Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.
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martes, 24 de junio de 2014

RESEÑA: El Perfume

EL PERFUME
 
 
Título: El Perfume.
 
Autor: Patrick Sückind (Ambach 1949), curso estudios superiores en Múnich y en Aix-en-Provence, centrándose principalmente en el aprendizaje de la Historia. Dramaturgo y guionista, con residencia habitual en París, es autor también de relatos cortos, además de escribir el argumento de una serie de televisión junto a Helmut Dietl. Su salto a la fama se produjo con El Perfume, novela con la que irrumpió apoteósicamente en el mundo de la narrativa y que con el paso de los años ha acabado convirtiéndose en un clásico. Hombre en absoluto inclinado a dar tres cuartos al pregonero, en lo que se refiere a su vida privada, no concede entrevistas a la prensa y asegura que "lo que tiene que decir un escritor lo dice en sus libros". Patrick Suskind también es autor de La Historia del Señor Sommer, El Contrabajo o La Paloma entre otros títulos.
 

Editorial: Seix Barral.

Idioma: alemán.

Traductor: Pilar Giralt.

Sinopsis: Jean-Baptiste Grenouille posee una nariz privilegiada que le permite identificar a larga distancia, incluso a través de las paredes, cualquier efluvio. Es un atributo, sin embargo, que tiene una contrapartida, Grenouille no despide olor alguno. La verdad es que Grenouille es un individuo maldito, un monstruo. Quinto hijo de una mujer a la que decapitaron, acusada del asesinato de los cuatro hermanos de Grenouille, éste se salvó de puro milagro, aunque el destino que le aguardaba estaría marcado por el crimen. El homicidio iba a ser su vocación. Supersticioso, psicópata, Grenouille cree que su cuerpo asumirá el olor de la persona a la que sacrifique; que al asesinar, por ejemplo, a una joven de piel fragante, el aroma de la víctima se transmitirá automáticamente a él. Impulsado por esa obsesión, Grenouille emprende una carrera criminal en la que el instinto asesino lo impulsa a matar una y otra vez, lanzado fatalmente a una carrera en la que cada homicidio es más escalofriante que el anterior.

Su lectura me ha parecido: fabulosa, excelente, terrorífica, escalofriante, morbosa, siniestra, ambiciosa, original, impactante, obsesiva....Que más me queda por decir de uno de los libros que  más  ha conseguido meterme miedo en el cuerpo por las noches. A simple vista, sin haber ojeado previamente su contenido, te puede parecer, con sus escasas 253 páginas, un libro sencillo de leer, rápido, entretenido, que no puede llegar a considerarse una gran novela. Pero no se engañen lectores y lectoras, porque El Perfume, esconde infinidad de aromáticos matices, de interesantes reflexiones, de innumerables contrastes, de estudios psicológicos exhaustivos, de personajes únicos e irrepetibles, de una ambientación acertadísima, de constantes sorpresas narrativas, de una profundidad abrumadoramente espectacular...En definitiva, nos encontramos ante una trama y una novela tan magistral y tan imprescindible que debería de considerarse su lectura con más insistencia en todos los sectores de la población. El mundo se merece descubrir novelas ejemplares, y esta, es una de ellas. Sin más dilación, lectores y lectoras os presento a El Perfume: el talento y la originalidad en persona.

Mi historia con El Perfume no comenzó con haberlo visto expuesto en los escaparates de las grandes librerías de mi ciudad, ni por asomo, de hecho, desconocía su existencia. Esa ignorancia con respecto a este libro imperó en mi hasta que me topé por sorpresa con su adaptación cinematográfica. No recuerdo exactamente quién fue o fueron mis acompañantes esa tarde de cine, pero lo que si se es que la película causó un gran impacto en mi retina, quedando gravada en ella imágenes tan impactantes a la vez que asquerosas, al igual que poco a poco, fui atesorando en mi cabeza aquella trama tan perfectamente urdida que no hacía más que plantearme inquietudes y alguna que otra duda. Al poco tiempo de haber visto la película, me enteré de que existía un libro, en el cual, se había basado la cinta. Al mismo tiempo, también supe casi por casualidad, que dicho libro reposaba, desde hacía algunos años, no se cuantos, pero deben ser bastantes, sobre un estante de la librería, mi adorada y apreciada librería, la que tantas alegrías me ha dado y que escondía más talento del que yo antes imaginaba. Recuerdo que cogí el libro entre mis manos, y a primera vista no me pareció la mejor portada del mundo, ajada, amarillenta, y con un dibujo un tanto perturbador, un diseño que distaba completamente de la portada actual del libro. Sin embargo, su contenido prometía tanto que era imposible que pasase desapercibido. Estaba a punto de tomar una decisión cuando de pronto, algo hizo que al final, dejase de nuevo el libro en la estantería. No me preguntéis que fue porque sinceramente no me acuerdo, y la verdad, todavía sigo preguntándome por qué no me lo leí entonces. El Perfume reposó durante algunos años más en la estantería hasta que decidí atreverme por fin con su lectura, una lectura que señoras y señores me dejó bastante impresionada, hasta el punto de creer que, por las noches, se aparecía Jean-Baptiste Grenouille para olisquearme de arriba a bajo para cumplir sus más siniestros propósitos.

