Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

RESEÑA: Versiones de Nosotros.

VERSIONES DE NOSOTROS


Título: Versiones de Nosotros. 

Autor: Laura Barnett (Londres 1986) es una escritora, periodista y crítica teatral británica. Estudió Filología Hispánica e Italiana en la Universidad de Cambridge y periodismo en la City University de Londres. Ha trabajado en The Daily Telegraph y en The Guardian. Actualmente escribe reportajes y artículos de cultura para The Guardian, The Observer y Time Out, entre otros periódicos. Ha publicado una serie de relatos, con los que ha ganado diversos premios, y un ensayo, Advice from the Players, un compendio de consejos para actores. Fue seleccionada como una de las "nuevas caras de la ficción" en enero de 2015 por The Observer. Versiones de Nosotros es su primera novela, convirtiéndose en el libro del mes de junio del año 2015 en las librerías Waterstones. 


Editorial: Alianza Editorial. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Mª del Puerto Barruetabeña Diez. 

Sinopsis: Cabridge, 1958. Eva y Jim tienen diecinueve años. Eva estudia Literatura y le encanta escribir; Jim, Derecho pero su verdadera vocación es la pintura. Sus vidas se van a cruzar un día en que Jim va caminando y Eva, que se dirige a la facultad en bicicleta, tiene que girar bruscamente para no atropellar a un perro. Lo que pasa después va a marcar el resto de sus vidas. Versiones de Nosotros nos narra tres posibles futuros de Eva y Jim después de aquel primer encuentro, juntos y por separado, en los que su historia de amor surcará diferentes caminos y dará distintas vueltas hasta desembocar en el presente. Caminos que van del Cambridge de finales de los años cincuenta al Londres actual, pasando por Nueva York, Cornualles, París, Roma y Los Ángeles; de la juventud a la vejez a través de bodas, hijos y toda una serie de ilusiones y desencantos, éxitos y fracasos, de ambos.

Su lectura me ha parecido: sutil, intensa, atrayente, muy original, ágil, luminosa, triste, amena, romántica sin caer en lo cursi...Ayer, una persona me dijo lo siguiente: "la literatura siempre ha estado ahí, en los buenos y en los malos momentos, aportándome y acompañándome." La frase continuaba, y aunque ésta salió a relucir en referencia a otro tema concreto, no puedo evitar pensar que esa sensación la experimentamos a diario todos los que, de alguna forma u otra, amamos y respetamos a los libros. El lector, el aficionado a la lectura, a la mala o buena literatura, sabe perfectamente de lo que le estoy hablando. Siempre en nuestro baúl de los recuerdos mantendremos guardadas ciertas lecturas, y como era de esperar, éstas, acompañan el discurrir de la vida como un compañero de viaje más. Hay lecturas que nos levantan el animo, que nos hacen olvidar los problemas, que nos causan gran estupor, que nos conciencian sobre los problemas reales, que nos hacen apreciar los pequeños detalles, que nos hacen llorar, que nos hacen compadecernos del protagonista, que hacen que nos veamos reflejados en sus actos, que nos ayudan a sobrellevar una pérdida, que nos recuerdan que hay que ser fuertes, que nos hacen la esperan más corta, que nos hacen creer que todo, absolutamente todo, es posible. Este libro que hoy tengo el placer de reseñar, vino como agua de mayo en un momento en mi vida realmente complicado y de verdadera frustración, un libro que logró sacarme de la tristeza y afrontar este curso que empieza con más ganas que nunca. Versiones de Nosotros: un trío de historias versando sobre uno de los grandes temas literarios.


La historia de como Versiones de Nosotros llegó a formar parte de mi adorada librería es simple, pero diferente al momento en el que decidí leérmelo. La primera vez que vi el libro fue en el catálogo de novedades de Alianza Editorial, una de las editoriales con las que colaboro, y sinceramente, me atrajo al instante. Primero su portada, tan bien escogida, y después su sinopsis, la idea de una historia narrada desde tres perspectivas que avanzan juntas y a la vez en el tiempo me pareció de lo más original, así que en cuanto se me presentó la oportunidad, no dudé en pedirlo a la editorial, pensando que ésta sería una de mis lecturas de agosto. Pero lo cierto es que por las circunstancias en las que me hayaba en el momento en el que recibí el libro, su lectura se adelantó necesariamente. Unos días antes, había tomado una decisión muy importante, de esas que marcan tu vida académica creo que para bien, aunque en aquellos instantes me costó mucho asumirlo. No llegaba a realizar un Trabajo Final de Máster en condiciones, en buenas condiciones quiero decir. Me faltaba profundidad, leer más completar muchos de los apartados, y tanto mi tutora como yo eramos conscientes de que si presentaba al tribunal un trabajo de esta guisa, podía pasarlo con una bajísima nota, incluso corría el riesgo de suspender. No fue una decisión fácil, lo reconozco, y aunque tras aquella tutoría antes de las vacaciones me fui con la sensación de haber tomado la decisión correcta, es decir, reanudar la investigación y presentar el TFM en el curso que hoy iniciamos, con mejor perspectiva y con las miras puestas en lograr una calificación muy alta, no pude evitar sentirme mal. Primero por mi misma y después por las personas que me querían y que confiaban en mi. Y entonces, en medio de aquellos días en los que el sentimiento de culpa y de decepción conmigo misma campaba a sus anchas, apareció Versiones de Nosotros, cuya lectura me ayudó a superar en parte mi bajo estado de ánimo, a creer un poco más en el destino y a soñar con que algún día visitaré todos y cada uno de los escenarios donde se desarrolla la novela.


