarse llevar por los placeres. Con esto, en sus Cuentos Eróticos, el Marqués de Sade imaginaba una sociedad más desinhibida no sólo sexualmente, más consciente de su cuerpo, más trasgresora, más sana mentalmente, en definitiva, más libre. Cuentos Eróticos: unas historias de amor, escándalo, filosofía, placer, deseo, ambición, ironía, humor, fuera de toda ortodoxia...Una lectura perfecta para ser leída en cualquier momento.

Frases o párrafos favoritos: 

"Lector, alegría, saludo y bienestar era lo que decían antaño nuestros abuelos, después de haber terminado un cuento. ¿Por qué temer imitar su cortesía y franqueza? Yo diré con ellos: salud, riqueza y placer. Si mis habladurías te han proporcionado esas distracciones sitúame en un rincón de tu biblioteca; si,por el contrario, te he aburrido, acepta mis excusas y arrojarme al fuego."

Película/Canción: existen muchas adaptaciones teatrales y cinematográficas de las novelas del Marqués de Sade, incluso algunos de estos cuentos han servido de inspiración para muchas novelas escritas posteriormente y que han sido llevadas posteriormente a la gran pantalla. Sin embargo, nos quedamos con una película especialmente interesante sobre la figura del Marqués de Sade. Se trata de Quills, basada en una pieza teatral, bajo la dirección de Philip Kaufman y con las interpretaciones de Geofrey Rush, Kate Winslet, Joaquin Phoenix y Michael Caine. La película obtuvo un gran éxito de público y de crítica, tanto fue así que ésta estuvo nominada a tres premios Oscar, entre los que destaca la de Geofrey Rush como mejor actor protagonista por su arriesgada interpretación del Marqués de Sade.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Hermida Editores

martes, 19 de julio de 2016

RESEÑA: Robinson Crusoe.

ROBINSON CRUSOE


Título: Robinson Crusoe. 

Autor: Daniel Defoe (1660-1731) fue un escritor, poeta, periodista y polemista inglés. Defoe es uno de los autores más importantes de la literatura universal, a él se le atribuye el mérito de ser uno de los primeros cultivadores de la novela como genero literario, de concederle el honor de ser "padre de todos los escritores ingleses" y ser pionero de la conocida como prensa económica. La participación activa en los sucesos de su tiempo le deparó una vida agitada, tanto que en el año 1703 fue arrestado y exhibido en la picota debido principalmente a un panfleto en el que parodiaba a los tories de la iglesia, un hecho que inspiró uno de sus más conocidos poemas: Himno a la Picota. Además de Robinson Crusoe, sin duda su novela más importante, Defoe es autor de obras como Moll Flanders, Diario del año de la Peste o Roxana o la amante afortunada entre otras. 


Editorial: Alianza Editorial. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Martha Eghía. 

Sinopsis: inspirada en un suceso real, esta novela se convirtió desde el mismo momento de su publicación en un éxito de público. Clásico de aventuras por excelencia, la novela narra el naufragio de un marinero que, único superviviente, se ve arrojado a una isla desierta. Allí, con la sola ayuda de su capacidad y de su ingenio habrá de enfrentarse a la naturaleza, a la soledad y a los peligros que acechan en las islas vecinas.

Su lectura me ha parecido: excelente, impresionante, imprescindible, única, reflexiva a rabiar, intensa, importante, totalmente recomendable...Antes de adentrarnos en la reseña de este libro tan especial, me gustaría confesaros una cosa, muy pocas veces, por no decir que se pueden contar con los dedos de una sola mano, he releído un libro. Se que es una práctica muy común entre los amantes de la lectura y de la buena literatura, lo se, y en los blogs muchos dan cuenta de ello. Sin embargo, una servidora no ha sido hasta fechas muy recientes de esa clase de lectores. Si bien es cierto que me he sorprendido a mi misma releyendo pasajes de libros que me han entusiasmado o que, por cuestiones puramente académicas, he tenido que volver a acudir a la lectura de ciertos libros insertos en la literatura universal, como contrapartida no he sido de esas personas que se ha adentrado de nuevo en las páginas de un libro por mero placer o gusto, sin duda, era un espécimen algo raro, para que nos vamos a engañar. No obstante, y desde hace unos meses, a raíz de la reelectura de éste y otros títulos, he descubierto que, las segundas lecturas son más enriquecedoras si cabe, mucho más que cuando lees un libro concreto por primera vez. Durante este retorno te fijas más, eres mucho más exigente, más crítico con lo que lees, incluso puedes apreciar detalles que antes, ni te habías percatado que estaban ahí. Este libro que hoy tengo el inmenso placer de reseñar tuvo dos lecturas, la primera, de la que atesoro un buen recuerdo, y la segunda, en la que fui consciente del partido que se le podía sacar. Y sin enrollarme más de la cuenta, os presento a Robinsone Crusoe: el mito literario, la novela perfecta.

