Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.
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viernes, 17 de julio de 2020

RESEÑA: Tierra de mujeres.

TIERRA DE MUJERES

Título: Tierra de mujeres. Una mirada íntima y familiar al mundo rural. 

Autora: María Sánchez (Córdoba, 1989). Es veterinaria de campo y colabora habitualmente en medios escribiendo sobre literatura, feminismo, ganadería extensiva y cultura y medio rural. Coordina el proyecto Las entrañas del texto, desde el que invita a reflexionar sobre el proceso de creación, y Almáciga, un pequeño vivero de palabras del medio rural de las diferentes lenguas de nuestro territorio. También es responsable de la sección Notas de campo en Carne Cruda Radio, un diario sonoro desde los márgenes centrado en historias, personas y animales que habitan nuestro medio rural. Sus poemas han sido traducidos al francés, al portugués y al inglés. Es autora del poemario Cuaderno de Campo (La Bella Varsovia, 2017). 


Editorial: Seix Barral. 

Idioma: español. 

Sinopsis: María Sánchez es la primera mujer de su familia en dedicarse a un oficio desempeñado tradicionalmente por hombres. Su día a día como veterinaria de campo pasa por recorrer España en una furgoneta y vencer la desconfianza en un entorno masculino como es el rural. En este personalísimo ensayo, la escritora se propone servir de altavoz y dar espacio a todas las mujeres silenciadas en el campo, que tuvieron que renunciar a una educación y a su independencia para trabajar la tierra y cuidar de los suyos. A partir de historias familiares de la autora y de reflexiones sobre ciencia y literatura fruto de sus lecturas, Tierra de mujeres viene a llenar un vacío en el debate actual sobre el feminismo y la situación de la España rural, sin olvidar algunos conflictos que la asolan, como la despoblación y el olvido de los pueblos, la explotación de los recursos naturales o las condiciones laborales. Hija y nieta de veterinarios, heredera de los valores de una familia vinculada desde hace años al campo y a los animales, María Sánchez nos alerta del peligro de perder un patrimonio transmitido de generación en generación y nos ofrece estas páginas una visión realista de la vida rural, muy alejada de postales bucólicas y visiones nostálgicas. 

Su lectura me ha parecido: amena, sencilla, rápida, lírica, con reflexiones que escapan a lo común, potente en su discurso, autobiográfica en su totalidad, exenta de bucolismo, realista, muy necesaria ahora y siempre... Aunque nací en la que es considerada, según el número de personas que habitan en ella, la tercera ciudad más poblada de España, mi infancia, y sobre todo mis veranos, no se entenderían sin el pueblo. No lo elegí yo, ni mis padres, simplemente dio la casualidad de que mi abuela paterna nació en uno - situado en el Bajo Aragón y a pocos kilómetros de la frontera con Guadalajara - pequeño, de muchas cuestas y en una casa que antaño perteneció a sus padres y sus abuelos. Pasar unas semanas en aquel lugar era como viajar en el tiempo, a un lugar de calles empedradas, paredes de cal, rejas de hierro y una iglesia que, desde la mirada de mi yo de siete años, se asemejaba más a un castillo. Con su torre, su robustez, su tosquedad, levantada sobre una roca, elevada, altiva, observando por encima del hombro toda aquella hilera de tejas rojizas. Ir al pueblo significaba no pasar calor por las noches - ahora con el cambio climático el recuerdo de aquel cine de verano nocturno viendo Las Crónicas de Narnia en chaquetón en pleno agosto se me antoja un espejismo - leer a la fresca, redescubrir todos los rincones de la casa, asomarse por el ventanuco que conecta la sala de estar con la habitación de mis abuelos, bajar a la plaza, pasear hacia la fuente más cercana, comer una paella en el monte, inventarme juegos en la orilla del río, imaginar que detrás de los pinos se esconde una criatura invisible pero malvada - todavía esa obsesión literaria me persigue - atiborrarse a pipas - cuanto más saladas, mejor - degustar las almojábanas con una onza de chocolate almendrado en su interior, recoger espliego, descojonarse de las y los cotillas de turno - siempre al acecho behind the muro - visitar Teruel o algún pueblo de alrededor, convivir con la posibilidad de encontrarte con una vaca o un rebaño de cabras cerca de donde estás merendando, subir, bajar y en última instancia, respirar la pureza de ese aire que, en las grandes urbes, acaba totalmente viciado. Siendo adulta mi mirada ha cambiado, bastante diría yo, pero me niego a desechar de mi memoria aquellos recuerdos de infancia, en los que me sentía especial por pasar parte de agosto en un pueblo, mi pueblo, mientras muchos compañeros de clase ni siquiera tenían uno o directamente eran empaquetados y enviados al apartamento en la playa. A estos últimos les tenía un pelín de envidia, lo reconozco, pero aprendí a asociar mis veranos con dichas estancias. Aunque el mar estuviese a kilómetros de la cuesta de Santa Lucía. En mis recuerdos también están ellas: amigas, vecinas, conocidas, primas y hermanas de mi abuela. Los rostros de algunas de ellas se han ido diluyendo con el paso del tiempo, sin embargo, otros permanecen, inalterables, alojados en algún rincón de mi cerebro. Mujeres de campo a las que pocas veces se me ocurrió preguntar sobre su día a día, sus gustos, sus opiniones sobre cuestiones trascendentales, su niñez, esos sueños que alguna vez tuvieron y de los que todo el mundo desconoce, su visión del mundo rural... En definitiva, sobre su vida y su relato, siempre en los márgenes y que hoy, una autora española de la que todas y todos debemos estar muy pendiente, rescata para situarlos en primera fila, en el centro del debate entorno a la España rural. Tierra de mujeres: un bello homenaje a las olvidadas entre rebaños, bancales y cazuelas de barro. 


