Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.

viernes, 17 de junio de 2016

RESEÑA: Tú no eres como otras Madres.

TÚ NO ERES COMO OTRAS MADRES


Título: Tú no eres como otras Madres. 

Autor: Angelika Schrobsdroff (Friburgo 1927). Emigró a Sofía en 1939 con su madre y regresó a Alemania en 1947. Se casó con el cineasta Claude Lanzmann, director de Shoah, en 1971, con quien se mudó a Isrrael en 1983, tras más de una década entre París y Munich. Hoy en día, convertida en una autora mítica, sobretodo gracias a Tú no eres como otras Madres (libro que se ha convertido en todo un éxito de ventas en Alemania y que se ha traducido a lenguas como el inglés, el francés o el castellano entre otras), Schrobsdroff vive en Berlín. Es autora de diez novelas y dos libros de cuentos que han marcado la narrativa alemana de la segunda mitad del siglo XX, como Die Herren (su primera novela: el escándalo que produjo su publicación la hizo inmediatamente conocida), Die Reise nach Sofía (publicada con un prólogo de Simone de Beauvoir), Die kurze Stunde zwischen Tag und Nacht o Jerusalem war immer eine schwere Adresse. 


Editorial: Periférica & Errata naturae. 

Idioma: alemán. 

Traductor: Richard Gross. 

Sinopsis: la narración de Angelika Schrobsdroff reconstruye la vida real e inconformista de su madre, una mujer nacida en una familia de la burguesía judía de Berlín, liberada de los prejuiciso de su tiempo y deseosa de casarse con un artista (y no con el "excelente partido" que le han buscado, un comerciante opulento y maduro). Así, Else vivirá de lleno el nacimiento de un nuevo mundo junto a la cultura bohemia berlinesa de los locos años veinte, un periodo en el que tendrá tres hijos de tres padres diferentes, fiel a las dos promesas que se hizo de joven: vivir la vida con la máxima intensidad y tener un hijo con cada hombre al que amara. Ésta es, por tanto, la historia de una mujer singular y sedienta de independencia, que será arrollada por aquello mismo en lo que se negaba a creer al principio: el presente. Sin embargo, en la dura prueba del exilio, Else encontrará una realidad nueva y reveladora tras una vida que hasta entonces ha estado enteramente dedicada a fiestas, los viajes y el amor. 

Su lectura me ha parecido: intensa, importante, algo densa, impresionante, necesaria, adictiva, penetrante, altamente reflexiva, sobresaliente...Los que hayáis leído mis reseñas sabréis que soy historiadora de profesión y que la historia contemporánea es mi área de especialización y de investigación, de hecho, la decisión de guiarme por estos estudios universitarios la tomé durante unas clases de historia en el instituto, seguramente, mientras la profesora de turno explicaba la II Guerra Mundial. Recuerdo que aquel era el tema estrella de los temarios de historia en secundaria, a todo el mundo le atraía, incluso a los que odiaban la asignatura, era la cronología que más despertaba su inquietud, sobretodo por la impresión que causa en los alumnos el tema del Holocausto, ese inexplicable y terrible acontecimiento. Una servidora también, como no, se vio imbuida por ese apartado del temario, tanto que me llegué a leer algunos libros y artículos especializados por mi cuenta para poder saber más. Una vez inicié la carrera, mi pasión inicial por el tema fue decayendo, dándome poco a poco cuenta de que aquel era un tema muy trillado, del que ya quedaba poco por investigar y del que ya se había dicho todo. Aquella sensación me acompañó durante toda la carrera, alimentando que una servidora se decantase por otros momentos de la historia igual de interesantes como la Guerra Fría o la Europa entre Guerras entre otros. Sin embargo, en las últimas semanas aconteció un autentico milagro, un milagro protagonizado por éste libro que hoy tengo el inmenso placer de reseñar, un libro que me descubrió otra cara de aquel periodo que tanto llegué a aborrecer en su momento. Un hecho que además de enganchar al lector, os mostrará una cara muy interesante no sólo de la cultura bohemia berlinesa, de la II Guerra Mundial o de la situación de los judíos, también de la férrea condición femenina de por aquellos años y de como una mujer supo darle esquinazo. Tú no eres como otras Madres: la libertad de desobedecer los dictados de la sociedad.


