EL JOROBADO DE NOTRE DAME
Título: El Jorobado de Notre-Dame/ Nuestra Señora de París/ Notre-Dame de París.
Autor: Víctor Hugo (Tours 1802- París 1885) esta considerado como uno de los mejores escritores de la literatura universal. Tuvo una infancia difícil y poco estable, demostrando aún así y muy precozmente, su vocación literaria, pasión que se vio recompensada con diversos premios académicos. En 1830 publicó Hernani, teatro en verso que despertó gran expectación, a este éxito le seguiría la publicación de Nuestra Señora de París, conocida popularmente como El Jorobado de Notre Dame, tan sólo un año después. En el año 1862 se publica Los Miserables obteniendo un gran éxito novelístico. Desilusionado y agraviado por los hechos históricos que acaecían en su época, abandonó su actividad literaria para ocuparse plenamente a la política, hecho que le obligó a exiliarse durante años en los que aprovechó para retomar su brillante carrera de escritor.
Editorial: Debolsillo, Cátedra, Austral...Al ser un clásico de la literatura universal se puede encontrar en varias editoriales.
Idioma: francés.
Traductor: Jaime Matas.
Sinópsis: El siglo XIX fue muy rico en literatura y en avatares políticos; surcado está de poetas con las más diferentes visiones; de dramaturgos, filósofos, críticos y moralistas, de historiadores y científicos; de novelistas románticos, realistas, naturalistas... Nuestra Señora de París es la historia de una gitana, Esmeralda y de un jorobado campanero llamado Quasimodo en el París del siglo XV. En definitiva, una novela histórica, de marcado carácter romántico, ha gozado constantemente del favor de los lectores.
Su lectura me ha parecido: realmente original y única. Ahora mismo no sabría como expresarlo, pero lo que os puedo decir es que a ratos me ha resultado bastante abrumadora en cuanto al excesivo uso de la descripción para narrar la historia, y fascinante por la intensidad, la fuerza y la vigencia que tiene esta novela hoy en día. Lo se, me suele ocurrir con los clásicos algo que no puedo remediar y que considero muy importante: el hecho de relacionar aspectos que se tratan en los libros con la realidad de estos momentos, con el mundo que nos ha tocado vivir y que ya los grandes autores reflejaron en sus novelas en forma de temas universales. Supongo que son gajes de futura historiadora, pero en fin, Víctor Hugo no ha sido el único que ha generado en mi reflexiones tan profundas, pero tal vez si el que más debido a la repercusión que han tenido sus novelas a lo largo de la historia. En fin, no quiero enrollarme ahora, prefiero hacerlo más tarde, a lo largo de la reseña. Con todos ustedes: Nuestra Señora de París, El Jorobado de Notre-Dame, Notre-Dame de París...Una novela para valientes y apasionados lectores.
Párrafos o frases favoritas:
"Si: Quasimodo era sordo. Sin embargo, ya empezaba a impacientarse de los arrumacos de Coppenole, y se volvió pronto a éste con un rechinamiento de dientes tan espantoso que el gigante flamenco retrocedió como un perro presa delante de un gato. Formóse entonces en torno del extraño personaje un corro de terror y respeto que tenía un radio de quince pasos geométricos por lo menos."
Película/Canción: como ya comenté en la reseña de Los Miserables, el cine quiere y ha querido mucho a Víctor Hugo. En el caso de esta novela, la primera adaptación cinematográfica se realizó en el año 1905 bajo el título Esmeralda. A esta le siguieron otras rodadas en los años 1911, 1923,1936, 1959 y 1982, además de numerosas adaptaciones a la televisión y al teatro musical. Actualmente existen rumores sobre el posible rodaje de una posible nueva versión de este inmortal clásico, rumores que parecen no confirmarse por el momento. Sin embargo, y creo que coincidiréis conmigo en que si ha habido una versión que ha marcado ha sido la de 1996 que Disney adaptó en formato animado y musical. La película es preciosa como ella sola y las canciones son bastante pegadizas:
¡Un saludo y a seguir leyendo!