La historia de como Robinson Crusoe se convirtió en, más que un imprescindible, en uno de mis libros de cabecera, es doble. Como ya he comentado en la introducción, ésta novela tuvo dos lecturas, en dos edades diferentes y en dos momentos completamente distantes en el tiempo. La primera de ellas fue durante aquel difícil curso de tercero de la ESO, cuando en la clase de Lengua Castellana tuvimos que escoger un libro para el correspondiente examen de lectura. No recuerdo si la elección fue por sorteo, por una recomendación del profesor o por mi curiosidad de entonces; lo que esta claro es que de aquella sesión salí con Robinson Crusoe en la mochila. Recuerdo su portada, gruesa y estropeada, en cuya portada había una ilustración muy parecida a la que antecede este párrafo. Sus hojas teñidas de un color amarillento, reflejaban el paso del tiempo y evidenciaban que aquella edición tenía más años que Mathusalén. Por no hablar de la letra, ¡maldita letra! Más pequeña no podía ser. Aún así, decidí darle una oportunidad, y el libro, desde cada uno de sus poros, me la devolvió en forma de una experiencia inolvidable. Tras su lectura, tenía claro que aquel examen lo bordaría, pues tenia la sensación de que los personajes todavía no habían abandonado mi mente inquieta. Y así fue, de hecho, fue la primera y la única vez en el instituto que saqué un 10 en un examen. En aquellos instantes me sentí tan orgullosa que pensé que todo había sido gracias a Robinson Crusoe y a su magnífica lectura. El libro y su recuerdo me han ido acompañando a lo largo de todo este tiempo, hasta hace unos meses, tal vez invadida por la nostalgia, cuando tuve el privilegio de volver a leer tal magna obra de la literatura universal gracias a Alianza Editorial, a la cual, no pude evitar pedirles un ejemplar. Tenía la necesidad de releer aquel libro que tanto me había aportado y que, además, quería que formase parte de mi adorada estantería. El resultado: el retorno de bellos recuerdos y el descubrimiento de inquietantes temas de reflexión.


En lo que respecta a la critica propiamente dicha, comenzaremos apuntando que Robinson Crusoe, para mi más absoluta sorpresa, presenta una lectura ágil, tensa, y muy personal. La verdad es que antes de adentrarme en su lectura pensaba que me hallaba, como me había sucedido con otros libros de la época, con una lectura densa y tediosa, sin embargo, lo sorprendente fue toparme con una frescura y una retórica nada complicada, que incluso puede llegar a enganchar al lector, algo que conmigo consiguió. Por otro lado, al estar narrada en primera persona, nos permite mejor conocer al personaje de Robinson en todas sus facetas, desde la más luchadora y optimista, hasta la más derrotista y pesimista. Pasamos de este modo por muchos estados de animo que sólo pueden apreciarse con un lenguaje adecuado, además de con la importancia que juega la primera persona para conocer su personalidad y sus pensamientos a partir de la paleta de colores y matices que conforman al ser humano, y al fin y al cabo, a nosotros mismos. Seguidamente, vemos como el autor da muchas pistas descriptivas del entorno en el que se va a mover el personaje, y como éste, se ve irremediablemente condicionado por el mismo. La verdad es que sería un tema de debate bastante interesante, y que si lo pensáis, se anticipa a en formular las tesis del determinismo, en este caso, del determinismo del hombre con respecto a su entorno. Seguidamente, lo que de verdad creo que acaba enganchando al lector, lo que al final provoca que alguien pueda compadecerse y sufrir con el personaje de Robinson es el instinto de supervivencia, el ingenio y los las situaciones desastrosas cuando los planes no salen como él había previsto. Esos pasajes, son sin duda, los que hacen de Robinson Crusoe una obra maestra de la literatura. Finalmente, sólo apuntar la gran influencia que esta novela ha tenido sobre otras que se han ido publicando desde entonces, las cuales, pretenden superar al Robinson Crusoe, El Marciano de Andy Weir casi logra al menos igualarlo en genialidad, pero no en lenguaje ni en literatura, pues dicho libro carece por completo de ella. No ha habido ningún libro que haya logrado hacerle sombra Robinson Crusoe, y de seguro, vamos a tener que seguir esperando mucho tiempo en vista del panorama literario que actualmente tenemos.