La historia de como este libro acabó incorporándose a mi apreciada estantería es bien fácil, sin embargo, hay que remontarse unos meses antes, cuando por vez primera lo vi en un escaparate. Me encontraba dando una vuelta por el centro, recuerdo que la calle estaba abarrotada, no recuerdo por qué motivo, no obstante, aquello no impidió para que una servidora, quedase ensimismada por una atrayente portada. Su gordura era imponente, eso hay que reconocerlo, pero su cubierta perfectamente ilustrada y original y su inquietante título, Tú no eres como otras Madres, me puso en alerta. Me acuerdo que permanecí allí unos segundos que se me hicieron eternos, en los cuales, aquel libro parecía llamarme tras el grueso cristal. En aquel momento he de reconocer que comenzaba a estar un poco saturada con el ritmo y los trabajos del máster, por lo que lo que menos me apetecía era leer libros tan abundantes en páginas. Yo, que no había tenido miedo a nada y que soy la primera en atreverme con libros de más de 1.000 páginas, por primera vez, me sentía abrumada, y lo único que me apetecía eran lecturas cortas, buenas eso si, pero que no excedieran en número de páginas más de lo necesario. No obstante, Tú no eres como otras Madres se convirtió en esa excepción, ese libro que si o si debía leer, al menos cuando hubiese pasado todo el ajetreo. Al cabo de unos meses, cuando inicié la colaboración con Errata naturae, no esperaba encontrarme entre su catálogo de libros ésta joyita por descubrir, por leer. Por lo que, aunque todavía a día de hoy no me he librado del estrés, no lo dudé ni un instante. El resultado: un inmenso relato que me ha salvado de caer en la desesperación y en esa negativa de no adentrarme en libros de no más de 200 páginas. Incluso puede que en un futuro no muy lejano me sirva para algún trabajo que otro del máster.


Centrándonos ahora en abordar la crítica al escrito, en primer lugar diremos que Tú no eres como otras Madres presenta una lectura densa, muy descriptiva, muy detallista y muy personal. Todos estos calificativos podrían disuadir a más de uno, sin embargo, en mi más sincera opinión os diré que a pesar de ello me encantó su lectura, pues me resultó muy interesante ese punto ilustrador, pues, a semejanza de un cuadro, te va narrando todos los retales, vivencias y recuerdos de un relato que es real. Supongo que para una historiadora es fácil que una narración así me llegase hasta lo más profundo, eso si, si tengo que ponerle una pega sería la ausencia de la tradicional división por capítulos. Si se trata de un libro corto el lector lo aguanta, incluso lo asimila, pero en este caso, que sobrepasa las 500 páginas, y aunque si bien hay una separación por facetas de la vida de la protagonista, la distancia de una a otra es inmensa, algo que sin duda, no facilita una lectura tradicional y al uso. Por otro lado, Tú no eres como otras Madres nos muestra un aspecto de la época de entreguerras muy interesante, todo el mundo ha oído hablar de los "locos años 20" y normalmente los suele asociar directamente con Estados Unidos y ese regusto de El Gran Gatsby o con París y ese recuerdo de la "generación perdida", sin embargo, lo que no mucha gente sabe es que otras ciudades europeas también vivieron su propia eclosión cultural, y Berlín fue uno de aquellos lugares. Me encanta como esta novela muestra ese interesante fenómeno con sus dos vertientes, el del desenfreno de las fiestas y el renacer de la cultura alemana, en parte gracias a algunos intelectuales de origen Judío, y esa realidad de miseria que permanecía fuera de los selectos lugares de tertulia. Seguidamente, y esto ha sido sin duda lo que más me ha gustado, el sentimiento de derrota, de que todo se ha acabado, que no hay nada que hacer, esa angustia por el presente, lo que ya no volverá y el exilio que Else, la protagonista tiene que asumir a la fuerza, se plasma con una belleza y una tristeza tales que no puedes evitar sentir lo mismo, que injustamente, todo lo que en su momento podías hacer y disfrutar se evapora y no hay más escapatoria que la huida. Finalmente, el trabajo de Schrobsdroff no sólo de redacción, sino también de documentación, de transcripción y de recuerdo, pues no tenemos que olvidar que los hechos que se narran son verídicos, merecen todo el reconocimiento. Tal vez, en un futuro no muy lejano, este texto sirva como fuente para hablar de la Alemania de entre guerras, el nazismo y el exilio en clave de historia de género, o de memoria e historia.