En lo que respecta a la reseña propiamente dicha, comenzaremos diciendo que Versiones de Nosotros presenta una lectura ágil, amena, sosegada, pausada, pero que irremediablemente te mantiene enganchado en todo momento. Quiero pensar que ésto se debe a la historia, pero sobretodo, a la forma en la que ésta esta narrada. El libro está contado desde tres perspectivas, partiendo desde el punto en el que los protagonistas, Eva y Jim se conocen accidentalmente y por casualidad, se abren ante el lector tres posibles historias: una juntos, otra por separado y una tercera de la que no me gustaría hacer spoilers y que me parece la mejor de todas. Este hecho hace que el lector en un primer momento se sienta ligeramente confuso, pues, en muy pocas ocasiones encontramos novelas narradas de esta forma y aunque al principio tengas que volver una vez y otra atrás para poder recordar lo que has leído para no hacerte un lío, enseguida se le pilla al punto al libro. Sin duda, un elemento que desprende originalidad y frescura a la trama y a la novela en su totalidad. Seguidamente, como sucede en este tipo de libros, la acción avanza y se desarrolla a lo largo de un tiempo, determinado por un principio, finales de los años 50, y un final, un tiempo próximo a la actualidad, por lo que el lector puede apreciar los acontecimientos históricos, sociales, culturales, pero sobretodo mentales de los protagonistas y del universo que los envuelve. Por otro lado, junto con el estilo, los paisajes y escenarios donde se ambienta la novela adquieren gran importancia. París, Londres, Los Ángeles, Roma...Todos ellos muy clásicos, pero sin duda, los lugares que me han parecido curiosos han sido Cornualles y Cambridge. El primero no lo conocía visualmente, es más, os confieso que he tenido que teclear "Cornualles" en Google porque sentía una tremenda curiosidad, y lo cierto es que es un paisaje marítimo realmente espectacular y que me ayudó a cuadrar uno de los momentos temporales del libro. El segundo es el que más me gusta, y aunque de él sólo tenía como referencias visuales la famosa Universidad, un programa de "Españoles por el Mundo" y la película de La Teoría del Todo, lo cierto es que el lugar como escenario literario me enamoró. Ese halo de juventud, alegría, jovialidad, pero también de seriedad, prestigio e intelectualidad que desprende la ciudad siempre me han parecido interesantes a la hora de darles forma novelada, y lo cierto es que la autora lo ha logrado con creces. Finalmente, sólo me queda apuntar que no nos encontramos ante una pastelada de novela, ni ante una historia de amor vacía de contenido, Versiones de Nosotros explora muchos terrenos que otras novelas románticas no hacen, lo que la convierte en una novela singular y que enamorará tanto a los amantes del género como a los que no.


Para finalizar la redacción de esta reseña, me gustaría hacerlo, esta vez y porque la ocasión lo brinda, con la principal reflexión que uno extrae nada más dar por acabada la lectura de Versiones de Nosotros. La novela, como he mencionado al principio, nos narra tres posibles historias, tres posibles caminos, tres posibles futuros en los que Eva y Jim viven de forma diferente y cuyas circunstancias son trascendentales. Con esto, el libro nos habla sobre las circunstancias excepcionales, los cambios de sentido, los derroteros de la vida, las diferentes formas de amor, las concepciones del recuerdo, de las decisiones a tomar, del peso del pasado y de las acciones, pero sobretodo, de "lo que pudo ser". Muchas veces, llega un momento en la vida de toda persona en la que es inevitable echar la vista atrás, para valorar tus propias experiencias y las circunstancias que te llevaron a estar donde estas en ese mismo instante. Y en ese proceso, la pregunta que siempre suele asaltar nuestra mente es la siguiente: "¿Qué hubiera pasado si...?" El ser humano es insaciable, eso todo el mundo lo sabe, pues siente la necesidad de saber más, hacer preguntas, hacerse preguntas, todo con la intención de desentrañar lo imposible. Es decir, tratar de averiguar que hubiese sido de nosotros si nos hubiésemos desviado del camino correcto, del que creemos que es el mejor, el que nos ha aportado una serie de cosas y de consecuencias a nuestra existencia, las cuales pueden ser buenas o malas, dependiendo del caso. Siempre podemos tirar de la imaginación, de la experiencia, de la razón, incluso en ese proceso podemos llegar a desenterrar sentimientos latentes, regresando éstos con fuerza a nuestros corazones, provocando que tratemos de enmendar el pasado a la desesperada, rendir cuentas, o por ejemplo recuperar un amor, un amigo, un pariente, un lugar. En la vida escogemos muchos caminos, equivocados o acertados, pero lo que es imposible, lectores y lectoras, es que logremos dar respuesta a esa pregunta a ciencia cierta, pues no somos adivinos. Sólo nos queda especular, y tirar de la imaginación, como ha hecho Laura Barnett, para tratar de responder a esa incógnita desde el terreno literario. Versiones de Nosotros: una historia de amor, decisiones, sueños, promesas, tiempo, tristeza, alegría, reencuentros, desencuentros...Un libro que os hará pensar y querer seguir adelante.

Frases o párrafos favoritos: 

"Los cuadros estaban colgados en la pared del fondo del estudio: tres paneles unidos por bisagras, un poco ladeados para cerrarlos.(...) Una mujer de pelo oscuro, mirando hacia el lado opuesto a donde esta el espectador, hacia el hombre que está sentado detrás de ella con expresión vacía, inescrutable. Ese es el tercer panel del tríptico. Los otros dos son casi iguales, solo que con pequeñas variaciones: en el primero la mujer está sentada y el hombre de pie; en el segundo están los dos sentados. Otros pequeños detalles de la habitación también varían: la posición del reloj de la pared, las tarjetas y las fotografías de la repisa; el color del gato que está tumbado en el sillón."

Película/Canción: aunque sería un experimento cinematográfico realmente interesante, todavía no hay noticias de una posible adaptación. Hasta que eso se produzca os dejo con el book trailer de la novela y con la pieza de banda sonora que me ha acompañado durante la redacción de esta reseña:



¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Alianza Editorial

lunes, 5 de septiembre de 2016

RESEÑA: En la Niebla

EN LA NIEBLA


Título: En la Niebla. 

Autor: Richard Harding Davis (Filadelfia 1864-1916). Hijo de un destacado periodista y de la escritora Rebecca Harding Davis, pasó por varias universidades antes de trabajar como redactor para diversos medios. Sus crónicas en el New York Evening Sun sobre las inundaciones de Johnstown y la primera electrocución criminal llamaron la atención del público. A partir de entonces, empezó a colaborar con Harper´s Weekly, Scribner´s Mafazine o The Times, convirtiéndose en uno de los principales corresponsales de su tiempo al cubrir la Segunda Guerra de los Bóer, la Guerra Hispano-Estadounidense y la Primera Guerra Mundial, donde estuvo en el Frente de Salónica. Fue amigo de Theodore Roosevelt y sirvió como inspiración al ilustrador Charles Dana Gibson. Entre sus obras de ficción destacan Soldiers of Fortune (1897) llevada al cine en dos ocasiones y En la Niebla (1901). Murió en su ciudad natal a consecuencia de un infarto, mientras mantenía una conversación telefónica. 


Editorial: Ardicia. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Julián Gea. 

Sinopsis: la noche posterior a la gran niebla de 1897, en el club para caballeros más exquisito del mundo, el londinense The Grill, cinco de sus socios tratan de reconstruir con sus respectivos testimonios las piezas de un doble asesinato. Una casa perdida en la bruma, un explorador del continente africano que regresa de entre los muertos, una princesa rusa con un escandaloso pasado y un resolutivo detective de la Scotland Yard serán los protagonistas del misterioso suceso.