Finalizando esta reseña con la reflexión pertinente, la cual, pretende captar o exponer uno de tantos pensamientos, suposiciones e interpretaciones que a una servidora se le ocurren o ha escuchado nombrar. Como era de esperar, y viendo que éste es uno de mis libros favoritos, he decidido decantarme por una interpretación, la cual no es nueva, pues el pasado fin de semana escuché hablar de ella con sumo interés, y la verdad, es del todo interesante e inquietante. Si de algo va sobrada la obra de Daniel Defoe es de ingenio y de capacidad para generar opinión entorno a sus novelas, por lo que el Robinson no iba a ser menos. Lo cierto es, que tras meditarlo unos días, probablemente Robinson Crusoe sea una de las novelas en las que mejor se ejemplifique la idea de "El buen salvaje" de Rousseau, esa que dice que el hombre es bueno por naturaleza, que es la sociedad la que acaba pervirtiéndolo y que todo lo que no pertenece a la naturaleza sólo puede llevar al desorden físico y moral. En el caso de la novela, Viernes, sería el ejemplo y el símbolo del buen salvaje, mientras que Robinson representaría la sociedad, un hombre acostumbrado a una forma de vida determinada, corrompido irremediablemente por ella y que se encuentra fuera de lugar, tratándose de adecuar a una atmósfera natural, hostil y salvaje; con la que no esta plenamente familiarizado. Si extendemos el argumento de Rousseau en el tiempo, podríamos hablar de una critica por parte del autor al incipiente colonialismo que ya estaba produciéndose por parte de algunas potencias de la época, incluyendo Inglaterra. ¿Podría ser éste libro, Robinson Crusoe, un aviso a navegantes? ¿Un ejemplo de lo qué pasaría si la civilización irrumpiese de repente en territorio virgen, sin explorar, sin colonizar? ¿Estaríamos ante una novela de superación, o ante algo más? Robinson Crusoe: una historia de supervivencia, esperanza, ingenio, perseverancia, hostilidad, desanimo, coraje...Una novela que no podéis dejar escapar.

Frases o párrafos conocidos: 

"En este sentido, y desde entonces, he observado lo incongruentes e irracionales que son los seres humanos, especialmente los jóvenes, frente a la razón que debe guiarlos en estos casos, es decir, que no se avergüenzan de pecar sino de arrepentirse de su pecado; que no se avergüenzan de hacer cosas para las que, legítimamente, serían tomadas por tontos, sino de retractarse, por lo que serían tomados por sabios."

Película/Canción: la primera versión cinematográfica que se conoce de la novela es de 1902 y dirigida por nada menos que Georges Meliès. Seguidamente encontramos adaptaciones de Luis Buñuel en 1952, la de la interpretación de Peter O´Toole en 1973 o la de 1997 con Pirce Brosnan como protagonista. Sin embargo, la más recordada sin duda es Naufrago, de Robert Zemeckis en el año 2000 y en la que podemos disfrutar de una de las mejores interpretaciones de Tom Hanks.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Alianza Editorial (Grupo Anaya)

martes, 28 de junio de 2016

RESEÑA: Evelina.

EVELINA


Título: Evelina. 

Autor: Frances Burney (1752-1840). Reconocidísima escritora satírica inglesa que describe de un modo brillante la opresiva forma de vida de la mujer, así como otras formas de hipocresía social de finales de siglo XVIII. Publicó Evelina de forma anónima 1778, y a éste, le siguieron otros títulos como Cecilia en 1782, Camilla en 1796 y The Wanderer en 1812. Su obra influenció de manera determinante en autores como Samuel Johnson, Samuel Richardson, Henry Fielding, Jane Austen, María Edgeworth o William Thackeray entre otros, convirtiéndola de este modo en una de las madres de la novela femenina.
Editorial: D´epoca.

