EL ESPEJO NEGRO
Título: El Espejo Negro.
Autor: Alfonso Domingo (Turégano, Segovia, 1955) ha trabajado en prensa escrita, radio y televisión. Periodista especializado en información internacional y reportero de guerra, también es autor de doce series documentales: en total más de cien trabajos documentales, algunos doblemente galardonados. Especialista en la Guerra Civil Española y la postguerra, ha publicado ensayos de historia oral como El Canto del Buho o Retaguardia, así como novela biográfica como El ángel rojo. Su primera novela, La Madre de la Voz en el Oído ganó el premio de la Feria del Libro de Madrid , con El Espejo Negro obtuvo el Premio del Ateneo de Sevilla.
Editorial: Algaida.
Idioma: Español.
Sinópsis: Jerónimo Díaz, un joven pintor anarquista exiliado al final de la Guerra Civil, recibe el encargo de copiar un enigmático cuadro de El Bosco, Jonás y la Ballena, una obra que aparece y reaparece misteriosamente a lo largo de la historia y que el Rey Felipe II tratará de adquirir en el siglo XVI. Su trabajo se verá interrumpido por la invasión alemana y Jerónimo acabará, como miles de compatriotas, en un campo de concentración nazi...Más de sesenta años después, Javier Carreño, un especialista en la obra de El Bosco, es designado comisario de una magna exposición que se celebrará en el Museo del Prado. Pero cuando conoce a Jerónimo Díaz, lo que en un principio era un trabajo metódico se convierte en la gran aventura de su vida.
Su lectura me ha parecido: entretenida, trépidante, de aventuras, suspense...Sin embargo, pienso que no será un libro que trascienda mucho con el paso de los años, aunque he de confesar, que con él he descubierto más cosas de uno de los pintores más importantes y a su vez más enigmáticos de finales de la Edad Media- principios de la Edad Moderna. Ese artista no es otro que El Bosco, un hombre adelantado a su tiempo y que sin quererlo, asentó las bases del futuro surrealismo que tanto explotarían artistas como Salvador Dalí.
Para seguir con la reseña, comentaré en primer lugar que este libro fue un regalo de noche buena, y que yo, previamente, lo había visto expuesto en multiples librerías del centro de mi ciudad. Una de esas tardes, paseando entre estanterías pobladas de historias, divisé este libro en cuestión. Leí la sinópsis, lo ojé por encima y observando la inquietante portada que convinaba un detalle del Jardín de Las Delicias con la tenebrosa presencia de la entrada a un campo de concentración nazi, decidí leermelo, sobretodo por pura y absoluta curiosidad. Recuerdo que me lo empezé a leer el día de navidad y que lo acabé la noche del 10 de enero, y la verdad, ha historia principal en si no me llegó a trasmitir mucho, recordándome en todo momento al Código Da Vinci o a Ángeles y Demonios. No había manera, por mucho que me esforzase en encontrar algo atractivo a esta historia de espionaje y ladrones de arte, siempre volvía a la misma conclusión. Si algo se salva de la narración es la incursión del personaje de Jerónimo Díaz, el pintor anarquista que se ve envuelto en una trampa y en un misterio del que no puede escapar. Quizás es el único personaje de la novela que valga la pena señalar según mi punto de vista.
Sin embargo, no son todo malas críticas las que le puedo hacer a este libro, pues, en el interior de sus blancas paginas, el autor, muy ineligente, ha incluido pasajes (ficticios o tal vez no) de la vida de Hieronymus Bosch, autentico nombre de El Bosco. El pintor nació probablemente alrededor de 1450 en Bolduque, una ciudad en el sur de lo que hoy son los Países Bajos, por entonces en posesión del duque de Borgoña. Nada se sabe de la primera formación artística, pero se puede suponer que aprendió en el taller familiar dedicado a la pintura al fresco, a dorar esculturas de madera y a la producción de objetos liturgicos, trabajando especialmente para la catedral de su ciudad. Se casó con Aleyt van der Mervenne, hija del rico burgués, que aportó como dote algunos terrenos lo que le facilitó el ascenso social hacia la alta burguesía urbana, se dice que de joven padeció una terrible enfermedad que le dejó estéril y que en sus delirios vio criaturas y monstruos que después los utilizaría como inspiración para toda su proyección artística....Podría seguir contando vida, obra y milagros de este excepcional pintor, no obstante prefiero que seais vosotros, lectores, los que queráis saber más de él, que os pique la curiosidad por conocer su obra más a fondo y descubrir que misterios encierran por ejemplo: El Carro de Heno, El Juicio Final, La Nave de los Locos o mi favorito El Jardín de las Delicias.
Para terminar, diré que esta novela, a pesar de las pegas que he puesto, refleja muy bien el valor de una obra de arte y del mundo de la pintura en general, pero sobretodo, el mundo que mueve el conocimiento de un pintor o de una obra en concreto. El Espejo Negro, una novela de aventuras, intriga y arte que nos adentra en el poco conocido mundo de El Bosco, pero que pienso que no pasará a la historia como una de las mejores novelas del autor.
Frases o párrafos favoritos:
"El espejo, suficientemente cerca de la cara como para ocultar la habitación, el mundo, las luces."
"Todo en el fondo, no era más que un carro de heno."
"Veo la ballena de Jonás, muerte que engulle, pero que contiene la promesa de la resurrección, de la vuelta al mundo".
Lo mejor: sin duda, los pasajes de la vida de El Bosco, así como la interesante reflexión que el autor hace sobre el arte.
Lo peor: una trama demasiado explotada y aburrida según mi opinión.
Película o Canción: centrándome de nuevo en la prolífera obra de El Bosco, he elegido una pieza de sobra conocida que convina el halo de misterio e intriga que rodea su vida, así como la sensación que sus obras producen en mi. Escuchadla, a lo mejor os sucede también lo mismo.
¡Un saludo y buena semana!