Su lectura me ha parecido: adictiva, penetrante, intrigante, absorbente, potente, original, astuta, inteligente, sorprendente, llena de tópicos...Hace unos días tuve el placer de entrevistar a dos excelentes blogueras, administradoras de un blog de reseñas literarias muy completo e interesante que desde aquí recomiendo encarecidamente. En ella, y que esto sirva como avance, una de ellas destacó un aspecto muy importante dentro del actual panorama editorial español, y es que, las editoriales de renombre, suelen reeditar una y otra vez los mimos libros dentro de la literatura universal. En este sentido, destacó el papel fundamental que juegan algunas editoriales, en su mayoría pequeñas, que han proporcionado al gran público historias coetáneas a los grandes libros, pero que sin embargo, no han tenido la misma difusión. Al leer esta respuesta, no pude evitar asentir con franqueza y convicción, pues tiene razón, no hay más que echar un vistazo a las estanterias de literatura universal de cualquier librería. Existen cientos y cientos de ediciones de El Quijote, las obras de Shakespeare, las de Oscar Wilde, Stevenson, Austen...Y es cierto que me encanta adentrarme en ellos, algunos los tengo pendientes incluso, pero doy las gracias a todas aquellas editoriales pequeñas que nos han traído al imaginario novelas, autores, personajes y formas de escribir desconocidas para el gran público las pueda disfrutar. La novela que hoy tengo el placer de reseñar ha sido uno de esos gratos descubrimientos y que gracias a Ardicia y su inestimable colaboración, hoy presento ante vosotros. En la Niebla: la clasica novela policíaca inglesa desde la mirada de un estadounidense.


Esta novela de misterio y de sospechas llegó a mis manos de una forma bien sencilla. Como muchos bien sabréis, sobretodo los que habitualmente visitáis este espacio, una servidora siente especial debilidad por los clasicos, tanto los grandes, como los que una va descubriendo por sorpresa a lo largo de la vida. Por aquel entonces, unas semanas antes de que acabase el curso, me había dado por apuntarme en una libreta no sólo libros interesantes para leer, también, el nombre de las editoriales que los publicaban. Ya me encontraba colaborando con algunas editoriales, pero en mi interior, deseaba hacerlo con alguna que publicase libros nuevos, clasicos reedescubiertos en mi país, novelas que me hiciesen pensar y disfrutar con su lectura. Fue en medio de aquellos paseos a librerías cuando me topé con un libro de Ardicia, y sinceramente, no pude evitar echarle un vistazo, comprobando la delicadeza de sus ediciones y la originalidad de los títulos que ofrecían. A la tarde siguiente ya me encontraba visitando su pagina web y observando cada uno de sus libros, los cuales, me parecieron de lo más interesantes. Después la cosa vino rodada, consiguiendo la colaboración, pero ahora tocaba lo más difícil, ¿cuál elegir? Había tantas historias buenas, atrayentes, dignas de ser leídas que por un instante me sentí abrumada. No obstante, y llevándome por un instinto que muy pocas veces falla, decidí pedir En la Niebla, básicamente porque estaba un poco hastiada de las novelas policíacas actuales y me apetecía leer algo más clásico. El ejemplar me llegó unos días después de que llegase de un viaje a Santander, y tras su lectura, hoy puedo decir que de verdad me he acercado a el género policíaco puro pero desde una perspectiva singular.


En lo que respecta a la valoración crítica, comenzaremos diciendo que En la Niebla presenta una lectura ligera y entretenida, con un un rítmo lento cuando tiene que ser y rápido en los momentos cumbre, algo que hace que el lector devore una a una las páginas, como si de un best seller actual se tratase. A ello le ayuda sin lugar a dudas, un estilo muy depurado, progresivo, muy bien ejecutado y claramente británico. Con esto último, entraríamos a tratar un aspecto clave en la novela y que sin duda, ha sido el que más me ha llamado la atención. El autor, Harding Davis es norteamericano, pero en esta novela, olvidando bastante la producción literaria que se estaba llevando a cabo en su país en el siglo XIX y principios del XX, la cual comenzaba a tener una importancia clave, se decanta por imitar de alguna manera el estilo de los autores ingleses que vivieron a finales del XIX. Esto puede deberse a dos cosas: o que Harding Davis pretendiese innovar, pues la historia y la presentación del conflicto son ligeramente diferentes a las novelas policíacas tradicionales, o que En la Niebla sea como una especie de obra añadida, como un homenaje a toda una tradición literaria, pero también como un libro que surge tras un boom, un boom que se produjo en Reino Unido y del que Sherlock Holmes tiene parte de culpa. Seguidamente, cabe destacar, como aspecto positivo el hecho de toparnos con una novela cuya construcción de la narración es bastante original, pues estamos acostumbrados a que en este tipo de novelas se nos presente un cadaver, un misterio, el policía de turno y la investigación pertinente. Aquí nos topamos con un grupo de hombres de estatus social alto tratando de esclarecer quien pudo cometer el escalofriante crimen. Es muy clásico, pero también aporta un ligero punto de humor que descarga al lector de las tensiones que una novela de este calibre suele transmitir. Por otro lado, comentar que la novela esta plagada de tópicos del género que refuerzan la idea de que probablemente En la Niebla sea un libro del montón en su momento, pero que traído a nuestro tiempo nos parezca de recomendada lectura. Por último, señalar como aspecto negativo la poca pericia del autor al confeccionar una novela tan corta. La historia esta perfecta tal y como esta, pero para mi gusto, unas páginas de más no le hubiesen quedado mal a la historia.


