Presentación

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora." Proverbio hindú

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca." Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.

"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer." Alfonso V el Magnánimo (1394-1458) Rey de Aragón.

En este blog encontraréis reseñas, relatos, además de otras secciones de opinión, crítica, entrevistas, cine, artículos... Espero que os guste al igual de todo lo que vaya subiendo.

viernes, 15 de junio de 2018

RESEÑA: Teoría King Kong.

TEORÍA KING KONG

Título: Teoría King Kong.

Autora: Virgine Despentes (Nancy, Francia, 1969) es novelista y directora de cine. A los diecisiete años dejó el instituto y se marchó a Lyon, donde encontró empleo en una tienda de discos, colaboró en revistas musicales, cantó en un grupo de rap y trabajó en un peep-show. La popularidad le llegó con su primera novela, Fóllame, que fue llevada a la gran pantalla. Desde entonces ha publicado Perras sabias, Lo bueno de verdad, Teen Spirit, Bye Bye Blondie y Apocalypse bebé. Publicado por primera vez en 2006, Teoría King Kong la convirtió en uno de los referentes del postfeminismo. Despentes es también autora de la trilogía Vernon Subtext, un relato demoledor de la sociedad contemporánea que la ha reafirmado como una voz imprescindible de las letras francesas.


Editorial: Penguin Random House.

Idioma: francés.

Traductor: Paul B. Preciado.

Sinopsis: Teoría King Kong es uno de los grandes libros de referencia del feminismo y de la teoría de género, un incisivo ensayo en el que Despentes comparte su propia experiencia para hablarnos sin tapujos ni concesiones sobre la prostitución, la violación, la represión del deseo y la pornografía, y para contribuir al derrumbe de los cimientos de la sociedad patriarcal.

Su lectura me ha parecido: impactante, extraordinariamente ágil, sin concesiones, sin censuras, directa, seca, dura, agresiva, necesaria, poderosamente reflexiva, una bomba en manos del lector...Todo lector que se precie, o al menos que lo exhiba públicamente, tiene en su biblioteca particular un libro explosivo. No tiene por qué conservarlo bien colocadito en la estantería de su estudio, simplemente también pudo hacer acto de presencia en su vida de manera fugaz, rápida, sin que diese tiempo a nada más que a reflexionar largo y tendido en silencio, tratando de digerir lo leído y de asumir que no volveremos a ser las mismas o los mismos tras su lectura. Estos libros tienen la particularidad de que cuando el lector se enfrenta a ellos, ya sea por recomendación o por un irrefrenable deseo personal, algo en tu cerebro parece activarse, encenderse o incluso experimentar un intenso pero beneficioso terremoto mental. En definitiva, son autenticas bombas de relojería que, una vez activadas, las consecuencias a corto y largo plazo pueden ser tanto imprevisibles como claves para nuestra formación intelectual. El libro que hoy tengo el placer de presentaros y reseñar significó un antes y un después y su efecto en mi fue similar al de una explosión, controlada eso si, pero que nunca pensé que llegaría a afectarme tanto. Un texto que sé que debí reseñar hace mucho tiempo, en concreto durante las últimas semanas del mes de abril, en las que el morado volvió a teñir las plazas y las calles de las grandes ciudades de este país, consiguiendo unir nuestras voces bajo un mismo clamor exigiendo justicia. Un ensayo que justo, por casualidades de la vida, cayó en mis manos durante aquellas  jornadas de estupefacción y de indignación colectiva. Un ejemplar con el que he discrepado en algunos puntos pero que he aplaudido enérgicamente en otros. En definitiva, un volumen que llevaba mucho tiempo queriendo leer, y a partir de su lectura crítica, reflexionar sobre uno de los temas más importantes y actuales del momento. Teoría King Kong: el mejor ejemplo de como en ocasiones el ruido y la furia consiguen dar resultado.


