Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.
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domingo, 6 de marzo de 2016

RESEÑA: Los Besos en el Pan.

LOS BESOS EN EL PAN


Título: Los Besos en el Pan. 

Autor: Almudena Grandes (Madrid 1960), tras estudiar Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó a trabajar escribiendo textos para enciclopedias a la vez que interpretaba algún papel en el cine en películas como A contratiempo de Oscar Ladoire. Su primera novela publicada fue Las Edades de Lulú en el año 1989, obra erótica con la que ganó el XI Premio La Sonrisa Vertical, llevada al cine posteriormente por Bigas Luna al año siguiente. Además de este galardón, la autora también ha recibido el Premio Fundación José Manuel Lara, el Premio del Gremio de Libreros de Madrid así como una nominación a los Goya en la categoría de mejor guión adaptado. Almudena Grandes también es autora de novelas como Malena es un nombre de Tango, Atlas de la Geografía Humana, Los Aires Difíciles, El Corazón Helado, Inés y la Alegría o El Lector de Julio Verne o Las Tres bodas de Manolita entre otras novelas. Hace unos meses publicó su última novela Los Besos en el Pan, cuyo éxito entre los lectores y la crítica ha sido abrumador.


Editorial: Tusquets.

Idioma: castellano.

Sinopsis: ¿Qué puede llegar a ocurrirles a los vecinos de un barrio cualquiera en estos tiempos difíciles? ¿Cómo resisten, en pleno ojo del huracán, las parejas y personas solas, padres e hijos, jóvenes y ancianos, los embates de esta crisis? Los Besos en el Pan cuenta, de manera sutil y conmovedora, como trascurren varias vidas: la de una familia que vuelve de vacaciones decidida a que su rutina no cambie, la de un recién divorciado al que se oye sollozar tras el tabique, la de una abuela que pone el árbol de Navidad antes de tiempo para animar a los suyos, la de una mujer que decide reinventarse y volver al campo para vivir de las tierras que alimentaron a sus antepasados...En la peluquería, en el bar, en las oficinas o en el centro de salud, muchos vecinos, protagonistas de esta delicada novela coral, vivirán momentos agridulces de una solidaridad inesperada, de indignación y de rabia, pero también de ternura y tesón. Y aprenderán por qué sus abuelos les enseñaron, cuando eran niños, a besar el pan.

Su lectura me ha parecido: conmovedora, interesante, directa, valiente, rabiosamente actual, ambiciosa, ágil, envolvente, desgarradora, tremenda, absolutamente necesaria... Una de las cosas que aprendes, queridos lectores y lectoras, cuando te metes de lleno en esta ardua tarea de reseñar novelas, es cómo los autores/as, sean del color que sean o del estilo que sean, presentan en su mayoría una evolución en su producción literaria. Este viaje caracterizado por el paulatino cambio y la vertiginosa búsqueda de la originalidad pero sin perder de vista el estilo que les ha visto nacer, es necesario, en mi opinión, que todos los que se dedican a la narrativa deben experimentar. Si un autor o autora se queda anclado en una misma forma de narrar o de escribir, por muy bueno que sea, como es el caso de muchos de los autores que han desfilado por este espacio, al final, acaba por aborrecer al lector más exigente. Pues bien amigos y amigas, con la autora del libro que hoy tengo el placer, pero también la tremenda responsabilidad de reseñar, ha sido una de esas intelectuales que ha sabido evolucionar y a mejor. Si algunos de los que se pasean a menudo por aquí recuerdan, hace dos años creo recordar, reseñé su primera novela Las Edades de Lulú, que aunque la reflexión fue muy interesante, el libro era bastante infumable. Más tarde, el año pasado, traté con toda la ilusión del mundo leerme Los Aires Difíciles, pero desgraciadamente no pude, la abrumadora descripción de las situaciones podía conmigo. Y hoy, hoy tengo la sensación de reencontrarme con un buen recuerdo, con una lectura que dista mucho de las anteriormente mencionadas y me atrevo a decir, sin lugar a dudas, que supone la absoluta consagración de una autora magistral a la par que comprometida. Los Besos en el Pan: la necesidad y la urgencia social hechas novela.