Para finalizar la reseña de esta sorpresa literaria, me gustaría en este último apartado dedicado a la reflexión de una cosa que creo, si la memoria no me falla, no hemos tratado en el blog y que sin duda conviene hacerlo. En esta ocasión no se trata ni de un tema actual ni social, más bien literario, algo que llama la atención y que tiene mucho que ver con la novela que hoy hemos reseñado. En ocasiones, encontramos como en algunas lecturas objetos, la naturaleza, edificios o personajes que no están presentes en la acción físicamente se convierten en elementos fundamentales de la trama y de la historia en si. Algo así pasa en En la Niebla, una novela en el que precisamente la niebla, como fenómeno meteorológico en si, juega un papel importante en la narración, convirtiéndose en un personaje más además de los que se representan de carne y hueso. La niebla se representa siniestra, densa, abrumadora, cegadora, que puede resultar romántica y evocadora para unos pero peligrosa y embaucadora para otros. La niebla forma parte del paisaje londinense, y durante la época victoriana se hizo más presente gracias a las imponentes chimeneas de las fábricas, cuyo humo se fundía, haciendo que ésta se volviese más espesa si cabe. Si a esto le añadimos la aparición de los barrios marginales poblados principalmente por proletarios, un cambio social en las costumbres de la burguesía y las desigualdades que esto provocaba; encontramos el caldo de cultivo perfecto para la aparición de las novelas policíacas, si es que el propio paisaje lúgubre y de callejuelas estrechas, acompañado de una niebla que puede llegar a confundir invita a ello. No debemos olvidar que por aquellos años Jack el Destripador hacía de las suyas en el barrio obrero de Whitechapel y que la policía, aunque se esforzó por atraparlo, nunca logró resolver el caso. Con todo esto quiero señalar que no solo el contexto histórico era propicio para que naciese un estilo literario determinado, también el paisaje y el clima actúan de forma definitoria, tanto que ha llegado hasta nuestros días esa imagen del investigador/detective/policía/aficionado que investiga un atroz crimen rodeado de un halo de misterio y de perspicacia al que una persistente niebla le sirve como su mejor guía o su peor pesadilla. En la Niebla: una historia de confabulaciones, intriga, discusión, inteligencia, costumbres victorianas, justicia...Un libro que todo amante de la novela policíaca debe conocer y por supuesto leer.

Frases o párrafos favoritos: 

"- Daría quinientas libras en este momento por poder poner en sus manos la nueva historia de Conan Doyle ¡Mil libras! - dijo bajando la voz.

Película/Canción: aunque seguramente pase mucho tiempo hasta que veamos una adaptación de esta novela, os dejo mientras tanto con una canción, que aunque es actual acompaña a la trama a la perfección.

¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Ardicia Editorial

jueves, 1 de septiembre de 2016

RESEÑA: Inferno.

INFERNO


Título: Inferno. 

Autor: Dan Brown (Exter, New Hampshire 1964) hijo de un matemático y una compositora de música sacra, estudió en el Amherst College y se dedicó durante un tiempo a la composición musical además de impartir clases de inglés y de español. Es autor de libros como La fortaleza Digital o La Conspiración y los best sellers El Código Da Vinci, Angeles y Demonios, El Símbolo Perdido y Inferno, mundialmente conocidos y protagonizados por el Profesor Langdon. 


Editorial: Planeta. 

Idioma: inglés. 

Traductor: Aleix Montoto. 

Sinopsis: en el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la historia: el Inferno de Dante. Con este telón de fondo, Langdon se entrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

Su lectura me ha parecido: trepidante, rápida, ligera, intelectual, exagerada, pretenciosa, liosa en algunos momentos, apabullante en otros...Queridos lectores y lectoras, en este mundo tan absorbido por el capitalismo más feroz, existen una serie de libros que por una serie de características previas, ya sea por el reclamo de su autor, la temática, el género o la discusión que este pueda llevar tras de si se convierten automáticamente en lecturas de éxito rotundo a nivel mundial, llegando a copar las listas de los más vendidos del planeta. Esos libros, esos a los que hoy en día llamamos best sellers, han existido siempre, sin ir más lejos, Las penas del joven Werther de Goethe lo fue en su momento, al igual que las aventuras de Sherlock Holmes, La Pimpinela Escarlata, El Principito o La Casa de los Espíritus. No obstante, y he aquí el sentido de esta necesaria introducción, que un libro se venda mucho no quiere decir que esté predestinado a convertirse en un clásico de la literatura universal, que vaya a pasar a los anales de la memoria social o colectiva, que sea recordado por siempre jamás. En resumidas cuentas, que obtenga un éxito arrollador no significa que sea bueno. El libro que hoy reseño ante vosotros, es el claro ejemplo de dos cosas: la primera, que los intereses económicos van por delante de la calidad literaria, y dos, que el seguir explotando la polémica está bien, pero acaba por resultar tedioso. Y sin enrollarme más de la cuenta, pues al respecto a este libro hay mucho que decir, os presento Inferno: el "día de la marmota" literario.


La historia de como Inferno llegó a mis manos es bien sencilla, pero para contarla mejor, debemos remontarnos unos años atrás, cuando comenzó lo que una servidora ha catalogado como: "fiebre del Código Da Vinci". Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que una novela cayó como una bomba en el mercado editorial mundial, generando una polémica tremenda. Se trató, como todos bien sabréis del famoso El Código Da Vinci, escrito por el estadounidense Dan Brown. En él, el autor hablaba de cosas como que el Santo Grial fuese una mujer o de la posibilidad de que María Magdalena fuese esposa de Jesús y que tuviesen descendencia, en fin, cosas que como no, conforman el perfecto caldo de cultivo para que la iglesia se cabree, desmienta y ya de paso, incluirlo en su largo catálogo de lecturas prohibidas. Recuerdo que el revuelo que se armó fue tal que el libro tardó en bajar del primer puesto de las listas de los libros más leídos del mundo, y como era de esperar, la correspondiente adaptación cinematográfica no tardó en llegar a las salas de cine. En lo que respecta a una servidora, mi primera incursión en el universo de Dan Brown fue a través del cine, es más, habré visto El Código Da Vinci y Ángeles y Demonios muchísimas veces. No son de esas películas que te hagan pensar mucho, todo lo contrario, sin embargo, siempre vienen bien para entretenerte un poco, además de que la interpretación de Tom Hanks en la piel de Robert Langdon no tiene precio. Pero hay que retroceder hasta este año, en el que me hice el animo y en el que finalmente me atreví con un libro de Dan Brown. Ya sabía que los libros habían causado gran éxito, incluyendo Inferno, de hecho, mis padres compraron en su momento dichos libros. No obstante, sentí gran curiosidad, quería saber si merecía o no la pena tanto revuelo causado, así que en cuanto tuve la oportunidad, cogí prestado de la biblioteca Inferno. Escogí su última novela básicamente para no verme influenciada por las películas de sus antecesores, sin embargo, lo que ocurrió durante su lectura no resultó del todo sorprendente.