Lo primero que pensé nada más finalizar la lectura de Tierra de mujeres fue que por fortuna, en España, habíamos tenido grandes obras que nos han acercado al campo desde múltiples perspectivas. Desde una más amable y un tanto idealizada, hasta la más cruenta y hostil de todas, pasando por aquellas en las que abundan los topicazos más hirientes. Como veis, para gustos los colores. Sin embargo, en cuanto me puse a recordar los nombres de sus autores me venían a la cabeza precisamente eso, nombres de autores, en especial Miguel Delibes - a quien le debo respeto eterno por el escalofrío que recorrió mi cuerpo cuando leí Los santos inocentes  - y las pocas autoras que lograba recordar eran extranjeras prácticamente en su totalidad. Sobre todo estadounidenses, como ya comenté en una reseña anterior, cuna del Nature Writing. Sin embargo, y precisamente gracias al auge de este género de gran impronta ecologista, muchas y muchos de nosotros hemos comprobado la cantidad de escritoras y escritores que se han lanzado de lleno a la aventura de escribir y reflexionar sobre la naturaleza, la importancia de preservarla y los usos responsables que debemos hacer de ella. Lejos de ser un género muy asentado en España - aunque ya podemos leer algún nombre en español encabezando el título de un libro adscrito al mismo - lo cierto es que aquí nos ha ido más la novela, el cuento y esas historias de la España interior con un inquebrantable toque costumbrista, a partir del cual ha acabado oscilando al policiaco, al terror, a lo juvenil, a lo social o a maneras más propias del western. De ahí que me impactase en su momento toparme con un ensayo como el de María Sánchez en el que, no sólo se aleja de las formas tradicionales del Nature Writing para hablarnos de algo novedoso si tenemos en cuenta todo lo publicado y escrito acerca del campo español, también el hecho de que la autoría fuese femenina acrecentaron mi interés por esta lectura. Algo me decía que aquel breve ensayo iba a ser importante, que me iba a gustar, que iba a suscitar unas cuantas reflexiones, que estas pulularían por mi cabeza durante meses y que, por supuesto, conseguiría removerme por dentro, sentir nostalgia, revivir, en última instancia, todos aquellos recuerdos de la infancia ya expuestos en el primer párrafo. Se que desde el discurso de alguien procedente de lo urbano suena un tanto vacío, frívolo si lo preferís, y es cierto, yo no sería la más indicada para hablaros de la vida en un pueblo más allá de una experiencia año tras año vivida cuando llega el mes de agosto. Mi visión es la de quien lo vive un rato, tres semanas, un mes como mucho. De quien observa y se impregna. Pero para cuando ha conseguido habituarse, enseguida se tiene que marchar. Uno de mis deseos escritoriles más ambiciosos es llegar a escribir una novela de temática inminentemente rural. Si hasta tengo la idea, un resumen de la trama y los personajes. No obstante, le falta maduración, experiencia, verdad y por supuesto más trabajo de documentación y lectura. En ese sentido, de cara al futuro proyecto novelístico, María Sánchez tiene mucho que enseñarme. 