La historia de como Los Besos en el Pan llegó a ocupar un lugar destacado en mi biblioteca-librería particular, seguramente, sea como la de la mayoría de los que acabaron atraídos por esta novela. La primera vez que vi el libro fue por casualidad, mientras iniciaba mi habitual recorrido por las librerías de mi ciudad, pero en aquella ocasión, me encontraba en una nueva, la cual, hacía poco que había descubierto junto a mi pareja. Ahí estaba, destacado, sobre el resto de novelas que apilaban el expositor de novedades, como si se tratase de la octava maravilla del mundo. Se que es Almudena Grandes, toda una señora escritora e historiadora, una de las mejores que ha dado este país, sin embargo, en aquel momento lo visualicé con cierta envidia y sorpresa al mismo tiempo. Poco tiempo después, Los Besos en el Pan se había convertido en todo un fenómeno que traspasó el terreno editorial, de hecho, durante aquellas semanas pudimos ver pasear a su autora por más de algún programa televisivo de gran audiencia para hablar de su última creación y respondiendo a las preguntas que más de un periodista sensacionalista le hacía. Algo que, queridos amigos y amigas, es muy poco habitual encontrarlo en este país con lo poco que se valora la cultura, por lo que fue una autentica proeza. Los Besos en el Pan permaneció en los primeros puestos de venta durante semanas y semanas, incluyendo las fiestas navideñas en su totalidad. Fue por aquellas fechas, aquellas navidades de 2015 cuando pude escoger este libro como regalo de navidad. Creo que en aquel momento no me lo pensé demasiado y fui directamente a por uno de los muchos ejemplares que se acumulaban en el estante de honor. Tras su reflexivo inicio y tras ponerle punto final a su lectura, respiré hondo, satisfecha de lo vivido y experimentado.


Adentrándonos en este punto en la crítica y la opinión, lo primero que tengo que decir al respecto es que Los Besos en el Pan es una novela que presenta un estilo sutil, directo, sincero, en otras palabras, sin pelos en la lengua, lo cual me sorprendió bastante y más teniendo en cuenta mi experiencia previa con otras novelas de Almudena Grandes. La autora, no se guarda ningún as en la manga, ni tiende a la metáfora, ni a la alegoría, todo lo contrario, atreviéndose de este modo a hablar por ejemplo de las Preferentes sin esconderse y señalando a cada uno de los responsables, al mismo tiempo que dignifica a las victimas de las mismas, poniéndoles en el lugar que les corresponde. Seguidamente, al ser una novela coral, la autora nos muestra todas y cada una de las caras de la crisis económica prácticamente sin dejarse nada, recogiendo todas esas miserias personales y pequeños logros para mostrarlos al lector, aunque en mi opinión, parece arrojarlos al ruedo, a ese entorno hostil, para que el propio lector pueda conocerlos mejor a cada uno de ellos, a cada uno de esos personajes en cuestión. Otra cosa importante que debemos destacar de Los Besos en el Pan, en relación con los personajes, es esa excelente construcción, dotándolos de humanidad, solidaridad, cercanía, pero también de maldad, remordimiento, orgullo o egoísmo; porque nadie es perfecto, y todos, sufren los mismos problemas y deben solventarlos de la mejor manera posible. Estas psicologías tan completas nos permiten, por ejemplo, no apreciar diferencia alguna entre por ejemplo Amalia, Sofía, Pascual o Raquel y los hombres y mujeres anónimos que se manifiestan en plazas y calles, que esperan en la cola de la oficina de empleo o que recortan de donde pueden para poder llegar a fin de mes. Finalmente, y para ir concluyendo este apartado, no debemos pasar por alto ese mensaje de denuncia que se palpa en cada uno de las páginas, pero también de fortaleza, la cual, surge cuando el ser humano se ve en dificultad y debe seguir adelante. En ese sentido, el prólogo inicial es un ejemplo de ello y un excelente ejercicio de memoria y autoconciencia.