En lo que respecta a la crítica no me andaré con muchos rodeos. Inferno en primer lugar presenta una lectura trepidante, ágil y rápida, demasiado rápida. Durante toda la novela, el lector tiene la sensación de que la acción pasa por encima del contenido, y en realidad es que es así, los personajes se pasan toda la novela corriendo, escapando, escondiéndose, huyendo de un lado a otro. Toda esa acción esta justificada, eso es cierto, pero para mi gusto, creo que Langon y Sienna, los protagonistas, al igual que sus perseguidores, deberían reposar un poco, pues, la lectura resultaría igual de amena e igual la trama un poco más interesante. En segundo lugar, Inferno es una novela en la que se nos expone una abrumadora cantidad de información: histórica, artística, arquitectónica, médica...Como historiadora os diré que algunas cosas son ciertas y otras que el autor se ha inventado para hacer más atractiva la novela, eso no lo discuto, pero para variar, Dan Brown podría dejar de una vez el género de la especulación y la polémica y centrarse en contar una historia que todo el mundo nos podamos creer y que no de lugar a que los lectores tomen como verdaderos ciertas cosas que se cuentan en el libro. En tercer lugar, estamos ante lo que he denominado al principio de la reseña, un "día de la marmota" literario, es decir, cuando el lector mientras lee el libro se le vienen frases a la cabeza tales como: "esto ya lo he leído antes". Esto suele pasar en las novelas de gran éxito comercial, que tras el pelotazo, las editoriales presionan a los autores para escribir segundas, terceras, cuartas, quintas partes, logrando un resultado catastrófico, pues en muchas ocasiones los escritores lo que hacen es reproducir la misma historia. En el caso de Inferno la fórmula se repite: Langdon + chica inteligente y atractiva + malo malísimo + tema controvertido + acción por un tubo = éxito garantizado. Con esto sólo me cabe decir lectores y lectoras que de originalidad no va especialmente sobrado Dan Brown. Por último, de entre todo lo malo cabe destacar dos cosas, una buena y otra regular. La buena es la introducción del debate de los intereses de las industrias farmacéuticas, muy acertado y de necesaria visibilidad. Y la regular es que el libro tiene el dudoso honor de rescatar la figura de Dante, y hacer que el lector se interese por su obra, eso es cierto, pero de una cosa estoy segura, si el gran escritor florentino levantase la cabeza, seguro que ante este panorama se hubiese arrepentido de inmediato.


Para finalizar la redacción y la crítica a este libro, una servidora ha decidido no guiarse por lo palpable, es decir, obviar la principal crítica que se deja ver en la novela, como es el juego sucio de las industrias farmacéuticas a nivel mundial. Se que es un tema muy importante, lo se, pero a estas alturas creo que es más urgente plasmar otro tipo de reflexión más profunda si cabe. Robert Langdon, como los que se hayan leído los libros saben, es semiólogo, es decir, el que estudia el signo, la identidad, códigos, lenguas o señales entre otros muchos. Algo que no se entiende, como muestra Dan Brown en la novela, sin un amplio estudio y conocimiento previo de historia. Desgraciadamente, han sido la cultura popular y al cine en mayor medida, los causantes de que la figura del historiador haya caído en el estereotipo: un historiador no tiene porque ser necesariamente un arqueólogo, existen muchas especialidades, no necesariamente tiene que trabajar como profesor o en un museo y por supuesto no se enfrenta a grandes peligros como reflejan las películas de Indiana Jones, Tom Ryder o las de la serie del Código Da Vinci sin ir más lejos. La figura del historiador va más allá de lo que muchos piensan, pues, y ahora hablo desde la voz de la experiencia, somos un colectivo de gran importancia, pues gracias a nosotros es posible el conocimiento de lo que pasó, y a partir de él, obtener las claves y las herramientas para comprender que está sucediendo en el presente, sobretodo para no cometer los mismos errores. Me hace mucha gracia cuando alguno, y siempre suelen ser de ciencias, suelta que "la historia es fácil", ya me gustaría verle o verla analizar y entender punto por punto la Constitución de 1812 o el Tratado de Versalles extrayendo el contexto político-económico-social-cultural, las implicaciones, las influencias, las causas, las consecuencias, la controversia, el tipo de fuente, los autores, las interpretaciones....Aplicar una fórmula es fácil, estudiar un problema histórico puede tardar años en hacerse. Por todo ello y porque ya esta bien de que las carreras de letras se vean como estudios fáciles, pido que los que estéis leyendo estas lineas reflexionéis muy detenidamente al respecto. Basta de la dictadura de que las ciencias son más difíciles, reconozcámoslo, ambas ramas del conocimiento son igual de complicadas, los de ciencias tenéis que abandonar esa hipocresía que os caracteriza, no en todos los casos ojo, y reconocer que os resultaría realmente difícil hacer un análisis histórico exhaustivo de cualquier monumento, manifiesto, película, carta, bula, factura, novela, inscripción, pergamino...La soberbia no conduce a ninguna parte, y menos a un entendimiento, algo que por ejemplo, se aprende, a través de la historia. Inferno: una historia de aventuras, literatura, muerte, enfermedades, carreras, velocidad, inteligencia, astucia...El homenaje que la figura de Dante Alighieri no se merece.

Párrafos o frases favoritas: 

"Los lugares más oscuros del infierno son los que están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral".

Película/Canción: el 14 de Octubre de 2016 está previsto que se estrene en España la esperadísima adaptación de Inferno. Bajo la dirección del reputado director Ron Howard y con las interpretaciones de Tom Hanks, Felicity Jones y Omar Sy entre otros. Aquí podéis disfrutar de un avance:


¡Un saludo y a seguir leyendo!

lunes, 29 de agosto de 2016

RESEÑA: Nada crece a la luz de la Luna.

NADA CRECE A LA LUZ DE LA LUNA


Título: Nada crece a la luz de la Luna.

Autor: Torborg Nedreaas (1906-1987) feminista y comunista, fue llamada a menudo "la Simone de Beauvoir noruega", aunque es una novelista de mayor altura literaria, sin duda. Ante todo es una narradora aclamada por la crítica y por la profundidad y la finura de sus análisis psicológicos y por la gran calidad de su escritura, muy poética y de potentes imágenes, muy cercana a las emociones y a los pensamientos de los individuos. Fue profesora de música, debutó en 1945 con un libro de relatos breves, pero saltó a la fama dos años después con Nada crece a la luz de la Luna. En 1950 obtuvo el Premio de la Crítica de su país y en 1964 el Premio Dobloug. 


Editorial: Errata Naturae.

Idioma: noruego.

Traductor: Mariano González Campo.

Sinopsis: esta fascinante novela comienza de un modo tan sugerente como misterioso: en la estación de tren de una gran ciudad, un paseante, casi un voyeur, descubre a una mujer todavía joven que deambula solitaria ya de noche. La mujer sigue al hombre hasta la casa de éste, y allí le ofrece su cuerpo o su historia, como en los cuentos del lejano Oriente. El hombre elige conocer la vida de la mujer. Así, a lo largo de una noche sabremos quién fue ella, quién fue aquel profesor y amante al que veneró de jovencita, cuáles fueron sus deseos y sus esperanzas, sus ansias y sus frustraciones, cuál fue su amor tormentoso y clandestino. Café, alcohol, cigarrillos, los ruidos de la noche, unos pasos en el piso de arriba, un portazo que se oye en la casa de algún vecino, un tranvía que frena al final de la calle...son elementos que se acompasan con la voz desconocida.