Estructurado en dos partes, María Sánchez nos toma de la mano y nos conduce a través de la historia de las mujeres que trabajaron y trabajan la tierra cuyo relato, como ya he comentado antes, nunca había sido tenido en cuenta hasta ahora. De ahí la importancia, a mi parecer, del texto que hoy reseño. Al restituir y ponerles voz a todas aquellas pastoras, agricultoras, ganaderas y - en la mayoría de los casos - obreras del hogar el resultado no deja de ser revolucionario. Si cambias el paradigma, el canon, o lo que es lo mismo, el discurso dominante (siempre masculinizado) abres indirectamente un camino para que, futuras generaciones de escritoras, especialmente vinculadas al mundo rural, se atrevan a imaginar historias con personajes femeninos alejados de la concepción tradicionalista o caricaturesca. Además, María Sánchez ha conseguido que se hable de ellas, incluso en los medios de comunicación, desde una perspectiva poderosamente feminista, dirigiendo nuestras miradas hacia el campo, esa España que muchos creen poblada de paletos y personajes pintorescos, esos pueblos en los que las mujeres llevan años luchando por sus derechos en un entorno, recordemos, dominado mayoritariamente por los hombres. Cuando pensamos en la figura del pastor pensamos en eso, en un pastor, pero no en una pastora. Parece que en nuestro imaginario colectivo el que una mujer sepa dirigir y controlar un rebaño de cabras no es concebible. Lo mismo sucede en otros ámbitos. Todos son agricultores, esquiladores, ganaderos, queseros, pescadores en el caso de que el pueblo esté cerca del mar o veterinarios de campo - profesión que ejerce la propia autora - entre otros muchos oficios relacionados. Desde una prosa que sorprende por su sencillez  María asienta las bases de lo que podríamos denominar como feminismo rural, el cual siempre ha estado presente en las reivindicaciones y manifestaciones del Día de la Mujer Trabajadora pero que, en las huelgas de 2018 y 2019 respectivamente ha conseguido por fin visibilizarse. Precisamente de eso trata la primera parte del ensayo, de activar la voz de las mujeres que viven en el campo, y no sólo a aquellas que profesionalmente trabajan en negocios, cooperativas, como autónomas o son dueñas de empresas del ámbito. También a aquellas que han cocinado, limpiado, cuidado de sus hijos, en definitiva, dedicadas a las tareas domesticas que, aún así, cuando sacaban tiempo (por decirlo de alguna manera) no dudaban en ayudar al marido en las tareas agrícolas sin recibir nada a cambio. Sin duda, una reivindicación brutal para esas heroínas invisibilizadas que podemos reconocer en nuestras madres y abuelas. 



Por otro lado, en su segunda parte, Sánchez muestra a través de anécdotas personales y familiares la verdadera realidad de vivir en un pueblo. Haciendo homenaje a las tres generaciones de mujeres importantes para ella - la de su tatarabuela, la de su abuela y la de su madre - desde una mirada entre nostálgica y llena de agradecimiento. A ellas, tal y como escribe en el presente ensayo, les debe mil y un enseñanzas, y de entre todas la más importante: sacar a la luz sus historias para convertirlas en modelos inspiracionales. Por otro lado, María Sánchez - una apasionada de la biología - no deja de exponer sus conocimientos acerca de la fauna y la flora que envolvieron su infancia y de las que bebe todos los días a la hora de desempeñar su trabajo como veterinaria de campo. Su visión de éste no es condescendiente, ni está maquillada, al contrario, la autora la muestra tal y como es, sin paños calientes, destacando la belleza del entorno y las virtudes que puede tener, pero sin esconder las desventajas que a su juicio son las causantes de las dos percepciones de la vida rural: o la extremadamente negativa o la extremadamente idílica. Para lograr un equilibrio, Sánchez apuesta por un trasvase de conocimientos entre el campo y la ciudad. Que el campo adopte algunas de las características de la visión urbanita (conexión a internet, fortalecimiento de las actividades culturales, mejora de comunicaciones...) y que la ciudad, en un acto recíproco, abra sus puertas a nuevas formas de consumo y trasporte más sostenibles y que impliquen un mayor acercamiento a la naturaleza. De esta forma se abriría la veda para acabar con los estereotipos y las concepciones simplistas que tanto daño han hecho a ambos entornos. Y lo mejor de todo es que este discurso tan oportuno y novedoso llega con gran facilidad al lector, sin una pizca de superioridad intelectual, como si con su escritura la autora se aplicase la máxima de "cuanta más gente lo lea mejor". De hecho, hay que reconocer ese acertado toque lírico - no debemos olvidar que María Sánchez cultiva con bastante destreza el campo de la poesía - que de alguna manera acompaña a la perfección su discurso. Reconozco que este aspecto, al principio, fue uno de los que más me chirrió, ya que de buenas a primeras me esperaba una lectura más profunda, con más datos, más voluminosa incluso. Pero tras cerrar la última página llegué a la conclusión de que a veces, un lenguaje sencillo consigue ampliar miras, y más cuando la intencionalidad del ensayo es precisamente la de concienciar a un mayor número de personas, visibilizar una injusticia o reivindicar una forma de mirar al mundo muy particular. Y en ese sentido, a pesar de no toparme con ese texto sesudo que había concebido en mi cabeza, creo que el objetivo se ha conseguido con creces. Por ir poniéndole punto y final a la redacción de la presente reseña, recapitularemos diciendo que Tierra de mujeres es una mezcla entre manifiesto que rompe el espejo de lo preconcebido respecto a lo rural y una profunda reflexión entorno al carácter paternalista, machista y clasista de las ciudades respecto al campo. Además de conseguir que como lectores nos cuestionemos la voz que siempre ha predominado en el mundo rural. Es cierto, Delibes fue un apasionado de la forma de vida de la España interior y uno de los que mejor supo describirla a través de sus novelas. Sin embargo la mirada de Delibes no ahonda en la vida de esa mujer que cuida a sus hijos por la mañana y por la tarde ayuda a su marido con las cabras, en la de esa niña a la que sacaron a los nueve años del colegio para ayudar a sus padres en el huerto o en la de esa anciana que toma la fresca en la puerta de su casa y que ha sido testigo de la evolución de los acontecimientos y de la historia de su pequeña aldea a punto de desaparecer. Ahora, gracias a María Sánchez, existe un aliciente muy poderoso para empuñar el lápiz y contar, por fin, su historia. 