Con toda la motivación del mundo, no es para menos, llegamos a mi parte favorita de cualquier reseña, y que ya se ha convertido irremediablemente en el sello de la casa, la pertinente reflexión. En esta ocasión, es necesario, absolutamente necesario, plasmar en este espacio una opinión, pero también recoger todas vuestras aportaciones al respecto, las cuales espero, y más tratándose de Los Besos en el Pan, sean lo más ricas e interesantes posibles. En esta ocasión, planteo desde aquí una doble reflexión, por un lado, es absolutamente necesario, y no me cansaré de repetirlo, que novelas de este calibre, es decir, que aborden temas tan delicados como los efectos de la propia crisis económica entre la población, se deberían, ya no sólo escribir, también promocionar, para que la gente pueda conocerlas y acceder a la crítica más mordaz y reflejo de la realidad más latente. Yo siempre he comparado este tipo de literatura que esta surgiendo con el realismo del XIX, novelas como Madame Bovary nos mostró la condición femenina, Los Episodios Nacionales nos enseñaron una interesante visión de la Historia de España y Los Miserables nos mostraron, entre otras cosas, como la miseria campaba a sus anchas entre las clases más desfavorecidas, y como además, unos jóvenes románticos se dejaron la piel, y algunos la vida, en defender un modelo de estado en la revolución de 1930 y que posteriormente retomarían en el 49, pero esa ya es otra historia. De esa peligrosa lucha en las barricadas a las marchas verde, blanca, la Primavera Valenciana o el mismo 15M les separa más de 180 años, pero el espíritu y el atrevimiento son los mismos, por lo que es absolutamente necesario que exista una literatura que recoja la realidad de un momento como el que vivimos, para dar constancia y mostrarlo a las generaciones posteriores. Por otro lado, la segunda parte de la reflexión tiene que ver con los escritores, pues, por experiencia propia he podido leer a lo largo de estos años novelas de autores noveles que en sus obras abordan algunos aspectos o temas de la crisis económica, los cuales son igual de buenos que los Besos del Pan. ¿Por qué estos autores no están teniendo el éxito que se merecen? Muy fácil, porque no son Almudena Grandes. No es por meterme con esta genial autora, a la cual admiro profundamente, pero tengo que reconocer que el ser Almudena Grandes no te salva de las criticas, pero si de poder escribir sobre lo que quieras, nombrar a las cosas por su nombre y meterse con el mismísimo sistema sin correr el riesgo de hundir tu carrera o de que ninguna editorial quiera promocionar tu novela. Entonces, queridos amigos y amigas, la pregunta sería ¿Por qué Almudena Grandes si y el resto no? Los Besos en el Pan: una historia de supervivencia, lucha, amistad, solidaridad, fortaleza, crítica...Un canto intencionado y todo un homenaje a todos aquellos héroes anónimos.

Frases o párrafos favoritos:

"Si nuestros abuelos nos vieran, se morirían primero de la risa, despues de pena. Porque para ellos esto no sería una crisis, sino un leve contratiempo. Pero los españoles, que durante muchos siglos supimos ser pobres con dignidad, nunca habíamos sabido ser dóciles. Nunca, hasta ahora."

Película/Canción: a la espera de que algún director se digne a llevar los Besos en el Pan a la gran pantalla, os dejo con una entrevista que le hicieron a Almudena Grandes en el excelente programa página 2 de la 2 de TVE.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

domingo, 18 de mayo de 2014

RESEÑA: Las Edades de Lulú

LAS EDADES DE LULÚ
 
 
Título: Las Edades de Lulú.

Autor: Almudena Grandes (Madrid 1960), tras estudiar Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid, comenzó a trabajar escribiendo textos para enciclopedias a la vez que interpretaba algún papel en el cine en películas como A contratiempo de Oscar Ladoire. Su primera novela publicada fue Las Edades de Lulú en el año 1989, obra erótica con la que ganó el XI Premio La Sonrisa Vertical, llevada al cine posteriormente por Bigas Luna al año siguiente. Además de este galardón, la autora también ha recibido el Premio Fundación José Manuel Lara, el Premio del Gremio de Libreros de Madrid así como una nominación a los Goya en la categoría de mejor guión adaptado. Almudena Grandes también es autora de novelas como Malena es un nombre de Tango, Atlas de la Geografía Humana, Los Aires Difíciles, El Corazón Helado, Inés y la Alegría o El Lector de Julio Verne entre otras novelas. Hace unos meses publicó su última novela Las Tres bodas de Manolita, cuyo éxito entre los lectores es abrumador.


Editorial: Tusquets.

Idioma: castellano.