Su lectura me ha parecido: penetrante, interesante, hipnótica, elegante, sutil, poética, desgarradora, muy feminista, tremenda, abrumadora, tremendamente necesaria... Actualmente, y como todos bien sabréis, vivimos en un mundo en el que el consumo es lo primero. Hace unos días tuve esta misma conversación con unos amigos, en los que se planteaba como la literatura ha perdido precisamente eso, literatura, para dar paso a un estilo facilón, de lectura rápida y que responda a las necesidades del público, o lo que es lo mismo, los clientes en potencia. Estamos tan imbuidos en una sociedad tan capitalista, tan sometida a los dictados del poder y que avanza cada vez más rápido que muchas veces no nos damos cuenta de que existe, en el terreno cultural, otro tipo de literatura totalmente recomendable y de imprescindible lectura. Algunas editoriales, como la que ha decidido traducir y editar el libro que hoy tengo el inmenso placer de reseñar, se han puesto las pilas, por llamarlo de alguna forma, en sacar a la luz verdaderas joyas de la literatura totalmente desconocidas para el público actual. El diseño de sus portadas es tal vez lo que más llame la atención de estas ediciones, sin embargo, el verdadero tesoro es lo que aguardan en su interior, resultando ser en la mayoría de veces sorprendente a la par que revelador. Algo así, aunque por otros cauces, me sucedió con el libro que toca reseñar, tal fue el impacto que este libro causó en mi como lectora y persona que al finalizar su lectura no pude evitar preguntarme ¿Cómo es posible que no haya leído este libro antes? ¿Dónde estabas Torborg Nedreaas? La respuesta a dichas cuestiones la conocía bien, Torborg Nedreaas estaba sepultada, ahogándose bajo el peso de los best sellers y el desconocimiento del gran público que no busca, aunque sea de vez en cuando, ejercitar el pensamiento con lecturas como Nada crece a la luz de la Luna: intensidad, denuncia y  elegancia en estado puro.


La historia de como Nada crece a la luz de la Luna llegó a mis manos es del todo sencilla. Como muchos sabréis, hace unos meses comencé a colaborar con la editorial Errata Naturae, lo cual me hizo especial ilusión, pues la editorial rescata obras poco conocidas, haciendo de este modo las delicias de los lectores. El caso es que como inicio a la colaboración, les pedí dos libros, uno fue Tú no eres como otras Madres de Angelika Schrobsdroff, del que di cuenta de él en su correspondiente reseña, y el otro fue Nada crece a la luz de la Luna de Torborg Nedreaas. La verdad es que en un primer momento sólo iba a pedir el primero de ellos, pues había causado tanto revuelo editorial y su historia era tan interesante que sería de tontos desaprovechar la oportunidad. No obstante, mis ojos se toparon en el catálogo con Nada crece a la luz de la Luna casi por casualidad, y sinceramente, no pude resistir la tentación de informarme sobre dicha lectura. Reconozco que la portada, tan misteriosa y gélida al mismo tiempo llamó poderosamente mi atención, pero al sumergirme en su breve sinopsis quedé de inmediato atrapada por un tipo de historia nueva y en la que no había tenido el privilegio de adentrarme. Por aquel entonces, algunas de mis investigaciones históricas dentro del máster giraban entorno al género y su representación, por lo que era lógico que acabase sucumbiendo y pidiéndole a la editorial un ejemplar. Tardé, por motivos de agenda universitaria, en adentrarme en su lectura, pero cuando por fin lo hice, una sensación de satisfacción y de comprensión.


En lo que respecta al apartado crítico dentro de la reseña, en primer lugar diremos que Nada crece a la luz de la Luna presenta una lectura ágil, amena pero llena de profunda belleza. La novela está impregnada de un marcado estilo que podría calificarse como sutil, directo, sin llegar a la brusquedad e impregnado de una elegancia que se encuentra en muy pocas novelas, llegando incluso a elevarse a un estilo altamente poético. Nedreaas nos cuenta una historia terrible, realmente terrible, pero en la que la belleza y la sensibilidad narrativas juegan un papel muy importante, prácticamente crucial. Seguidamente, encontramos una interesante y muy detallada construcción psicológica de los personajes, fríos, atormentados, incapaces de avanzar, anclados en un momento exacto. No obstante, uno de ellos, la joven protagonista, uno de los más complejos e interesantes, logra descargarse y vaciar su interior de esa historia que ha ido acumulando toda su vida como una pesada losa, aunque fuese delante de un completo desconocido. En ese sentido se produce un elemento de inflexión narrativa ya desde el mismo comienzo de la novela que da para más de una reflexión, pues mientras sus recuerdos y las personas que formaban parte de ellos se quedaban ancladas en el mismo lugar, es decir, en el pasado, ella ha logrado avanzar rememorando y no echando al olvido. Un ejercicio realmente terapéutico pero inevitablemente cargado de simbolismo y literatura. Por otro lado, es abrumador no reconocer una serie de influencias narrativas dentro de Nada crece a la luz de la Luna. Esto no quiere decir que la autora haya copiado a otros autores, sino que ha adaptado los mismos temas al tiempo que le tocó vivir. Es imposible no concebir a la protagonista como una Sehrezade contemporánea que narra su historia ante el completo desconocido, y por otro lado, en lo que respecta al contenido de ésta, una servidora vio de nuevo, pero en un contexto y un lugar completamente diferentes, a una Tess d´Uberfield condicionada por los prejuicios sociales del mundo rural, señalada y sujeta al escrutinio popular. Para finalizar, apuntaremos que Nada crece a la luz de la Luna, como ya he nombrado en la introducción, es una lectura profundamente feminista, aspecto en el que ahondaremos en el siguiente párrafo.