La historia de como Teoría King Kong llegó a mis manos es bien sencilla. Aunque para comprenderla mejor es necesario que nos unamos a la rueda del tiempo y viajemos unos cuantos años atrás, en concreto, al momento en el que comencé a interesarme por el feminismo. Como muchos bien sabréis, ya que lo he explicado mil veces en este espacio de crítica y opinión, mi interés tanto personal como intelectual respecto a la teoría feminista nació de una lectura, en concreto de la profunda lectura de La mística de la feminidad de Betty Friedan. Como mujer, antes de meterme de lleno en el libro de Friedan, había sido consciente de los comportamientos machistas que cada día sucedían y siguen sucediendo a mi alrededor, incluso los condenaba. Sin embargo, hasta que, por azares del destino, Friedan y su teoría no cayeron en mis manos no fui de verdad consciente de lo mucho que queda por hacer y de todo ese machismo maquillado que nos han vendido como algo progresista y liberador para la mujer.  La mística de la feminidad, cuya lectura realicé a raíz de un trabajo que tenía que realizar en el último curso de la carrera, me empujó a adentrarme en un tipo de literatura que no me era desconocida para nada pero en la que no me había adentrado desde la perspectiva de género, con esa mirada crítica que el feminismo te da y que en ocasiones provoca más de una discusión si la manifiestas en público. Es en este contexto, mientras buscaba lecturas que se adaptasen a esa necesidad lectora tan específica, cuando me topé por primera vez con la Teoría King Kong. A partir de esa primera noticia, en las posteriores semanas me encontré con ese título citado en un artículo científico que estaba utilizando para completar la teoría de una de las asignaturas del master. Ese hecho no lo interpreté como una simple casualidad, sino como una señal de que debía incluir a Teoría King Kong en la lista de eternos pendientes. Aunque para seros sincera, éste título escaló rápidamente posiciones hasta colocarse en los primeros puestos, es decir, entre aquellos libros que necesitaba leer con urgencia. Pero no fue hasta la Feria del Libro de este año celebrada en mi ciudad natal cuando por fin me animé a adquirir Teoría King Kong, a un precio bastante asequible y con nueva edición a cargo de Pengüin Random House. Hasta ahí todo normal, no difiere de cualquier otra historia que he contado anteriormente por aquí. No obstante, fue el contexto lo que hizo que aquel acto, el simple acto de comprar dicho libro, se convirtiese en algo importante. Hacía un par de días que la sociedad española asistía con estupefacción al veredicto de la polémica sentencia de "la manada", tanto es así que el sentimiento de rechazo y solidaridad con la victima se extendió por todos los ámbitos, incluso en el cultural, llegando a las numerosas ferias del libro que se estaban celebrando a lo largo y ancho del territorio nacional. Vi con muy buenos ojos que, en el caso de la feria del libro a la que acudo desde que era pequeña, todas las casetas tuviesen expuestos carteles en repulsa de la sentencia y en apoyo a la denunciante. Fue entonces cuando, navegando en las redes sociales, descubrí a no pocas usuarias o incluso desde los medios de comunicación citando en sus publicaciones fragmentos de Teoría King Kong. Si ya iba con la intención de comprarlo, todo este conglomerado de acontecimientos no hicieron más que reafirmarme en mi decisión. Inicié su lectura a los pocos días de adquirirlo, por lo que los ecos del "No es no" todavía resonaban a diario en la televisión, internet y en las conversaciones de WhatsApp. Resultado: no pude elegir mejor momento que aquel.