Tierra de mujeres: un libro de descubrimiento, belleza, visibilidad, autenticidad, reconocimiento, recuerdos, experiencias adquiridas, amor por la naturaleza... Un canto reivindicativo al trabajo de la mujer rural. 

Frases o párrafos favoritos: 

"Es obvio que el papel de la mujer en el medio rural es fundamental y que no es posible un territorio sin una política agraria que tenga en cuenta la perspectiva de género. Que la lucha de las mujeres ha permitido recuperar su espacio y levantar la voz sin miedo. Porque está unidas, porque se reconocen y pelean juntas por sus derechos, caminan hacia la igualdad. ¿Pero qué ocurre con las mujeres que siguen a la sombra?"

¡Un saludo, a seguir leyendo y feliz verano!

lunes, 21 de noviembre de 2016

RESEÑA: Ha vuelto.

HA VUELTO

Título: Ha vuelto. 

Autor: Timur Vermes (Núremberg 1967) de madre alemana y de padre húngaro, estudió Historia y Ciencias Políticas en Erlangen y luego trabajó como periodista. Ha escrito para el Abendzeitung y el Express de Colonia y ha colaborado en varias revistas. Ha participado en cuatro libros firmados por otros, y dos más están en preparación. Ha vuelto se ha convertido en un éxito de ventas en Alemania y ha despertado un encendido debate entre los lectores y críticos. Desde su lanzamiento, la novela ha sido traducida a más de treinta y dos países. 


Editorial: Seix Barral y Booket.

Idioma: alemán. 

Traductor: Carmen Guager. 

Sinopsis: es el verano de 2011. Adolf Hitler despierta en un descampado en el centro de Berlín. No hay símbolos nazis, reina la paz, las calles están invadidas por extrajeros, y Alemania está gobernada por una mujer rechoncha que hace lo que quiere en Europa. Sesenta y seis años después de su caída, el resucitado Hitler triunfa en la televisión como perfecto imitador del Führer, un cómico genial. Pero él no bromea en absoluto. La fama es la plataforma perfecta para retomar su carrera política. 

Su lectura me ha parecido: impactante, desternillante, rabiosamente actual, dinámica, muy reflexiva, valiente, contundente, inquietante...Queridos lectores y lectoras, como historiadora, pero también como persona, me encanta estar informada de todo. Supongo que son gajes del oficio y que no se pueden dejar a un lado, pero, es imposible que una servidora no se interese por lo que sucede en el mundo cada día. Normalmente me informo a través de los principales medios de comunicación, tanto en prensa escrita, televisiva como desde plataformas virtuales, siempre contrastando las opiniones, no quedándome con una sola. Y si esa información considero que es insuficiente o esta tergiversada, que es lo que siempre suele pasar, acudo a los medios y a las voces más lúcidas y de calidad. Incluso ya transcurrido un tiempo, busco si se han publicado artículos en revistas especializadas del tema que me interesa en ese momento. En definitiva, es imposible pedirle a una mujer de formación histórica y de actitud crítica que no se interese por los acontecimientos, los discursos, los gestos o las imágenes. Por todo ello, y porque creo que éste y no otro es el mejor momento, he decidido adelantar la reseña del libro que hoy os presento. Una novela que llegó a mi vida en un momento realmente duro, que logró aliviar ese mal trago, que al instante se convirtió en uno de mis libros de cabecera y que, por si fuera poco, su lectura coincidió con uno de esos momentos que quedarán gravados en la retina de muchos de nosotros y que, dios no lo quiera, puede hacer retroceder en derechos y libertades a una de las potencias mundiales más importantes del mundo. En fin, me complace presentaros a Ha vuelto: el necesario, irreverente y reflexivo descubrimiento literario de esta temporada. 