En lo que respecta a la reflexión extraída de Tú no eres como otras Madres es obvia. Se que podría ahondar en otros temas que aparecen reflejados en el libro, lo se, pero sinceramente y a la luz de los prejuicios que todavía existen, me gustaría decantarme por el debate que en un principio quería plasmar en esta entrada. Como bien sabréis, Tú no eres como otras Madres narra la historia verídica de Else, una mujer que nació a finales del silgo XIX, y como tal, vivió la I Guerra Mundial, la Europa entreguerras, la II Guerra Mundial hasta morir en 1949. Pero además de eso, se nos muestra la evolución de una mujer de increíble inteligencia, independiente, apasionada y con una filosofía de vida muy a corde con la época, pero que sin duda, no todas las mujeres de su generación pudieron llevar a cabo. El título de la propia novela lo revela, Else no era como otras madres, el hecho de que su matrimonio fuera abierto y que ésta no tuviera reparos en repartir su amor entre dos hombres más no la convertía en la madre más común del mundo, pero aquello no impidió que pudiese disfrutar de sus tres hijos nacidos de cada una de esas relaciones. Por todo ello, quiero llamar la atención de una cuestión importante, y es que a día de hoy, debería preocuparnos bien poco si las madres siguen respondiendo a los roles tradicionales, los cuales, fueron autoimpuestos desde el principio de los tiempos. Hay muchos tipos de familias afortunadamente, y eso no debería resultar un problema, ni siquiera para la sociedad, pues no hay derecho a inmiscuirse en el terreno privado para juzgar qué está bien y qué está mal. De hecho, Else se asemeja mucho a otras tantas mujeres, más de las que pensamos, las cuales, sin descuidar sus obligaciones como madres, si es que lo quisieron ser, se dedicaron a disfrutar de la vida y a cumplir sus sueños, sin estar necesariamente atadas al hogar. El modelo de familia tradicional que tanto se ha difundido y que aún a día de hoy la iglesia defiende, está afortunadamente cambiando, algo que dentro de una sociedad sana es necesario. Otra cosa muy escandalosa son los prejuicios a los que se sigue sometiendo a aquellas mujeres que no cumplen con el rol tradicional, los cuales de vez en cuando, escuchamos por boca de algún arzobispo machista, por no decir algo más fuerte, o de algún político casposo cuyos días de mayor gloria han pasado. Sin embargo, esos prejuicios siguen ahí, latentes, y entre todos deberíamos luchar por una sociedad concienciada en estos problemas y educada para no seguir prolongándolos en el tiempo. Tú no eres como otras Madres: una historia de libertad, amor, maternidad, renuncias, guerra, exilio, bohemia, superación de barreras...Un libro imprescindible para todo aquel que desee aprender y disfrutar de buena literatura.

Frases o párrafos favoritos:

"Todas esas cosas que tu mente maquina y que exiges de una mujer son imposibles para una mujer de verdad. Son deseables, de acuerdo; no obstante, eso de llegar al gozo a través del dolor, esa última verdad, tiene para mí un regusto desagradable. En tan falto de vida, tan noble y lleno de bondad angelical. ¿Sabes qué? Las mujeres de esa índole siempre han tenido para mí un punto de horror. A mí eso no me va. Cuando pienso en tales mujeres, me las imagino un poco como la Margarita de Fausto, con la mirada vacía dirigida al cielo..."

Película/Canción: una servidora opina que no estaría mal que algún día de estos a algún director se le ocurriese adaptar esta novela, ya sea a la pequeña o a la gran pantalla, sería una propuesta muy acertada e interesante. Mientras tanto, os adjunto un montaje de video que podría recordarnos a uno de los escenarios de la novela:


¡Un saludo y a seguir leyendo!

Cortesía de Errata naturae

6 comentarios:

  1. Hola! Parece interesante pero creo que no es de mi estilo así que creo que lo dejaré pasar. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  2. he escuchado muy buenas criticas a estre libro y todas resaltan la calidad historica del trabajo, cosa muy necesaria, pues actualemnte somos unos completos ignorantes de cierta historia que no sale en los libros de texto, por motivos de un muy conveniente olvido.
    una reseña excelente

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  3. Tiene muy buena pinta. Me lo apunto, me has convencido .
    Un beso ;)

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  4. Muy buena reseña, es ideal para mi amiga se lo voy a regalar, se que le va a encantar, gracias

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  5. Me quedo con la duda de si el libro tiene 500 o 1000 páginas. Me llama mucho la atención esta obra, ya la he apuntado en mi lista de futuras lecturas. Creo que tu reseña contribuye mucho al interés que se ha despertado en mí por este escrito de Angélica Schrobsdroff.
    Un beso

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  6. Me parece muy interesante. Es de los libros que gusta saborear. Me lo apunto.

    La Estupenda

    Kiss

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