 
Ante todo, me gustaría explicaros en este espacio, que para eso está, por qué considero a esta novela un modelo a seguir. En primer lugar, tengo que destacar absolutamente su composición estilística, especialmente descriptiva, pero sin llegar a resultar desesperante o aburrida, recreándose especialmente en los aspectos más oscuros del libro, girando obsesivamente en torno a la inquietante personalidad del protagonista, creando un halo de tensión y sigilo, que nos obliga a estar alerta constantemente, porque en cualquier momento ocurren giros inesperados, aunque definitivos para la trama. Otro aspecto positivo de la lectura de El Perfume es el hecho de que a pesar de en que la sinopsis del libro nos de la impresión de estar destripándonos media novela, en realidad solo nos prepara para una trama, que aunque sigue ese curso de asesinatos y obsesiones, nos sorprende con elementos que el lector no se espera y que chocan violentamente en la retina, no quiero ser acusada de hacer spoilers, pero sólo os digo que el final de este libro, es el que menos te esperas y que sin duda, da para muchas reflexiones. Seguidamente, os comento que El Perfume nos introduce en un contexto histórico muy oportuno: la Europa del siglo XVIII,  caracterizada por los abusos del sistema del Antiguo Régimen, la falta de derechos y libertades del pueblo, las transformaciones en las ciudades y en la que comenzaron a aparecer figuras clave de la ilustración como la de Volataire, Montesquieu o Rousseau. Una época turbulenta, de gran agitación social en la que la nobleza hacía gala de su poder y de su derroche, mientras el pueblo, ese pueblo hambriento, sobrevive día a día en un clima de injusticia y de miseria, asociada entre otras cosas, a los olores amargos, repugnantes, desagradables; que contrastaban notablemente con los perfumes a lavanda o a rosas que la nobleza exhibía. El utilizar el mundo del perfume, su elaboración, su significado, su función, para hacer esta distinción social, hace que esta novela adquiera personalidad, además de denotar una gran originalidad por parte del autor. Finalmente, me gustaría destacar que El Perfume, tal y como sucede con El Nombre de la Rosa, es un libro más de terror que policíaco, aunque también podía ser por tratar la historia de un asesino en serie, insertado dentro del género de la novela histórica. Una vez más, asistimos a una unión de géneros literarios fantástica y que Süskind ha sabido conjugar con gran maestría.


En una de las pocas entrevistas que se le ha hecho al controvertido autor de este libro, aseguró con firmeza que: Jean-Baptiste Grenouille soy yo, y también son todos los demás. Ante todo no os asustéis, no quiere el autor decir en ningún momento que él es un asesino ni que todos por ende lo somos. Quién piense eso es que no ha entendido nada, y que tampoco ha sabido captar una de las moralejas fundamentales que nos transmite El Perfume. A lo largo de la historia de la humanidad siempre ha existido ese deseo de crear una unidad, una uniformidad, una homogeneidad entre seres humanos que se caracteriza por tener unas mismas cualidades físicas, un mismo nivel intelectual, un canon de belleza imperante, una serie de posesiones materiales...En fin, un conjunto de factores que hacen que esas personas que los poseen sean la cúspide de la sociedad. Sin embargo, como en el mundo nadie es perfecto, el ser humano presenta defectos, diferentes y generalizados, ambos hay, que le impiden integrarse y participar de esa homogeneidad establecida. Esto no sería grave si no fuese por el hecho de que el ser diferente, siempre, y la historia lo ha demostrado con creces, siempre ha condicionado al ser humano, negativamente por supuesto, hecho que además, se ve incluso en la cotidianeidad del día a día. Por todo ello, y por miedo a sentirse rechazados por la sociedad, el ser humano ha pretendido llegar a alcanzar ese ideal bello, a luchar por llegar a tener un mejor futuro, a poseer todo aquello que no poseemos y que nos hace sentir en la cúspide. Sin embargo, todo esto se complica cuando entra en juego la avaricia, si, ese monstruo que se esconde en nuestro interior y que de vez en cuando saca nuestro lado más perverso, esa avaricia, incontenida, puede resultar fatal. Con todo este planteamiento, no puedo estar más de acuerdo con las palabras de Süskind, claro que si, todos somos Jean-Baptiste Grenouille, aunque nos cueste reconocerlo, todos hemos ansiado alguna vez con llegar a alcanzar nuestras ambiciones, nuestros sueños, nuestros objetivos, por muy utópicos que sean, y algunos pocos, sin importar si alguien sale perjudicado en el intento. El Perfume: una historia de terror, deseo, perversión, ansias, oscuridad.... Un conjunto de fragancias y matices que impregnará al lector del mejor de los olores.

Frases o párrafos favoritos:

"Todo lo aspiraba, todo lo absorbía. Y tampoco reinaba ningún principio estético en la cocina sintetizadora de olores de su fantasía, en la cual realizaba constantemente combinaciones odoríferas. Eran extravagancias que creaba y destruía en seguida como un niño que juega con cubos de madera, inventivo y destructor, sin ningún principio creador aparente."

Película/Canción: en el año 2006 se estrenó la primera y única adaptación cinematográfica que existe. Con unas de increíbles escenas al aire libre, contando con 160 extras, unos 150 artistas de la Fura dels Baus, con un amplio despliegue de medios no exentos de errores garrafales (como por ejemplo pretender hacernos creer que el Ponte Vecchio se erige sobre las turbulentas aguas del Sena) y contando con un reparto plagado de caras conocidas como las de Dustin Hoffman (Kramer contra Kramer) o Alan Rickman (Harry Potter) y caras desconocidas hasta el momento como las de Rachel Hurd-Wood (Mañana, cuando la Guerra empiece) o la de Ben Whishaw (Skyfall) cuya interpretación de Jean-Baptiste Grenouille fue muy elogiada y aclamada por la crítica.