La historia de como Ha vuelto llegó a mis manos, y espero que con el tiempo, a engrosar los estantes de mi apreciada librería, sucedió hace poco. Todo empezó con una recomendación por parte de mi pareja, hablaba maravillas de él y estaba deseando leérselo. Unos pocos días después de tener aquella conversación, por casualidades de la vida, lo vimos expuesto en la FNAC, entre otros muchos títulos de gran envergadura literaria. Aquel día lo ojeé y sinceramente, me pilló la curiosidad por leerlo, tanto que cada vez que visitábamos alguna librería, mis ojos no podían evitar dirigirse hacia aquella explícita portada. Pasaban los días y los meses, y de pronto, a finales del mes pasado, mi abuelo ingresó en el hospital.  En ese momento la cotidianidad del día a día se paralizó por completo y todo era un ir y venir de casa al hospital, de muchos nervios y de tardes en la que no podías dejar de darle muchas vueltas a la cabeza. Es desde esa situación cuando llegamos al viernes 4 de noviembre de este año, un día en el que, en medio de mucha tristeza, tomé la decisión de marcharme a ver a mi pareja. Recuerdo que se me hizo algo tarde a la hora de coger el tren, así que, llevada por un irracional impulso, me dirigí a la biblioteca más cercana. Necesitaba hacer tiempo hasta la hora de coger el siguiente, es más, en cierto modo, necesitaba encontrar algo desesperadamente, algo que lograse distraerme y ocupar mi cabeza en algo que no fuera lo que estaba sucediendo en el hospital. Y fue entonces cuando de pronto, Ha vuelto se presentó ante mi como la solución, mi remedio, lo que de verdad necesitaba para alejarme por completo de la realidad. Recuerdo que pasé una tarde maravillosa junto a mi pareja, hasta que llegó la hora de volver a casa, una casa en la que no encontré a nadie y en la que aguardé a la espera de que mis padres viniesen con noticias. Aquel día mi abuelo falleció, y en mis noches de lectura, Ha vuelto siempre estaba ahí para sacarme alguna sonrisa y para envolverme en una historia que ha marcado un antes y un después en mi corpus de lecturas predilectas. ¿El cómo he acabado por adelantar la reseña? Muy fácil, la victoria de Trump, el Brexit y el peligroso auge de la ultraderecha lo justifican con creces. Más actual, imposible. 


En lo que respecta a la crítica, en primer lugar tenemos que comentar y aconsejar que Ha vuelto es una novela a cuya lectura hay que ir abierto de mente, totalmente, en canal por ser más explícitos. No es necesario recordar que este libro ofrece una crítica, una sátira sobre un momento histórico no muy alejado de nuestro tiempo actual y que ello no quiere decir que el autor simpatice con las ideas de el peculiar protagonista. Tener esto muy en cuenta antes de iniciaros con la lectura de Ha vuelto, porque si no, corréis el riesgo de indignaros antes de hora. En segundo lugar, el libro presenta una lectura amena, sencilla, algo descriptiva, pero llena de datos y de información que vienen muy bien a la hora de conocer mejor la personalidad de cada uno de los personajes, en especial el del protagonista. Algo que complementado con una narración en excelente primera persona, nos adentra en lo más profundo del pensamiento del ex dictador y en las contradicciones que él encuentra, sirviéndonos como recurso literario que permite profundizar aún más si cabe en la psicología de dicho personaje. En tercer lugar, si, hay que decirlo, el protagonista de Ha vuelto no es otro que el temible Adolf Hitler, un personaje de gran importancia histórica y que cuyas atrocidades cometidas durante su gobierno las conocemos muy bien todos. Por ello, y porque el lector en mi más sincera opinión, está muy poco acostumbrado a este tipo de historias, impacta toparte con esa premisa. A mi me chocó, todo hay que decirlo, pero a medida que vas avanzando en la historia entiendes que el autor ha elegido a Hitler y como es interesante desde esa mirada se permitirse el lujo de criticar la sociedad en la que vivimos, y lo más impresionante de todo, criticarla a partir de la mirada de uno de los hombres más despiadados y fanáticos que ha conocido la historia. Cabe comentar que ha tratado de novelizar en más de una ocasión a Hitler sin mucho éxito, convirtiéndose Ha vuelto en el mejor retrato literario de el Führer que haya leído, humanizándolo, bajándolo de esa mitología que siempre lo ha rodeado, acercándolo a un terreno inexplorado hasta entonces. En tercer lugar, no debemos pasar por alto que nos encontramos ante una novela de humor, de humor negro, de humor ingenioso, de humor con segundas. Algo que Vermes logra insertando a Hitler, anacrónico como él mismo, en la Alemania de 2011, una Alemania donde reina la democracia, donde se asienta una sociedad multicultural, en la que la globalización ha penetrado con gran fuerza y donde no queda nada del pasado nazi. Las situaciones que ésto origina son realmente divertidas, algunas llegando a provocar la risa del lector. Te ríes a pierna suelta, incluso de auténticas barbaridades, pero siendo consciente en todo momento del tacto y del buen gusto empleado por el autor a la hora de describir los conflictos. Por último, un capitulo a parte merece el cambio de registro de la novela a medida que nos vamos acercando al final, en el que el autor no se anda con rodeos cambiando el tono, dejando el humor de lado y tornándose en un discurso mucho más oscuro y serio. Al fin y al cabo nos encontramos ante el verdadero Hitler, al de carne y hueso, no ante un simple imitador grandes dotes para la interpretación, por lo que de este modo el autor resuelve la historia con un final chocante, de incertidumbre absoluta, de gran calado reflexivo. En definitiva, uno de los mejores finales que una servidora haya leído hasta la fecha. 