En lo que respecta a la reflexión personal, he de confesaros que aunque su lectura de lugar a mil y un debates enriquecedores, existe uno que está por encima de todos, el cual, es de necesario tratamiento en este espacio de literatura, crítica y opinión. Como he repetido en muchas ocasiones a lo largo de esta reseña, Nada crece bajo la luz de la Luna resulta una lectura imprescindible dentro de la llamada literatura feminista, y es que a lo largo de la novela aparecen muchos elementos que lo revelan. El libro es una clara denuncia a la terrible represión en el entorno rural, pues es en estos lugares donde las tradiciones más ancestrales perduran y donde las mujeres ven como consecuencia sus libertades recortadas. En él, también se habla de la institución eclesiástica en particular como baluarte de toda esa tradición impuesta ininterrumpidamente desde el principio de los tiempos y como garantes de su debido cumplimiento, y como todo el mundo sabemos, la iglesia peca de hipocresía, algo que se refleja muy visiblemente en la novela. También, Nada crece a la luz de la Luna se tratan temas como el aborto, representado como un derecho con consecuencias irreversibles para la mujer, y un exhaustivo análisis de la soledad y el sentimiento de desamparo al que las mujeres se ven sometidas cuando la sociedad las discrimina o peor aún, las ahoga. Pero tampoco debemos olvidarnos que en las grandes ciudades las mujeres no se libran, ni en esa época ni en la actual si apuramos, de ciertos tipos de machismo y de discriminación tan implantados y asumidos por la sociedad que muchas veces pasan desapercibidos y desgraciadamente naturalizados. Por ello, en un mundo en el que terriblemente el sistema se ha apoderado del feminismo para convertirlo en moda, despojándole de contenido, libros como Nada crece a la luz de la Luna son necesarios, sobretodo para entender el feminismo en todas sus manifestaciones y desde un estilo que, aunque embellecida, no oculta su sincero y explícito compromiso. El simple hecho que sea una mujer la narradora y el hombre el receptor, el que escucha, ya supone un desafío no sólo a los estándares de literatura universal, sino al orden y a los roles tradicionales, pues, todo el mundo desea ser escuchado, también las mujeres. Nada crece a la luz de la Luna: una historia de pasado, desahogo, confidencias, intimidad, tristeza, reivindicación, desesperanza, valentía...Un libro de recomendadísima lectura, y de necesario reconocimiento.

Párrafos o frases favoritas: 

"¿Sabes que me dijo un hombre una vez?(...)Me dijo: "Nada crece a la luz de la luna". Bueno, me desespero terriblemente porque no consigo expresar lo que quiero que entiendas ahora...Tenemos miedo a que nos de directamente la ardiente luz del sol. Anhelamos el sol, pero nos sentimos más seguros bajo la luz de la luna. Lo entiendes, ¿verdad? En fin, tal vez lo entiendas cuando esta noche haya acabado."

Película/Canción: de momento no hay noticias de una posible adaptación cinematográfica, aunque sinceramente, sería un gran acierto que las hubiera. De todas formas os adjunto una pieza clásica que le va como anillo al dedo, por su delicadeza y sensibilidad, a la lectura de este libro:


¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Errata Naturae

jueves, 25 de agosto de 2016

RESEÑA: El Principito

EL PRINCIPITO


Título: El Principito.

Autor: Antonie de Saint-Exupéry (1900-1944) nace en Lyon en el seno de una antigua familia aristocrática. Tras recibir educación en diversos colegios religiosos, intenta entrar en la Escuela Naval, pero no aprueba los exámenes de ingreso. En 1920 cumple el servicio militar en la Fuerza Aérea, y a partir de entonces la aviación se convierte en la gran pasión de su vida. Su primer cuento ve la luz en 1926, año en que comienza su carrera de piloto en la compañía Latécoère. Poco después aparece su primera novela Correo del Sur (1928) y en 1931 publicará Vuelo Nocturno, merecedora del premio Fémina. A partir de 1935 trabaja como corresponsal de los periódicos Intransigeant y Paris Soir en Rusia y España, y con su avión Simoun participa en diversos raids. Todos estos recuerdos, acumulados en diez años de vida aventurera los vuelca en su novela Tierra de Hombres (1939). A pocos meses, desatada la Segunda Guerra Mundial, combate como piloto de reconocimiento y, tras la caída de Francia se instala en Nueva York. Es allí donde escribe Piloto de Guerra (1942) y  El Principito (1943) y tras reincorporarse al servicio activo en el Norte de África elabora un libro de reflexiones filosóficas titulado Ciudadela, publicado póstumamente. El 31 de Julio de 1944, Saint-Exupéry despega de un campo de aviación de Córcega para cumplir una misión de la que no regresaría jamás. 

Editorial: Salamandra. 

Idioma: francés. 

Traductor: Bonifacio del Carril.

Sinopsis: El Principito habita en un pequeñísimo asteroide, que comparte con una flor caprichosa y tres volcanes. Pero tiene problemas, pues empieza a experimentar la soledad. Por ello, decide abandonar el planeta en busca de un amigo, y en esa búsqueda de la amistad, recorre varios planetas, habitados por una serie de personajes variopintos que le proporcionarán su particular visión sobre el tema. 

Su lectura me ha parecido: interesante, maravillosa, tierna, perfecta, sorprendente, reflexiva, muy bien ejecutada, original, reveladora, imprescindible...Queridos lectores y lectoras, a lo largo de estos años hemos reseñado grandes clasicos de la literatura, algunos de los cuales han logrado traspasar las barreras del espacio-tiempo para introducirse dentro de la cultura popular de nuestro tiempo. Sin embargo, muy pocas veces en Jimena de la Almena nos hemos topado con libros de altura, esos que se nos aparecen envueltos en un aura casi mística, esos que han conseguido llegar a la categoría de "libros de culto", esos cuya lectura impone, tanto que a veces llega hasta intimidar. Muchos de vosotros de seguro que conocéis más de uno, y seguro que todavía no os habéis hecho el animo de atreveros con sus respectivas lecturas, tan abrumadoras al principio pero tan enriquecedoras al cabo de unas cuantas páginas. Por ello, y aunque una servidora intenta enmendar la situación expuesta, pues todavía no me siento capacitada para leer ciertos libros, os animo a que seáis valientes, que leáis esos textos tan imprescindibles y que ahondéis en ellos, a lo mejor un tesoro aguarda su descubrimiento. La novela, aunque más bien se trata de un excelente cuento, que hoy tengo el placer de reseñar, apareció en mi vida no hace mucho tiempo, en un momento bastante intenso a nivel académico y personal y que a pesar de su corta extensión, formaba parte de esos libros que todo el mundo debería leer antes de morir. Hoy, echando la vista atrás, considero que fue un gran acierto darle una oportunidad, y por ello, en Jimena de la Almena queremos iniciar esta nueva temporada de reseñas literarias con mucha ilusión y  pisando fuerte con El Principito: el cuento más famoso y atemporal de todos los tiempos 