Sinopsis: cuenta a través de la voz de su protagonista, la fascinante historia de una chica que entrega su existencia al descubrimiento del placer y el logro del deseo... Tras una infancia problemática y carente de afecto, Lulú, una niña de quince años, sucumbe a la inquietante atracción que ejerce sobre ella Pablo, un joven amigo de la familia. Esa primera experiencia sexual marca la vida de Lulú, niña eterna, que durante años se forja un mundo privado y ritual donde su relación con Pablo se precipita a los abismos del deseo. Sin embargo, muchos años después, y casada con Pablo, la protagonista no podrá permanecer aislada de la realidad y se entregará a un torbellino febril del erotismo sin barreras. Ambientado en el Madrid de los años 80, la trama corroe perversamente la normalidad cotidiana, llevándonos desde la relación hermética de una pareja a los perturbadores bajos fondos de la noche madrileña.

Su lectura me ha parecido: normalita, repetitiva, extraña, lenta, a ratos perturbadora, muy interesante en lo que respecta al contexto en el que se ambienta, valiente, vacía de emociones, simple...Que puedo decir de una novela con la que, ni siquiera la propia Almudena Grandes, su autora, se siente orgullosa. Sinceramente, y lo digo muy en serio, comparto al cien por cien la opinión de la autora. Siempre se ha dicho que las primeras novelas suelen ser las más flojas dentro de la carrera literaria de un gran escritor, aunque existen claras excepciones, pero en mi caso, y más tratándose de la gran Almudena Grandes, una de las autoras españolas más importantes de la literatura actual, me esperaba mucho más, mis expectativas eran, tal vez, demasiado grandes. ¿Me decepcionó su lectura? Bastante, no lo voy a negar, sin embargo, no es un Cincuenta Sombras de Grey, ni mucho menos, Las Edades de Lulú por lo menos si que da pie a opiniones, paralelos y puntos de vista bastante interesantes. Cuando detrás de la novela, por muy mala que sea, hay una gran escritora, como es el caso, se nota su presencia, algo que no ocurre con la irrisoria trama de Cincuenta Sombras de Grey, absolutamente simple y que dudo que pase a la historia como una gran novela. Y sin más dilación, con todos ustedes Las Edades de Lulú, el error que catapultó a Almudena Grandes a la fama.


Mi historia con este libro comenzó con bastante optimismo. Me acababa de leer un libro bastante flojo, y que no me había aportado ni emociones ni reflexiones, a esto hay que añadirle que me hallaba en un momento especialmente apático, en el que no gozaba de todo el tiempo del mundo y en el que mi cabeza no encontraba la creatividad que tanto había derrochado en los últimos años. Se podría decir que esas semanas estaba poco inspirada. Una vez finalizada la lectura de aquel insulso libro, me dirigí con desesperación hacia la librería, mi ansiada librería, en la que pretendía encontrar, como si de la octava maravilla se tratase, ese libro que me sacase de esa racha de decepcionantes lecturas. Paseé mis ávidos ojos por los lomos, leyendo todos los títulos, ninguno lograba convencerme, hasta que me topé con uno. Su nombre: Las Edades de Lulú, no era muy gordo, de unas escasas 300 páginas, aparentemente de fácil lectura y con una portada bastante sugerente. Leyendo la contraportada supe que se trataba de una novela erótica, lo cual hizo nacer en mi un halito de esperanza, pues mi  experiencia con Cincuenta Sombras de Grey, había sido de todo menos enriquecedora. Pensé en aquellos instantes que esta novela me haría cambiar de opinión sobre el género erótico, un genero al que no estoy acostumbrada a leer y que me resultaba bastante aburrido. Finalmente, lo que me hizo escoger este libro como compañero de viaje fue su autora: Almudena Grandes. No había leído nada de la autora, y puesto que era el primer libro, que menos que iniciarme con esta gran autora española. Comencé su lectura aquella misma noche, sin embargo, y conforme iba avanzando, mis expectativas con Las Edades de Lulú, caían por momentos.