Llegados a este punto, el que sin duda tenía más ganas de redactar, cabe exponer una reflexión a corde con la historia y el momento histórico que estamos atravesando hoy en día. Ya hablé de ello en un artículo que redacté hace relativamente poco, y es que nos encontramos ante un panorama político en el que se han abandonado las formas tradicionales y los discursos convencionales. Si algo han demostrado las elecciones en EEUU es que el carisma, el dinero, la parafernalia y el soltar la mayor barbaridad que a uno se le pueda pasar por la cabeza es resultado de votos. Lo hemos visto con Donald Trump, no hace falta que recuerde sus descalificativos hacia las mujeres, los inmigrantes, los integrantes de comunidades étnicas y un largo etcétera. Por no hablar de sus puestas en escena, siempre rodeado de su millonario clan familiar, y de su discurso en el que los gestos jugaban un papel fundamental. A Trump le ha tocado un contexto en el que la crisis económica ha provocado mucho paro, sobretodo en estados industriales, lo que ha dado alas a que exista un latente sentimiento racista y una reivindicación por la supremacía blanca que pide un cambio. Donald Trump, aunque muchos no quieran verlo, se ha ganado el favor de todos aquellos descontentos con la anterior administración. Algo muy parecido le pasó a Hitler, desde otra época diferente, pero en el que la crisis, el paro y un creciente antisemitismo se vislumbraban en el horizonte. En Ha vuelto, nos encontramos ante el Hitler de los años 30 y 40, cuyas ideas y acciones son condenables por todos, pero que sin embargo, logra apoyo popular gracias a soltar una calamidad tras otra en un programa televisivo de humor. Enseguida se gana el respaldo de muchos, que le jalean, le aplauden y que incluso le paran en la calle para hacerse selfies. Pero lo que nadie sabe es que el que para todos es un actor, en realidad es el mismísimo Hitler, que ha vuelto para tratar de reconstruir lo perdido. Por ello viene muy bien la lectura de esta novela en los tiempos que corren, porque te obliga a ser consciente de que la política ya no es lo que era, y de que ya no se vota al candidato más apropiado, sino al más polémico. Se nota que esta novela la ha escrito un historiador, y lo más increíble de todo, en un país en el que a pesar de que Ha vuelto ha suscitado debate, goza de gran salud democrática en ese sentido. No me quiero imaginar si aquí en España a alguien se le ocurriera escribir una novela similar, pero en la que el protagonista fuese Franco. Seguro que todo el mundo se le echaría encima, acusando al valiente autor o autora de facha, sin duda producto de la ignorancia generalizada y de no haber cerrado heridas. Ha vuelto: una historia de humor, sátira, situaciones cómicas, crítica, oscuridad, incertidumbre...Una novela capital para entender nuestro presente y tal vez nuestro futuro. 

Párrafos o frases favoritas: 

"-¿Interpreta también otros papeles? - preguntó -. ¿Le he visto alguna vez?
-No soy actor - respondí, seguramente de un modo algo brusco. 
-Claro que no - dijo él, y puso una cara curiosamente seria. Luego me hizo un guiño -. ¿Dónde trabaja? ¿Tiene un programa?
-Por supuesto - respondí -, desde mil novecientos veinte. Usted, en su condición de compañero de raza, conocerá los veinticinco puntos.
Asintió con vehemencia. 
-Sin embargo, no le he visto en ninguna parte. ¿Tiene algún folleto? ¿O una tarjeta?
-No, lo siento. - dije contristado -, los papeles y los mapas están, en su totalidad, en el centro de operaciones."

Película/Canción: en el año 2015 se estrenó la adaptación de Ha vuelto de la mano del director alemán David Wnendt y con Oliver Masucci en el papel de Adolf Hitler.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

martes, 24 de junio de 2014

RESEÑA: El Perfume

EL PERFUME
 
 
Título: El Perfume.
 
Autor: Patrick Sückind (Ambach 1949), curso estudios superiores en Múnich y en Aix-en-Provence, centrándose principalmente en el aprendizaje de la Historia. Dramaturgo y guionista, con residencia habitual en París, es autor también de relatos cortos, además de escribir el argumento de una serie de televisión junto a Helmut Dietl. Su salto a la fama se produjo con El Perfume, novela con la que irrumpió apoteósicamente en el mundo de la narrativa y que con el paso de los años ha acabado convirtiéndose en un clásico. Hombre en absoluto inclinado a dar tres cuartos al pregonero, en lo que se refiere a su vida privada, no concede entrevistas a la prensa y asegura que "lo que tiene que decir un escritor lo dice en sus libros". Patrick Suskind también es autor de La Historia del Señor Sommer, El Contrabajo o La Paloma entre otros títulos.
 

Editorial: Seix Barral.

Idioma: alemán.

Traductor: Pilar Giralt.