Su lectura me ha parecido: realmente original y única. Ahora mismo no sabría como expresarlo, pero lo que os puedo decir es que a ratos me ha resultado bastante abrumadora en cuanto al excesivo uso de la descripción para narrar la historia, y fascinante por la intensidad, la fuerza y la vigencia que tiene esta novela hoy en día. Lo se, me suele ocurrir con los clásicos algo que no puedo remediar y que considero muy importante: el hecho de relacionar aspectos que se tratan en los libros con la realidad de estos momentos, con el mundo que nos ha tocado vivir y que ya los grandes autores reflejaron en sus novelas en forma de temas universales. Supongo que son gajes de futura historiadora, pero en fin, Víctor Hugo no ha sido el único que ha generado en mi reflexiones tan profundas, pero tal vez si el que más debido a la repercusión que han tenido sus novelas a lo largo de la historia. En fin, no quiero enrollarme ahora, prefiero hacerlo más tarde, a lo largo de la reseña. Con todos ustedes: Nuestra Señora de París, El Jorobado de Notre-Dame, Notre-Dame de París...Una novela para valientes y apasionados lectores.
No se las películas de Disney que visteis durante vuestra tierna infancia, en mi caso fueron bastantes, algunas incluso más de siete veces. Entre todos esos títulos se encontraba El Jorobado de Notre-Dame, una película musical llena de luz y de color que me entusiasmó desde el primer momento, no se los años que tendría por aquel entonces, me imagino que más bien pocos, pero mientras escribo estas líneas recuerdo esa pizca de curiosidad que se apoderó de mi mientras seguía, con cierta admiración, esa romántica historia de amor. Años más tarde, no se cuantos, me encontraba paseando con mi familia por los Jardines de la Gran Vía, visitando la tradicional Feria del Libro Antiguo, un evento que a los que sois de mi tierra os remiendo que vayáis y disfrutéis de la magia de los libros y de las ofertas que podéis encontrar. Recuerdo que nos detuvimos enfrente de una parada muy grande, cuyo mostrador estaba repleto de libros de tapas algo ajadas y de páginas bastante amarillentas, pero que contenían grandes historias. Ante tanta maravilla junta, mis ojos y mis manos fueron de un libro a otro, deleitándome con su tacto y olor. De pronto, mi mirada se detuvo ante un libro en particular: el único de la parada cuyas páginas no mostraban ese amarillento color símbolo del paso del tiempo. Mis manos se acercaron a él, hasta tomarlo entre mis manos, como una joya de incalculable valor. Cual fue mi sorpresa que al darle la vuelta descubrí que estaba ante El Jorobado de Notre-Dame, y entonces, las imágenes de la película retornaron a mi, acompañadas de esa curiosidad lectora que tanto me gusta. No me lo pensé ni un minuto más, le tendí el libro al dependiente, le pagué, cogí la bolsa y me volví a casa orgullosa de haber adquirido una buena lectura. Tardé un poco en atreverme a iniciar su lectura, pero en cuanto lo hice no pude parar.
Antes que nada, tengo que confesaros que este ha sido el libro con más opciones de título que me he topado: Nuestra Señora de París, Notre-Dame de París, El Jorobado de Nuestra Señora de París, El Jorobado de Notre-Dame...Al final, y después de meditarlo mucho decidí optar por la última, que es la que más suele sonar, aunque parece ser que el título original es el primero. Incluso ahora, después de haber escrito la reseña, todavía no se porque a este libro se le conoce por tantos títulos, lo tendré que investigar. Volviendo al tema que nos ocupa, cabe destacar que esta novela pertenece, por cronología y temática, al movimiento Romántico que nació en Europa entre finales del XVIII y que alcanzó su máximo apogeo durante la primera mitad del XIX. Y a mi sinceramente esta corriente literaria me encanta, entre otras cosas porque nos proporciona, al igual que las novelas Realistas, descripciones fantásticas sobre lo que está sucediendo en aquellos siglos y estilo de vida de esos hombres y mujeres que los vivieron. Sin embargo, con esta novela ocurre algo parecido pero Víctor Hugo le ha dado la vuelta, tratando de hacernos ver, con la calidad literaria de su movimiento, como se vivía en el París del siglo XV, un siglo convulso, un siglo clave, que significó el paso de la Edad Media a la Edad Moderna. Sin embargo, su pluma hace un retrato bastante interesante sobre la sociedad de ese siglo tan importante, lo que podría hacernos pensar que estamos ante una novela histórica. Es de todos sabido que los Románticos tenían una fijación especial por la Edad Media, una época lejana a la que parecían añorar y en la que encontraban la inspiración que tanto necesitaban para sus creaciones, sin embargo, pienso que hubo algo más ya que el Romanticismo no deja de tener un punto nacionalista importante, tal vez en la Guerra de los Cien Años...En fin, tendré que indagar. Lectores! Gracias a esta reseña estáis ayudando a despertar a la investigadora que llevo dentro!