En lo que respecta a la lectura de este libro he de deciros que me resulto bastante aburrida. Confieso que no estoy acostumbrada a leer este tipo de literatura, y que sólo he leído dos libros de este género en mi vida, pero esa opinión no ha cambiado, y menos después de leer un libro como Las Edades de Lulú, que es infinitamente mejor que Cincuenta Sombras de Grey, pero que no ha llegado a cautivarme. Su trama es mas enrevesada, pero que desgraciadamente, desemboca en una historia simple y que se hace realmente repetitiva a ojos del lector. En segundo lugar, su protagonista nos puede recordar un poco a la imagen de aquellas mujeres románticas empedernidas que no soportan vivir en un mundo donde el realismo impera enormemente, una Madame Bovary o una Anna Karenina moderna, pero con ese exceso de libido y de morbo que tanto atrae al lector y que estas heroínas románticas reflejan mas implícitamente. Aun así, Lulú es un personaje tremendo, con muchos matices, muy alejados de la cursi e inocente Anastasia de Cincuenta Sombras de Grey, mas cercano a la personalidad de Christian Grey, cuya vida sufre una evolución muy vertiginosa, pero que no llega a convertirse en un personaje especialmente conmovedor ni especial. Y en tercer lugar, yo creo que lo que falla en esta novela la falta de peso de los personajes secundarios, en mi mas sincera opinión, estos deberían de haber tenido un papel mas fuerte en la historia. Me parece perfecto que haya una escena de sexo tras otra, sin parar, pero con personajes vivos, no con personajes transitorios que pasan inadvertidos, como el personaje de Pablo, un personaje decisivo, no digo que no, pero insulso y demasiado previsible, lo cual es una verdadera pena.


Pero a pesar de todo, hay algo bastante interesante que esta novela refleja de forma magistral, lo que, afortunadamente, hace que se salve de caer en los errores de Cincuenta Sombras de Grey. Hablamos lectores y lectoras del contexto espacial y temporal en el que se ambienta esta novela. Algo había avanzado al principio de la reseña, y me gustaría volver a remarcarlo por la siguiente razón: Las Edades de Lulú es un bello y abrumador canto a la libertad, el canto a una  época y a una sociedad que trata de superar la huella de una represora y larga dictadura franquista. Y el mayor momento de esplendor de esa libertad tan ansiada lo encontramos en los ya lejanos y añorados años 80. Una década de explosión de libertad en la que comenzaron a introducirse, gracias a una pequeña y naciente globalización, un pensamiento, un comportamiento, una música, en incluso una moda característica.... Avances y libertades a las que la educación sexual no pudo escapar. En España, la educación sexual era mínima, es mas, se convirtió en un tema tabú de la sociedad durante muchos años, incluidos los de la dictadura de Franco, en los que la tradición imperaba sobre eso a lo que llamaban obscenidades, persiguiendo incluso, a los que no se amoldaban al modelo de familia perfecta. Con la llegada de la democracia, pero sobretodo, con la entrada en la década de los 80, se redescubre el sexo y la sexualidad ya no se esconde tanto en los temas de conversación. la libertad sexual era clara y ya no había temor a la represión por ser gay, lesbiana, travesti, bisexual...En Las Edades de Lulú encontramos una gran representación de todos los tipos de amor y de sexualidad posibles, los que a su vez, nos enriquecen y nos hacen ser mas tolerantes para luchar contra la homofobia y la discriminación. En este sentido Almudena Grandes ha hecho un excelente trabajo, exaltando el sexo y el acto sexual de este modo, sacándolo del tabú, un tabú que poco a poco se esta eliminando de la sociedad, para verlo como algo normal, excitante, bueno, bello...Las Edades de Lulu: una historia de sexo, locura, perversión, hermosura, descubrimientos y libertad que, aunque a mi no ha llegado a cautivarme totalmente, merece la pena leer.

Frases o párrafos favoritos:

"Supongo que puede parecer extraño pero aquella imagen, aquella inocente imagen, resulto al cabo el factor mas esclarecedor, el impacto mas violento. Ellos, sus hermosos rostros, flaqueaban a derecha e izquierda al primer actor, que entonces no puede identificar, tal era la confusión en la que aquella radiante amalgama de cuerpos me había sumido previamente. La carne perfecta, reluciente, parecía hundirse satisfecha en si misma sin trauma alguno, sujeto y objeto de un placer completo, redondo, autónomo, tan distinto del que sugieren esos años mezquinos, fruncidos, permanentemente contraídos en una mueca dolorosa e irreparable"

Película/Canción: como otras novelas de Almudena Grandes, Las Edades de Lulú también se adaptó al cine de la manos del director Vigas Luna en el año 1990, protagonizada por la actriz italiana Francesca Neri (Hannibal), María Barranco (Mujeres al Borde de un ataque de Nervios), Fernando Guillem Cuervo (Las Misterios de Laura), Rosana Pastor (Amar es para Siempre) y un joven Javier Bardem (No es País para Viejos) entre otros.


¡Un saludo y a seguir leyendo!