Sinopsis: Jean-Baptiste Grenouille posee una nariz privilegiada que le permite identificar a larga distancia, incluso a través de las paredes, cualquier efluvio. Es un atributo, sin embargo, que tiene una contrapartida, Grenouille no despide olor alguno. La verdad es que Grenouille es un individuo maldito, un monstruo. Quinto hijo de una mujer a la que decapitaron, acusada del asesinato de los cuatro hermanos de Grenouille, éste se salvó de puro milagro, aunque el destino que le aguardaba estaría marcado por el crimen. El homicidio iba a ser su vocación. Supersticioso, psicópata, Grenouille cree que su cuerpo asumirá el olor de la persona a la que sacrifique; que al asesinar, por ejemplo, a una joven de piel fragante, el aroma de la víctima se transmitirá automáticamente a él. Impulsado por esa obsesión, Grenouille emprende una carrera criminal en la que el instinto asesino lo impulsa a matar una y otra vez, lanzado fatalmente a una carrera en la que cada homicidio es más escalofriante que el anterior.

Su lectura me ha parecido: fabulosa, excelente, terrorífica, escalofriante, morbosa, siniestra, ambiciosa, original, impactante, obsesiva....Que más me queda por decir de uno de los libros que  más  ha conseguido meterme miedo en el cuerpo por las noches. A simple vista, sin haber ojeado previamente su contenido, te puede parecer, con sus escasas 253 páginas, un libro sencillo de leer, rápido, entretenido, que no puede llegar a considerarse una gran novela. Pero no se engañen lectores y lectoras, porque El Perfume, esconde infinidad de aromáticos matices, de interesantes reflexiones, de innumerables contrastes, de estudios psicológicos exhaustivos, de personajes únicos e irrepetibles, de una ambientación acertadísima, de constantes sorpresas narrativas, de una profundidad abrumadoramente espectacular...En definitiva, nos encontramos ante una trama y una novela tan magistral y tan imprescindible que debería de considerarse su lectura con más insistencia en todos los sectores de la población. El mundo se merece descubrir novelas ejemplares, y esta, es una de ellas. Sin más dilación, lectores y lectoras os presento a El Perfume: el talento y la originalidad en persona.

Mi historia con El Perfume no comenzó con haberlo visto expuesto en los escaparates de las grandes librerías de mi ciudad, ni por asomo, de hecho, desconocía su existencia. Esa ignorancia con respecto a este libro imperó en mi hasta que me topé por sorpresa con su adaptación cinematográfica. No recuerdo exactamente quién fue o fueron mis acompañantes esa tarde de cine, pero lo que si se es que la película causó un gran impacto en mi retina, quedando gravada en ella imágenes tan impactantes a la vez que asquerosas, al igual que poco a poco, fui atesorando en mi cabeza aquella trama tan perfectamente urdida que no hacía más que plantearme inquietudes y alguna que otra duda. Al poco tiempo de haber visto la película, me enteré de que existía un libro, en el cual, se había basado la cinta. Al mismo tiempo, también supe casi por casualidad, que dicho libro reposaba, desde hacía algunos años, no se cuantos, pero deben ser bastantes, sobre un estante de la librería, mi adorada y apreciada librería, la que tantas alegrías me ha dado y que escondía más talento del que yo antes imaginaba. Recuerdo que cogí el libro entre mis manos, y a primera vista no me pareció la mejor portada del mundo, ajada, amarillenta, y con un dibujo un tanto perturbador, un diseño que distaba completamente de la portada actual del libro. Sin embargo, su contenido prometía tanto que era imposible que pasase desapercibido. Estaba a punto de tomar una decisión cuando de pronto, algo hizo que al final, dejase de nuevo el libro en la estantería. No me preguntéis que fue porque sinceramente no me acuerdo, y la verdad, todavía sigo preguntándome por qué no me lo leí entonces. El Perfume reposó durante algunos años más en la estantería hasta que decidí atreverme por fin con su lectura, una lectura que señoras y señores me dejó bastante impresionada, hasta el punto de creer que, por las noches, se aparecía Jean-Baptiste Grenouille para olisquearme de arriba a bajo para cumplir sus más siniestros propósitos.