La historia de como El Principito llegó a mis manos, y de paso a mi vida, aconteció hace más bien poco, durante el pasado mes de Junio, un mes lleno de acontecimientos y de nuevos sentimientos. Coincidiendo con el final de curso, y a la vista de la fugacidad del tiempo, una servidora en aquellos instantes no podía evitar pensar en el futuro, en un futuro muy incierto que se aparecía como un abismo del que no sabes si algún día saldrás de él. Fueron días de mucho trabajo, de preparación para una nueva experiencia, de entrega de trabajos, de dilemas internos, de ser consciente de que a pesar de los esfuerzos queda mucho por hacer. En fin, el final de curso de este año fue de todo menos relajado, y esto se prolongó durante el mes siguiente, del cual ya os hablaré llegado el momento oportuno. En definitiva, queridos lectores y lectoras, en medio de aquella vorágine de perspectivas y futuros profesionales en el aire, El Principito apareció ante mi como una auténtica revelación. Me avergüenza mucho confesaros esto, pero, he de decir que no había demostrado mucho interés en este libro. Si, parece mentira ¿verdad? Como todos los que nos encanta leer, pasé por una etapa muy selectiva, sobretodo durante mi adolescencia, en la que en muy pocas ocasiones me atreví a asomarme a la lectura de un clasico de la literatura. Por aquel entonces, ya sabía de la existencia de aquel cuento, es más, en más de una ocasión me lo recomendaron, tanto desde el colegio como desde mi propio núcleo familiar. Sin embargo, tonta de mi, obvié dichas sugerencias, concentrándome en otro tipo de lecturas que sin duda, en aquellos años, me iniciaron de alguna manera. Retornando a esos días de junio en los que creía que el mundo se me venía en cima, y tras haber atesorado un importante bagaje literario, la perspectiva de leerme un libro tan conocido y tan importante no me abrumó, ni siquiera me intimidó, sino que me pareció todo un privilegio. Además, no llegaba a las 100 páginas, por lo que en unos momentos en los que creía que la cabeza me iba a estallar, sentía que era el libro perfecto para mi ¡Y vaya si lo fue!

En lo que respecta a la crítica propiamente dicha, comenzaremos diciendo que El Principito es un relato que presenta una lectura muy ágil, penetrante y simple. Como bien sabemos, un cuento se puede escribir de muchas maneras, y no siempre suelen contar historias de un marcado carácter infantil, como muchos piensan. En el caso de El Principito, en su forma, es decir, por su sencillez, parece un relato destinado al público infantil. Pero sería muy ingenuo quedarnos solamente en ese nivel, pues El Principito lo supera con creces, llegando a un punto en el que el lector hace un gran descubrimiento, y es que la simpleza en la redacción no quiere decir que ésta carezca de profundidad, al contrario, el autor, escogiendo con sumo cuidado las palabras, logra que el lector quede atrapado en una reflexión constante que sólo cesa cuando se finaliza su lectura. Por otro lado, El Principito se nutre de una atmósfera única e irrepetible, un auténtico derroche de imaginación por parte de una mente tan abierta como la de Saint-Exupéry, haciendo viajar al lector por una serie de planetas y mundos que, en cierto modo, podrían reunirse bajo uno sólo. Seguidamente, destacar la genialidad de un autor único en su tiempo y de una novela que queda perfectamente adecuada en un contexto de gran agitación. Hay que tener en cuenta que en el año 1943, año en el que El Principito sale a la luz, el mundo se haya en guerra y que su autor, desde un retiro estadounidense tras la caída de su país en manos de los nazis, escribe sobre los valores universales más antiguos que el hombre ha conocido. Una pequeña luz en medio de un planeta sumido en el caos y en los desastres de la Segunda Guerra Mundial, una pequeña esperanza entre barbarie y destrucción. Por último, añadir, a raíz de lo comentado en relación al tiempo histórico, que El Principito esta impregnado de filosofía de carácter pedagógico, de este modo nos encontramos no sólo ante un libro que puede inducir a bellas discusiones, también ante una lectura profundamente didáctica y de iniciación a las decepciones del mundo que nos rodea.


En lo que respecta a la opinión personal, y aunque he de confesaros que me ha costado escribir este último párrafo, por razones puramente personales, he llegado a la conclusión de que en él no puedo reflexionar de otro tema que no sea el de las diferentes dimensiones de la amistad. Todos los que os hayáis leído este precioso e instructivo cuento lo sabréis perfectamente, aunque se presentan muchos temas en los que es interesarse detenerse, es inevitable que una servidora no haya caído rendida ante la tremenda importancia del tema en cuestión dentro de lo que es el libro. La amistad, esa palabra llena de significados y de simbolismo, es el elemento más preciado y que el hombre lucha por alcanzar desde el principio de los tiempos. No obstante, como bien demuestra El Principito, la búsqueda no es nada fácil. En su empeño por alcanzarlo, el ser humano puede llegar a recorrer el mundo, a escalar las más altas montañas, a surcar los grandes mares de la desesperanza, a pasar horas soportando el frío intenso del invierno. Todo ello con tal de convertirse en merecedor de una pizca de ese elixir tan imprescindible para la vida y para la satisfacción personal. Sin embargo, durante ese viaje, corremos el riesgo de caer en los prejuicios y en el abandono en nuestro afán por tratar de entregar nuestra amistad a quien en realidad no la merece. Si algo valioso nos enseña Saint-Exupéry en El Principito es que muchas veces, por no decir siempre, encontramos a los verdaderos amigos más cerca de lo que imaginamos y que son los que de verdad demuestran serlo. También, otra de las sabias reflexiones del relato nos incita a no desanimarnos, a seguir adelante, a perseguir nuestros sueños y a no rendirnos en el intento. El sueño del Principito es encontrar un amigo, pero también puede ser llegar a publicar un libro, acabar desempeñando el trabajo de tus sueños o triunfar y hacerse valer, aunque el precio sea hacerlo en tierras extranjeras. Soñar es gratis, pero lo que de verdad merece la pena es luchar por él con la mayor de las ilusiones. El Principito: una historia de amor, ternura, filosofía, decepción, cariño, comprensión, consejos, tenacidad...El clasico que todos deberíamos leer al menos una vez en la vida.

Frases o párrafos favoritos: 

"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo más importante".

Película/Canción: como es de esperar, El Principito ha servido de inspiración para la creación de operas, discos, series de televisión, obras de teatro y películas. No hay ningún medio audiovisual que no haya sucumbido ante las posibilidades y la brillantez de esta historia inmortal. En este año se estrena la enésima adaptación cinematográfica, dirigida por Mark Osborne y con las voces de James Franco, Rachel McAdams y Jeff Bridges dando vida a los principales personajes. Será la primera vez que se proyecte una versión de El Principito en formato animación en 3D.


¡Un saludo y a seguir leyendo!