Antes de iniciar este párrafo con mi sincera opinión sobre la lectura que nos ocupa, me gustaría confesar que por primera vez desde que redacto reseñas en este blog, he tenido que echar mano de papel y boli para estructurar mi escrito. Normalmente no suelo hacerlo, ni siquiera con los clásicos más complejos, las palabras simplemente me salen solas. El que haya tenido que recurrir a una técnica diferente para llevar a cabo esta reseña ya dice mucho de la complejidad del libro al que nos enfrentamos, por lo que procuraré ser lo más concreta y clara posible. Centrándonos, ahora si, en la crítica propiamente dicha, comenzaremos apuntando que Teoría King Kong presenta una lectura rápida, tan rápida que es muy fácil que muchos, como me sucedió a mi en su momento, el libro no durase más de una semana entre las manos. Pero si tuviera que quedarme con otros adjetivos serían los de agresiva y necesaria para definir esta lectura. Agresiva por el estilo que emplea Despentes en todo momento y que no abandona hasta que el lector pone punto y final al libro. Una agresividad que se mezcla con la rabia y que nos dan pistas de por donde van a ir los tiros y de que su autora no está dispuesta a hablar con eufemismos, con mentiras o con medias verdades. Las cosas son como son y tienen un nombre, Despentes lo sabe y por eso no se corta en referirse a ellas de este modo, algo que sinceramente es de agradecer. A veces uno necesita leer libros así de sinceros. Y necesaria, en segundo lugar, en el sentido de que la humanidad necesita estos libros, sobre todo para no caer en la ignorancia ni en definiciones maniqueas y falsas sobre el feminismo, lo que éste defiende o las reivindicaciones históricas del mismo. Puede que el estilo no satisfaga a todos, eso lo se, pero ¿qué queréis que os diga? Leer la palabra "follar" doscientas veces y en todos los tiempos verbales no me molesta, lo que de verdad me molesta es que la gente hable sin saber y que esté calando en la sociedad una visión de lo que significa ser feminista que da vergüenza ajena. Teoría King Kong se compone de varios capítulos en los que se abordan los temas que preocupan a Virgine Despentes en relación con el feminismo. A pesar del tamaño y el breve volumen de sus páginas son muchos los temas que abarca este ensayo, tales como el  porno, la prostitución, los roles de género en la sociedad actual o la cultura de la violación entre otros muchos. Reflexiones que entremezcla, y esto es lo importante, desde un carácter aterradoramente autobiográfico. Este aspecto implica por un lado que el lector no pueda soltar este libro de sus manos hasta llegar a la última página y que éste se vea obligado a pensar sobre lo que acaba de leer y digerirlo de la mejor forma posible para luego formar en su cabeza una opinión propia. En Teoría King Kong, Despentes nos narra de manera descarnada su propia violación, la cual sufrió cuando no era más que una adolescente. Así como su experiencia como prostituta durante su juventud, y a raíz de ella su polémica perspectiva respecto a ella. Por no hablar de su interesante reflexión entorno al porno y su industria, tema que según la propia Despentes debería investigarse más desde el ámbito intelectual, o el desgarrador análisis que hace sobre todo lo que roda a la violación, desde lo autobiográfico, pero también con una actitud furiosa y sincera, diciendo las cosas como son, justo lo que el lector esta pidiendo a gritos desde hace muchos años. Este ha sido sin duda uno de los temas que más me ha impactado y más me ha hecho reflexionar. Como lector puedes estar más o menos de acuerdo con lo que se expone en Teoría King Kong, pues el ensayo no es un género infalible, pero lo que está claro es que Despentes sabe de lo que habla y evidencia como el feminismo vive en constante transformación al compás de los tiempos. Una transformación, u evolución, que lleva aparejado el debate y la discusión, algo que sin duda se produce tras la lectura de este libro. Por último, y para ir cerrando este apartado señalar el interesante formato con el que la editorial, en este caso Pengün Random House, ha decidido editar este clásico del feminismo. Ya no nos estamos refiriendo al diseño de la portada, el cual no puede ser más bonito, sino a sus reducidas dimensiones, las cuales son perfectas para poder, por ejemplo, llevarlo en la mochila o en el bolso sin que descoyuntarte las cervicales. Esto tiene evidentemente otra lectura, la que demuestra que el feminismo está más de actualidad que nunca, y que por tanto, es algo que debemos tener siempre a mano.