 
Ante todo, me gustaría explicaros en este espacio, que para eso está, por qué considero a esta novela un modelo a seguir. En primer lugar, tengo que destacar absolutamente su composición estilística, especialmente descriptiva, pero sin llegar a resultar desesperante o aburrida, recreándose especialmente en los aspectos más oscuros del libro, girando obsesivamente en torno a la inquietante personalidad del protagonista, creando un halo de tensión y sigilo, que nos obliga a estar alerta constantemente, porque en cualquier momento ocurren giros inesperados, aunque definitivos para la trama. Otro aspecto positivo de la lectura de El Perfume es el hecho de que a pesar de en que la sinopsis del libro nos de la impresión de estar destripándonos media novela, en realidad solo nos prepara para una trama, que aunque sigue ese curso de asesinatos y obsesiones, nos sorprende con elementos que el lector no se espera y que chocan violentamente en la retina, no quiero ser acusada de hacer spoilers, pero sólo os digo que el final de este libro, es el que menos te esperas y que sin duda, da para muchas reflexiones. Seguidamente, os comento que El Perfume nos introduce en un contexto histórico muy oportuno: la Europa del siglo XVIII,  caracterizada por los abusos del sistema del Antiguo Régimen, la falta de derechos y libertades del pueblo, las transformaciones en las ciudades y en la que comenzaron a aparecer figuras clave de la ilustración como la de Volataire, Montesquieu o Rousseau. Una época turbulenta, de gran agitación social en la que la nobleza hacía gala de su poder y de su derroche, mientras el pueblo, ese pueblo hambriento, sobrevive día a día en un clima de injusticia y de miseria, asociada entre otras cosas, a los olores amargos, repugnantes, desagradables; que contrastaban notablemente con los perfumes a lavanda o a rosas que la nobleza exhibía. El utilizar el mundo del perfume, su elaboración, su significado, su función, para hacer esta distinción social, hace que esta novela adquiera personalidad, además de denotar una gran originalidad por parte del autor. Finalmente, me gustaría destacar que El Perfume, tal y como sucede con El Nombre de la Rosa, es un libro más de terror que policíaco, aunque también podía ser por tratar la historia de un asesino en serie, insertado dentro del género de la novela histórica. Una vez más, asistimos a una unión de géneros literarios fantástica y que Süskind ha sabido conjugar con gran maestría.


En una de las pocas entrevistas que se le ha hecho al controvertido autor de este libro, aseguró con firmeza que: Jean-Baptiste Grenouille soy yo, y también son todos los demás. Ante todo no os asustéis, no quiere el autor decir en ningún momento que él es un asesino ni que todos por ende lo somos. Quién piense eso es que no ha entendido nada, y que tampoco ha sabido captar una de las moralejas fundamentales que nos transmite El Perfume. A lo largo de la historia de la humanidad siempre ha existido ese deseo de crear una unidad, una uniformidad, una homogeneidad entre seres humanos que se caracteriza por tener unas mismas cualidades físicas, un mismo nivel intelectual, un canon de belleza imperante, una serie de posesiones materiales...En fin, un conjunto de factores que hacen que esas personas que los poseen sean la cúspide de la sociedad. Sin embargo, como en el mundo nadie es perfecto, el ser humano presenta defectos, diferentes y generalizados, ambos hay, que le impiden integrarse y participar de esa homogeneidad establecida. Esto no sería grave si no fuese por el hecho de que el ser diferente, siempre, y la historia lo ha demostrado con creces, siempre ha condicionado al ser humano, negativamente por supuesto, hecho que además, se ve incluso en la cotidianeidad del día a día. Por todo ello, y por miedo a sentirse rechazados por la sociedad, el ser humano ha pretendido llegar a alcanzar ese ideal bello, a luchar por llegar a tener un mejor futuro, a poseer todo aquello que no poseemos y que nos hace sentir en la cúspide. Sin embargo, todo esto se complica cuando entra en juego la avaricia, si, ese monstruo que se esconde en nuestro interior y que de vez en cuando saca nuestro lado más perverso, esa avaricia, incontenida, puede resultar fatal. Con todo este planteamiento, no puedo estar más de acuerdo con las palabras de Süskind, claro que si, todos somos Jean-Baptiste Grenouille, aunque nos cueste reconocerlo, todos hemos ansiado alguna vez con llegar a alcanzar nuestras ambiciones, nuestros sueños, nuestros objetivos, por muy utópicos que sean, y algunos pocos, sin importar si alguien sale perjudicado en el intento. El Perfume: una historia de terror, deseo, perversión, ansias, oscuridad.... Un conjunto de fragancias y matices que impregnará al lector del mejor de los olores.

Frases o párrafos favoritos:

"Todo lo aspiraba, todo lo absorbía. Y tampoco reinaba ningún principio estético en la cocina sintetizadora de olores de su fantasía, en la cual realizaba constantemente combinaciones odoríferas. Eran extravagancias que creaba y destruía en seguida como un niño que juega con cubos de madera, inventivo y destructor, sin ningún principio creador aparente."

Película/Canción: en el año 2006 se estrenó la primera y única adaptación cinematográfica que existe. Con unas de increíbles escenas al aire libre, contando con 160 extras, unos 150 artistas de la Fura dels Baus, con un amplio despliegue de medios no exentos de errores garrafales (como por ejemplo pretender hacernos creer que el Ponte Vecchio se erige sobre las turbulentas aguas del Sena) y contando con un reparto plagado de caras conocidas como las de Dustin Hoffman (Kramer contra Kramer) o Alan Rickman (Harry Potter) y caras desconocidas hasta el momento como las de Rachel Hurd-Wood (Mañana, cuando la Guerra empiece) o la de Ben Whishaw (Skyfall) cuya interpretación de Jean-Baptiste Grenouille fue muy elogiada y aclamada por la crítica.