Idioma: inglés.

Traductor: Eva María González Pardo.

Sinopsis: Evelina o Historia de una joven dama en su entrada en la sociedad, cuenta la historia de la hermosa Evelina Anville, hija no reconocida de lord Belmont, un aristócrata inglés de vida disipada. Desde su oscuro nacimiento y tras la muerte de su madre al dar a luz, Evelina se cría aislada en el campo con su tutor, el bondadoso reverendo señor Villars. Cuando está a punto de cumplir los dieciocho años viaja por primera vez a Londres, donde se ve cautivada por su nuevo entorno, el beay monde, y en particular por el apuesto y distinguido lord Orville. Pero su disfrute pronto se verá modificado por la aparición de su abuela, madame Duval, y por el libertino sir Clement Willoughby.

Su lectura me ha parecido: densa, interesante, reveladora, extensa, sentimental, crítica, satírica, cautivadora, íntima...Creo recordar, queridos lectores y lectoras, haber reflexionado sobre el género epistolar y la imperiosa necesidad de que éste se renueve literariamente con nuevos títulos adaptados a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades del lector. Pues bien, en relación con ello y a modo de introducción, creo que es conveniente señalar el poco atractivo que tienen éstas novelas para el publico actual. Son necesarias, cautivadoras, símbolos de una época y permiten al lector desentrañar los recovecos psicológicos de cada uno de los personajes; pero sin embargo, por una razón que desconozco, no tienen tanta acogida entre el lector actual, acostumbrado a las historias más ligeras y más rápidas, producto seguramente de esta era de la inmediatez en la que nos hayamos actualmente. Pues bien, quería destacar antes de pasar a la reseña de éste libro, cuya lectura es totalmente recomendable, el papel crucial que han tenido las cartas a lo largo de la historia. Gracias a ellas, la gente podía comunicarse, podía mantener viva las relaciones, avivar entre otras cosas la pasión amorosa, incluso a través de ellas se ha entrado en guerra o se han procurado paces duraderas. Las cartas, amigos y amigas, han formado parte de nuestra existencia como seres humanos, y la espera a ser recibidas, sólo hacía que aumentar nuestras ganas y la inquietud. Actualmente las cosas han cambiado, todos lo sabemos, pero por el bien de la literatura y a nuestro propio pasado, pienso que deberíamos dar una oportunidad al género epistolar, al menos si lo que buscamos en una novela es que ésta, nos genere inquietud y ganas de continuar avanzando con su lectura. Todo esto, y sin extenderme más de la cuenta, he creído necesario exponerlo antes de presentaros la reseña de Evelina: Las Amistades Peligrosas versión inglesa.

La historia de como Evelina llegó a ocupar el primer estante de mi estimada librería tiene su historia, pequeña, pero con final feliz. Antes de que Evelina llegase a mis manos, otro libro despertó en mí el interés por la novela epistolar, un libro que hoy por hoy se encuentra en mi podio particular de las mejores novelas que una servidora ha leído, y ese libro, como a lo mejor algunos habréis imaginado, es Las Amistades Peligrosas. Fue tan intensa su lectura y la huella tan profunda que ésta produjo en mi que no pude evitar durante algún tiempo en fijarme en otras novelas por el estilo, epistolares y a ser posible de una época no muy lejana en el tiempo. Me parecía tan significativa la aparición de este tipo de novelas en la historia que una servidora no pudo evitar fijarse, cada vez que iba a una librería, en aquellas que presentaban dichas características. Y de entre todas las que desfilaron ante mis ojos, de repente, di con Evelina. No recuerdo exactamente ni el día ni el mes, sin embargo, una tremenda curiosidad asaltó mi inquieta cabeza como una ráfaga imparable, como un huracán indómito. En un primer momento dudé en si lo adquiría o no, reconozco que en su momento me paró el abundante número de páginas así como su precio, sin embargo, y haciendo caso a mi inquietud como lectora, decidí comprarlo para a continuación leerlo con total tranquilidad. El resultado: una lectura densa pero interesante.