Más que una reflexión final, y aprovechando que tenemos en esta ocasión a una de las autoras más políticamente incorrectas de las letras francesas actuales, lo que vengo a plasmar en esta ocasión es un llamamiento, un manifiesto contra algo que me parece tremendamente horrible y que por desgracia todavía sigue pasando a día de hoy. La violación existe, sí, aunque muchos se tapen los oídos y no quieran escuchar y aunque exista un sector de la población que pretenda desacreditar a las que hablan públicamente de ella, existe y punto, no hay más discusión. Y si existe la violación tal y como se entiende, es decir, las relaciones sexuales no consentidas, eso es porque en este país, desde hace muchísimos años tenemos un gravísimo problema. Desde que el mundo es mundo la violación siempre ha estado a la orden del día, sobretodo la ejercida por el varón sobre la mujer, en las que la agresión física siempre estaba presente y en las que incluso la víctima no vivía para contarlo. Pues bien, esa actitud que muchos definen como medievalista sigue reproduciéndose en nuestra era, la contemporánea según los parámetros de la historia, de la misma y salvaje forma. ¿Por qué existe la violación entonces? Muy simple, porque desde siempre se ha considerado a la mujer como un mero objeto que se puede manosear, golpear, romper, tirar, lanzar contra el suelo o hacer uso de él cuando al hombre le apetezca, sin importar la opinión de la mujer. A eso se le añade otra creencia con origines ancestrales, la que dice que las mujeres somos por naturaleza débiles, sin fuerza, incapaces de hacer lo mismo que un hombre, al que se presupone la fuerza, el conocimiento, la inteligencia y el poder. Los baluartes de la cultura occidental, hombres en su mayoría, se encargaron en el pasado de difundir ese mantra para que los hombres no perdiesen su estatus superior al de las mujeres. Y por si alguna casualidad una mujer pretendía posicionarse a su misma altura, ya se encargarían de hacerle entrar en razón de la peor de las maneras. Esto explica el por qué las mujeres que han destacado en sus respectivos campos permanecieron durante siglos sepultadas por el peso de la historia, una historia escrita con pluma patriarcal. La asociación de la mujer con un objeto y la creencia de que son inferiores a los hombres legitima a estos para cometer la atrocidad de violar a una mujer. Luego justifican su acción en casposos comentarios del tipo "es que iba borracha" o "es que iba provocando". Pero la realidad es más simple: los hombres, no todos por supuesto, violan a las mujeres porque se creen superiores a las mujeres, y no porque lleve minifalda o se porque haya bebido más alcohol de la cuenta. ¿Cómo se soluciona esto? La respuesta también es fácil, con educación, desde casa y desde el ámbito de las escuelas, institutos e universidades. Si en su casa un chico observa comportamientos machistas los acabará reproduciendo, al igual que si una chica contempla a diario como sus hermanos no se ocupan de las tareas de la casa, ella acabará asumiendo entonces que su papel es el de estar con su madre y hermanas haciendo la comida o lavando la ropa. Y en los centros educativos más de lo mismo. Si no se nombran a todas esas mujeres importantes para la historia, si no se explica cuales fueron sus logros, si no se incluyen en los planes de estudio es obvio que las mujeres se sientan desprovistas de referentes y que tengan que acudir a referentes masculinos que, a pesar de sus admirables carreras, siempre lo tuvieron más fácil que sus colegas femeninas en las distintas disciplinas de la ciencia, música, literatura o pintura entre otras. Con estas enseñanzas por un lado se conseguirá educar a ambos sexos en igualdad y por otro a que las mujeres no se achanten o agachen la cabeza, pues podrán recurrir a sus ídolas siempre que lo necesiten para que les inspiren y les demuestren que si ellas pudieron en el pasado las mujeres del presente no iban a ser menos. Hace unos días, mientras promocionaba por Facebook una de mis reseñas más recientes, la de Damas oscuras en concreto, un usuario no dudó en atacarme diciendo que estaba hasta los mismísimos del "ultrafeminazismo" (palabra que por cierto no existe) subvencionado y que no lo leería aunque aquel fuese el único libro sobre la faz de la tierra. Respeto todas las opiniones, si no quiere leerlo, él se lo pierde. Si quiere vivir en la ignorancia está en su derecho, nadie le censura, para que luego digan que las feministas andamos censurándolo todo. Si algo demuestra este comentario, además de su extraordinaria capacidad para inventar palabras, es que la educación en igualdad es necesaria, y que con igualdad podremos desterrar las actitudes y comportamientos  machistas, entre los que se encuentra la violación. Si os ha parecido un texto más duro de lo habitual no me pienso disculpar, no lo hace Virgine Despentes en su libro, así que yo tampoco. Ni por esto ni por nada de lo que tenga relación con mi carrera profesional, pues he conseguido, a pesar de la nula enseñanza de la secundaria desde una perspectiva de género, tener referentes, y eso no me lo va a quitar nadie, y mucho menos el patriarcado de caverna. Teoría King Kong: un texto reivindicativo, lúcido, actual, que obliga a un agitado debate posterior a su lectura...Un imprescindible del feminismo que toda lectora y lector debe tener en su estantería.

Frases o párrafos favoritos:

"Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica."

"En la literatura femenina, los ejemplos de confrontación o hostilidad contra los hombres son rarísimos. Censurados. Yo pertenezco a ese sexo que ni siquiera tiene derecho a tomárselo mal. Colette, Duras, Beauvoir, Youcenar, Sagan, toda una historia de escritoras que juegan  mantener un perfil bajo, a dar la razón a los hombres, a disculparse por escribir repitiendo cuanto les aman, les respetan, les adoran y que, sobre todo, no quieren - pese a lo que escriben - echarlo todo por la borda. Todas sabemos que, en caso contrario, la manada se ocupará cuidadosamente de darnos nuestro merecido."

Película/Canción: pues ni una cosa ni la otra. Dado que estamos ante uno de los textos feministas más importantes de los últimos años he preferido adjuntar una entrevista muy interesante y completa del programa La Tuerka, en la que Pablo Iglesias entrevista a Virgine Despentes coincidiendo con la reedición de Teoría King Kong.


¡Un saludo y a seguir leyendo!

2 comentarios:

  1. Hola! No lo conocía pero no es un libro para mi así que lo dejo pasar. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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  2. últimamente todo el mundo habla de este libro y he de confesar que aún no lo he leído, espero poder hacerlo en un breve periodo de tiempo.
    Me gustaría poder añadir algo a tu reseña o la critica que haces a la sociedad patriarcal, pero es que creo que ya lo has dicho tu todo, me identifico plenamente, así que nada que añadir. Sólo que creo que haces muy bien en reivindicarte como feminista, que te llamen "feminazi" creo que debería hacerte sentir cierto orgullo, eso significa que estás en el buen camino como luchadora por la libertad del genero humano en su conjunto. Por fortuna, cada vez, hay menos neandertales sueltos.
    Una reseña muy necesaría.

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