Otra cosa que me ha llamado mucho la atención ha sido su interés por las capas más bajas de la sociedad, especialmente los marginados por la sociedad, algo que no es ninguna novedad dentro de la producción literaria de Víctor Hugo y que no deja de resultar interesante ante mi inquietud lectora, pero a también a mi curiosidad como historiadora en potencia. Quasimodo es el ejemplo más claro en El Jorobado de Notre-Dame, seguramente el feo más famoso de la literatura universal, pero que a pesar de sufrir esa discriminación por parte de la sociedad, Víctor Hugo le atribuye bondad, amor, sacrificio, amabilidad, generosidad... Y un arrojo comparable al de cualquier héroe. Otro personaje que me llamó tremendamente la atención fue Frolo, el malvado archidiácono, que en mi opinión, es la viva imagen del estereotipo de villano que todos tenemos en mente. Sin embargo, sus comportamientos no son histriónicos, Frolo es intransigente, inflexible y autoritario; con el poder suficiente para cambiar el rumbo de los que le rodean, enemigos o no.
Por último, quería compartir con vosotros la reflexión que produjo en mi la lectura de este libro. Como todos bien sabéis, la novela narra, entre otras muchas cosas, pero principalmente, una particular y desgarradora historia de amor entre la bella gitana Esmeralda y el feo camperero Quasimodo. Y remarco eso de particular porque Quasimodo ama con todas sus fuerzas a la muchacha, pero desgraciadamente no es correspondido, pues el corazón de Esmeralda late por el apuesto y atractivo Febo. Sin olvidar lo que es el corazón de esta novela, mi reflexión viene a ser la siguiente: ¿actualmente creemos que la belleza está en el interior? ¿o por el contrario somos una sociedad anclada todavía en la idea de que la apariencia y el físico es más importante? Si queréis saber mi opinión, yo pienso que lo más importante es como es por dentro la persona en concreto y si es el mejor compañero para iniciar una relación juntos, sin embargo, no os voy a negar que tiene que existir también una atracción física también, eso es innegable. Hoy en día vivimos en un mundo cada vez más globalizado y en el que nos avasallan con las modas, que llegan incluso a los ideales de belleza, es decir: mujeres esqueléticas y hombres musculitos excluyendo a otros físicos que no entran dentro de la moda establecida. En definitiva, creo que deberíamos guiarnos lo menos posible por estos estereotipos y llevarnos más por la fuerza de nuestros sentimientos y por cómo es la persona que tenemos a nuestro lado. Algunos me diréis que el físico importa, yo no os lo niego, pero os animo a buscar en el interior de las personas, y si lo hacéis, os sorprenderéis de las joyas y los corazones de oro que hay por ahí, esperando ser descubiertos. El Jorobado de Notre-Dame: una historia de amor, tragedia, amistad, valentía, injusticias sociales....En definitiva, una novela que os aconsejo fervientemente su lectura, y que no la discriminéis como al pobre campanero Quasimodo! Que no me entere!Párrafos o frases favoritas:
"Si: Quasimodo era sordo. Sin embargo, ya empezaba a impacientarse de los arrumacos de Coppenole, y se volvió pronto a éste con un rechinamiento de dientes tan espantoso que el gigante flamenco retrocedió como un perro presa delante de un gato. Formóse entonces en torno del extraño personaje un corro de terror y respeto que tenía un radio de quince pasos geométricos por lo menos."
Película/Canción: como ya comenté en la reseña de Los Miserables, el cine quiere y ha querido mucho a Víctor Hugo. En el caso de esta novela, la primera adaptación cinematográfica se realizó en el año 1905 bajo el título Esmeralda. A esta le siguieron otras rodadas en los años 1911, 1923,1936, 1959 y 1982, además de numerosas adaptaciones a la televisión y al teatro musical. Actualmente existen rumores sobre el posible rodaje de una posible nueva versión de este inmortal clásico, rumores que parecen no confirmarse por el momento. Sin embargo, y creo que coincidiréis conmigo en que si ha habido una versión que ha marcado ha sido la de 1996 que Disney adaptó en formato animado y musical. La película es preciosa como ella sola y las canciones son bastante pegadizas:
¡Un saludo y a seguir leyendo!