En lo que respecta a la opinión puramente personal, comentaré en primer lugar que Evelina me resultó una lectura bastante pesada, en mi más humilde opinión, y se que ésto es una especie de sacrilegio se mire por donde se mire, creo que le sobran bastantes páginas. Resulta un poco chocante a veces decir algo peyorativo de libros como el que hoy reseñamos, un clásico en toda regla. Sin embargo, al igual que me sucedió en la lectura de Guerra y Paz, éstos no son intocables, son referentes, pero se puede opinar sobre ellos, sin olvidar su calidad de inmortal, eso es lo importante. Por otro lado y a pesar de que la extensión ha supuesto un punto negativo, como contraposición encontramos un despliegue de personajes muy rico, aunque como era de esperar, son unos personajes "tipo", es decir, que los podemos encontrar en otras obras literarias de la época. Aún así, me resultaron muy interesantes en su complejidad, en su variedad de tonos y en la forma en la que la autora expone sus actos, lo cual hace de Evelina, una lectura más interesante. Por otro lado, como pasa en otras novelas del estilo, hay una crítica y sátira muy explícita al mundo de las apariencias, hay que tener en cuenta que nos hayamos en la Inglaterra de 1778, inmersos en el antiguo régimen, en el que existe una gran desigualdad social y en el que además, las ideas ilustradas comienzan a tener acogida. Sin duda un ambiente muy caldeado, en el cual, se entiende que aparezcan novelas como Evelina, donde la crítica a la nobleza, al clasismo y a las apariencias de este universo paralelo a la realidad se hacen muy fuertes. Por todo ello, creo que se puede extraer de Evelina una lectura divertida e irónica, pero sobretodo crítica con su tiempo. Para finalizar, cabe mencionar que Evelina es una novela de aprendizaje y de instrucción, pues no deja de evidenciarse que es la historia de una niña que por las circunstancias y la continua hipocresía de los personajes que la rodean, acaba por convertirse en una mujer fuerte y con las ideas claras, aunque ésta, en su transición, no se libra ni de una situación bochornosa ni de recibir los dardos de quienes no la aceptan.


Finalmente y como reflexión, me gustaría en esta ocasión tratar un tema del que, sinceramente, debe hablarse más a menudo, como es, el tema de la condición de la mujer escritora. Como muchos bien sabréis, a las mujeres siempre se les ha asignado como roles el cuidado de la casa y de los hijos, eso es así y la historia lo corrobora a todas luces, al igual que muchos de los textos literarios heredados del pasado. Sin embargo, hubieron, si las hubieron, mujeres que trataron de desarrollar un talento natural por la escritura, aunque en ocasiones aquello implicase ser tachadas de inconscientes. Christine de Pizan fue una de las primeras, durante la Edad Media, tratando temas como el acceso de las niñas a la misma educación que la de los niños o la violación. Pero podemos comenzar por ella y citar a continuación a Mary Shelley, cuya desbordante imaginación y su acertado ingenio creó una de las novelas más importantes de la literatura universal, a Jane Austen, cuya crítica versó sobre la condición femenina en la Inglaterra de principios de siglo XIX, las hemanas Bröntte, cuyos textos han llegado a nuestros días con la misma vigencia que entonces, a Emilia Pardo Bazán, una de las autoras en mi opinión menos apreciadas de la literatura española, y ya en en el siglo XX por citar a alguna encontramos a Virginia Woolf, quien supo más que nadie hablar sobre los problemas reales de la mujer de su tiempo o a Simone de Beauvoir, una excelente filósofa además de una novelista, aunque poco prolífica en estas lides, muy clara y directa. Así podríamos estar horas y horas citando nombres de mujeres con contenido y con un curriculum impresionante de novelas que han quedado para la posteridad. Actualmente encontramos a muchas mujeres ejerciendo ésta profesión, los nombres son más que conocidos, sin embargo, no debemos perder nunca de vista lo mucho que se ha luchado por llegar hasta donde nos encontramos, recordando y sabiendo que, por ejemplo, la escritora Frances Burney tuvo que publicar Evelina de forma anónima.  Evelina: una historia de aprendizaje, apariencias, clasismo, situaciones embarazosas, placeres, peligros...Una historia necesaria en su crítica y en su reflexión.

Frases o párrafos favoritos: 

"(...) ha habido un error en el nacimiento de este joven; estaba indudablemente destinado a vivir en otra época. ¡Es realmente educado!"

Película/Canción: como no podía ser de otra manera, la lectura de esta novela sería redonda si a ésta se le acompañase con una buena dosis de J.S. Bach. Disfrútenlo:


¡Un saludo y a seguir leyendo!